Pablo Sebastián-Vozpópuli
- Nos acercamos al otoño de los juicios por corrupción, determinantes para el futuro del sanchismo
Seguimos inmersos en la crisis política y humanitaria de Ceuta en la que el Gobierno de Pedro Sánchez continúa haciendo alarde de impotencia y de confusión (ahora se habla del traslado de 500 niñas a la península) y en la que se aprecia un notorio fracaso de la intendencia. La que debería acomodar en unas condiciones saludables a cientos de militares y fuerzas de seguridad que han sido trasladados a Ceuta, y que sobreviven en pésimas condiciones (con brotes de sarna) que recuerdan el caos de aquel buque Piolin que se convirtió en mal ejemplo de un caótico modelo para albergar a refuerzos de fuerzas de seguridad en Cataluña con motivo del golpe catalán de 2017.
El Gobierno de Sánchez no se enteró del asalto que se preparaba en Ceuta y cuando lo vio venir, con el consentimiento de Marruecos, fue incapaz de impedirlo. Y aunque ya se ha marchado la gran mayoría de invasores todavía quedan en Ceuta unos miles de ellos y casi 2.000 menores.
Esta crisis que es de Estado, y de incierto desarrollo, debería contar con una colaboración del Gobierno y el primer partido de la oposición el PP, pero esa posibilidad de momento parece imposible porque Sánchez hace tiempo que rompió todos los puentes con Feijóo, para primar así sus relaciones con la extrema izquierda y los nacionalistas.
Y así estamos cuando nos acercamos al otoño político de los juicios sobre la corrupción, donde el caso de Zapatero se presenta como un asunto crucial para los procesos electorales de 2027. Y cuando comienza la cuenta atrás para la celebración en mayo de 2027, en nueve meses, de las elecciones municipales que son decisivas, para el presente y para el futuro político de Pedro Sánchez en el Gobierno y en el PSOE.
Las últimas elecciones municipales del 28 de mayo de 2023 las ganó el PP en votos con el 31,53% frente al 28,12 % del PSOE. Pero los socialistas vencieron en el número de los concejales con 22.431 ediles, frente a los 20.364 del PP, quedando Vox en una alejada tercera posición con el 7,19 % de los votos y tan solo 530 concejales.
El último parapeto
En estos comicios municipales cuenta el posicionamiento ideológico de los grandes partidos nacionales, el debate político nacional y también la valía y el prestigio de los candidatos locales. Que es lo que explica la ventaja del PSOE sobre el PP en concejales en 2023. Y lo que puede convertirse en el último parapeto defensivo del sanchismo en las elecciones municipales de 2027, a pesar del serio deterioro del PSOE en la política nacional por el fracaso en la gestión pública, como se aprecia en Ceuta, y por la corrupción.
No obstante y vistos los últimos sondeos electorales, todo apunta en favor de una clara victoria del PP municipal acompañada por un notable ascenso de Vox como se ha demostrado en las recientes elecciones autonómicas de Extremadura, Murcia, Andalucía y Castilla Leon.
De ahí que, además del deterioro del liderazgo de Sánchez y de su gobierno y de los casos de corrupción la derecha del PP y Vox, puede lograr una gran victoria municipal en mayo de 2027. Y posteriormente y a finales de año una mayoría absoluta en el Congreso de cerca de unos 200 diputados según los últimos sondeos, máxime si se confirmara una tendencia negativa del PSOE de cara a la cita municipal del 23 de mayo de 2027.
Y si el PSOE pierde muchos concejales y miles de puestos de trabajo en la vida publica local en los comicios municipales, ello abrirá un camino de protesta y de rebelión contra Sánchez en el interior del PSOE, por su posible fracaso local, el mal gobierno y la corrupción. Lo que, además, provocara un gran impacto en las elecciones generales de julio de 2027.
“Súper domingo” con tres papeletas
Un horizonte que permite especular con la posibilidad (por más que no la quieran el PNV y Junst que temen la cita municipal frente a Bildu y AC) de que Sánchez se decida unir en el mayo municipal los comicios locales y los generales, en un ‘súper domingo’ electoral. Al que algunos extremistas del gobierno como el pintoresco ministro Oscar Puente, les gustaría añadir una ‘tercera papeleta’ para movilizar a la izquierda con una ‘consulta nacional’ sobre monarquía o republica, convirtiendo así la cita electoral de mayo en un debate plebiscitario sobre el modelo de Estado, nacido de la Constitución de 1978.
Sabido es que Pedro Sánchez es capaz de cualquier cosa para permanecer en el poder. Como sabe Sánchez que una derrota municipal le puede abrir en el PSOE una seria rebelión interna, si se confirma le pérdida de miles de empleos públicos de los militantes del PSOE en la vida municipal. Lo que se ampliaría en el ‘clientelismo’ de pérdidas de empleos públicos si Sánchez fuera derrotado en los comicios generales y tuviera que salir del gobierno de la nación.
Esperando a Julito
Naturalmente de aquí a los comicios municipales de finales de mayo de 2027 quedan nueve meses en los que puede ocurrir de todo en la vida política nacional e internacional. Pero está claro que PP y Vox son, al día de hoy, los que pueden sacar a Sánchez del poder. Como parece lógico decir que son las bases municipales y su militancia socialista las que podrían forzar la definitiva salida de Sánchez del liderazgo político y la secretaría nacional del PSOE, sobre todo si Sánchez apuesta por el ‘súper domingo’ electoral.
Y ¿de aquí hasta las elecciones de mayo qué? Pues paciencia y esperar en la certeza de que en estos nueve meses noticias importantes pueden llegar. Empezando por la difícil posición procesal de José Luis Rodriguez Zapatero que puede avanzar y acabar muy mal, a nada que el testaferro de ZP Julio Martínez amplíe su confesión. Lo que de confirmarse tendría un duro impacto electoral para el PSOE y para Sánchez cómo sería lógico y en próximas semanas se podría atisbar en la investigación que, contra él ya imputado Zapatero, dirige el juez José Luis Calama en la Audiencia Nacional.