Al final IU resucitará y acogerá a los de Podemos

VICTORIA PREGO, EL MUNDO – 01/05/15

· Aunque parezca que se ha ido uno solo, lo cierto es que ese uno ha partido a los suyos por la mitad. Cuando apenas acaba de llegar a la arena política, Podemos sufrió ayer una crisis profundísima cuyos efectos se prolongarán mucho tiempo. Y eso por una razón evidente: porque sus señas de identidad ideológica se habían desvanecido hace meses y ya no se sabía cuál era el campo en el que pretendían jugar.

Los dirigentes de Podemos empezaron su experimento dando doctrina en las televisiones y alcanzaron un éxito creciente porque los monólogos e incluso los diálogos cortos y los planos medios acompañan mucho a quien tiene la capacidad de enamorar a las cámaras. Pero una cosa es esa y otra muy distinta, y mucho más difícil, es poner a punto un programa de gobierno que aguante el examen del electorado, de los adversarios políticos y de los medios de comunicación. Y ahí es donde los chicos de Podemos empezaron a pa- tinar y de pronto ya no eran las cheerleaders de Hugo Chávez y sus satélites y decían que lo suyo era parecerse a Felipe González y a Olof Palme.

Dejando a un lado que se necesita ser muy, pero que muy, ingenuo para tragarse sin pestañear semejante operación de travestismo político, era inevitable que un viraje tan radical dejara en la cuneta la frágil cohesión conseguida entre algunos sectores de la población a partir del rechazo radical a las injusticias y del descrédito de toda la actividad política realizada en España desde la Transición.

Ha aguantado más de lo razonable la pretensión de coherencia de una formación política que no tenía ninguna base sólida desde la que construir su proyecto si de lo que se trataba, y se trataba de eso, era de ofrecer al ciudadano un proyecto para gobernar la España del futuro.

Ya sabemos que hay otras razones mucho menos dignas para explicar la espantada de Monedero, inútilmente disfrazada de «dimisión» por Pablo Iglesias. Pero lo que ha proferido el hasta ahora número tres de Podemos a Radiocable es el grito de quien empezó declarándose enemigo de la clase política entera y se vio en poco tiempo esforzándose para confundirse con los miembros de esa misma clase política porque había descubierto, ah, que obtener el respaldo de los electores no era tan fácil como parecía.

Llegados a este punto hay que preguntarse otra vez qué proponen estos jóvenes aspirantes a representar al pueblo soberano. Porque si ya no se atreven a ser el Tío de la Vara, azote de todo abuso, corrupción o injusticia, a lo mejor resulta que lo que quieren ser es algo parecido a Izquierda Unida, a la que previamente han fagocitado y dejado en estado agónico.

A ver si al final va a tener que resucitar IU para, a continuación, invitar a los supervivientes de Podemos a que se vayan incorporando a sus filas. Pero para ese viaje no habríamos venido.

VICTORIA PREGO, EL MUNDO – 01/05/15