Pablo Sebastián-Vozpópuli
- Esta crisis sorprendente de la presunta corrupción de ZP le ha pillado a Sánchez sin ‘Estado Mayor’, con sus más fieles fuera de juego
Puede que no sea en su primera comparecencia ante el juez Calama de la Audiencia Nacional prevista para el día 2 de junio, pero todo apunta a que el ex presidente del Gobierno, imputado, José Luis Rodríguez Zapatero, acabe confesando -o ‘cantando’- ante el juez su clara responsabilidad en la trama de tráfico de influencias para rescatar la aerolínea Plus Ultra por 53 millones de euros y en negocios petrolíferos con Venezuela y China. Lo que Zapatero haría -su confesión- para tratar de impedir que sus dos hijas, Alba y Lara a las que él implicó en la trama y en el reparto de los beneficios, acaben en el banquillo de los acusados y puedan ser condenadas por los delitos de blanqueo de capitales y falsedad documental.
Sin embargo, la confesión de Zapatero perdería fuerza y eficacia si en esto de ‘cantar’ ante el juez Calama se le adelanta el que fuera su testaferro y hoy acorralado socio principal, el empresario Julio Martínez Martínez, alias ‘el lacayo’ o ‘el Julito’. Y el dueño de la sociedad Análisis Relevante S.L. por la que pasaba el cobro de mordidas que luego llegaron a Zapatero y a sus hijas por un monto cercano a los dos millones de euros.
Mordidas que se derivaban del presunto tráfico de influencias políticas de Zapatero. El que, a la vista de su negro horizonte procesal y el de sus hijas, estaría meditando su confesión ante el juez -como Aldama frente a Ábalos– para ver rebajada su posible y casi imparable condena y para intentar, si canta, que el juez que reduzca la implicación de sus dos hijas, a las que él metió en el negocio y trama delictiva utilizando para ello la infraestructura de su pequeño negocio de asesorías y marketing que se llama Whathefav.
La empresa de Alba y Lara que habría facturado cerca de un millón de euros por editar unos informes escritos de su padre -otros eran ‘verbales’- sobre geoestrategia. Y que luego se los facturaban a Análisis Relevante SL. Es decir al gran amigo Julio Martínez Martínez, quien ya ha estado detenido y que muy pronto comparecerá ante el juez Calama en la Audiencia Nacional, que considera a Zapatero, como lo ha escrito en su auto inicial, como el líder de toda la operación y la trama corrupta.
Debe ensayar el ‘Colorín Colorado’
Pero si Zapatero confiesa para ‘salvar’ a sus hijas (como probablemente se lo pedirá su esposa Sonsoles Espinosa), y además se siente acorralado, judicial, política y mediáticamente, entonces ¿qué hará Pedro Sánchez? Pues, por el momento, esperar a ver qué pasa con ZP y cuando en su Gobierno y su partido son muchos los que ya no creen en la inocencia de Zapatero ni hablan de lawfare. Una posición que se está extendiendo entre sus aliados nacionalistas y de la extrema izquierda del Gobierno, donde Gabriel Rufián, que dice estar ‘jodido’ con lo de Zapatero, está aprovechando el escándalo para lanzarse como el líder de una nueva izquierda soberanista y española, que sea alternativa a lo que queda de Sumar y Podemos e incluso al PSOE herido por ZP y a su partido catalán ERC.
Y si Zapatero cae, Sánchez tendrá que entonar el ‘colorín colorado’ (que debería de ensayar) de su presidencia y adelantar las elecciones generales antes de que el hundimiento ruidoso de su régimen autocrático de poder caiga con estruendo y empuje al PSOE hacia una crisis existencial, como la que derrumbó los partidos socialistas de Francia e Italia. Como lo reconoce Ábalos desde la cárcel cuando dice: ‘si cae Zapatero cae todo, después de Sánchez no queda nada’.
Las noches en blanco
De momento todo apunta a que Zapatero (y su familia) no van a dormir bien de aquí hasta el día 2 de junio de su cita ante el juez Calama. Y puede que ZP pase noches en blanco como cuando siendo presidente, en plena crisis de las finanzas internacionales de 2018, según su propia confesión, pasaba ‘las noches en vela esperando la cotización del índice Nikei de la Bolsa de Tokio. Todo un personaje este ZP de ‘la ceja’ que afirmó, cual ilustre pensador, que ‘la tierra no es de nadie, salvo del viento’.
El mismo ZP que aprobó la reforma, que luego resultó inconstitucional, del Estatuto ‘pro nacional’ catalán, lo que nos llevó después al golpe de Estado catalán de 2017. Y que ahora tras hundir -como ‘talismán’ de María Jesús Montero- al PSOE en Andalucía, se dispone a acorralar a Sánchez y a empujar el PSOE hacia un abismo existencial.
Lo que se pondría en marcha si ZP decide cantar ante el juez Calama. O si lo hace, a la desesperada, su ‘lacayo’ Julio Martínez Martínez. El que al parecer se lo presentó a Zapatero su amigo Javier de Paz y alto cargo de Telefónica y el que también habría recomendado la puesta en marcha de una sociedad instrumental como la de Análisis Relevante y por la que, después, discurrió el río de dinero de la corrupción.
La implicación de EEUU
Puede, sin embargo, que a pesar de los serios problemas judiciales de sus hijas Zapatero decida ‘resistir sin confesar’ ante el juez (a lo que le animaría el propio Sánchez) para ganar tiempo a ver si el PSOE logra, antes del juicio de la trama de ZP llegar a las elecciones generales de julio de 2027. Aunque todo apunta a que ZP no aguanta un año sin cantar y menos aún el ‘lacayo’ Julio Martínez Martínez. Y máxime cuando ya parece que los EEUU están implicados en el procedimiento judicial por la vía del blanqueo de capitales. Que fue, años atrás, lo que impulsó, desde Francia y Suiza, la apertura de las pesquisas judiciales contra ZP. Al que su imputación habrá disparado las alarmas en el entorno de Delcy Rodríguez en Caracas (a donde Zapatero pensaba haber viajado el martes) y entre sus aliados políticos chinos de Pekín, los que sin dudas tomarán distancias de ZP a la espera de que se vaya aclarando su horizonte judicial.
El juicio paralelo del PP
Y, dicho sea de paso, que no eche demasiado pronto al vuelo las campanas el PP (que está montando un ‘juicio paralelo’ en la Comisión de la SEPI en el Senado) porque sabido es que Sánchez tiene más vidas que un gato. Y que, por más que Zapatero esté acorralado, los del PP tendrán que esperar las pruebas definitivas de su imputación antes de subir al campanario para voltear las campanas.
En todo caso, esta crisis sorprendente de la presunta corrupción de ZP le ha pillado a Sánchez sin ‘Estado Mayor’ con las marchas y caídas de María Jesús Montero, Yolanda Díaz, Ábalos, Cerdán, Salazar, García Ortiz y también con su esposa Begoña en capilla y su hermano David en camino hacia el banquillo. Lo que deja a Sánchez ‘a solas’ con el ministro Félix Bolaños y un par de ministros ruidosos como los Óscar Puente y Óscar López y poco más, mientras que en los medios de comunicación la imputación de Zapatero manda en los titulares, los análisis y la información.