«Vamos a combatir las mentiras de EH Bildu en Europa»

EL CORREO 19/05/14
ENTREVISTA MAITE PAGAZAORTUNDUA, ‘Número dos’ en la lista de UPyD

 Maite Pagazaurtundua (Hernani, 1965) ha vuelto a la arena política de la mano de Unión, Progreso y Democracia, un partido que considera «necesario» y al que ve con «hueco» en el puzzle europeo. ‘Número dos’ de la formación magenta, la hermana del policía municipal de Andoain Joseba Pagazaurtundua, asesinado por ETA, llegó a ser miembro del PSE en los noventa, pero su distanciamiento se produjo a raíz de que el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero apostara por negociar con la banda. Entre sus objetivos de cara a estos comicios destaca el de «combatir las mentiras de EH Bildu» a nivel internacional. En plena crisis económica, política y social, tiene claro que «hay que dejar de ver los toros desde la barrera».

P– ¿Falta implicación?
R– Hemos dejado durante largo tiempo mucha responsabilidad a ciertas élites políticas y nuestro país necesita oxígeno, requiere de nueva gente, de saber que la política puede ser de ida y de vuelta. Al menos, yo así me lo planteo. Con una crisis que no es solo económica tenemos que implicarnos para aportar lo que falta, que es mucho. Incluso la sección de sucesos y tribunales casi parece más limpia desde el punto de la cortesía que la de política. Creo que los ciudadanos que nos incorporamos puntualmente podemos mejorar algo eso.

P– Usted va como independiente. ¿No se plantea afiliarse?
R– Son cosas que tienen que llegar de forma natural. Tengo una enorme complicidad con el programa de UPyD porque no es una formación populista, sino hiperresponsable, que lo que quiere es que funcione el sistema democrático y que entra, sin duda, en un hueco que hace falta. Lo demás no es cuestión de decidirlo en campaña.

P– Sus discursos se centran en la necesidad de «combatir la estrategia de blanqueamiento de ETA» en Europa.
R– EH Bildu va a ir a Europa con la intención de blanquear su pasado y vivir como si ETA nunca hubiese existido. El objetivo intermedio es trabajar en favor de la impunidad de los presos, pero hay algo mucho más cruel, que es pasar de rositas sobre su responsabilidad política e histórica. Eso, interna e internacionalmente, es intolerable. No se pueden regenerar las sociedades con daños tan graves cuando sus responsables directos desde el punto de vista político no condenan los réditos de matar y expulsar a sus adversarios. Se puede ver la mano de Bildu en internet, en inglés. Van de buenos, pero es una fachada y es de una crueldad extraordinaria el querer siempre quedar por encima de las víctimas que han provocado. Nosotros vamos a ir a combatir sus mentiras.

P– ¿Ha faltado trabajo de cocina por parte del resto de partidos en este campo?
R– Los grandes partidos son maquinarias que están a dinámicas muy globales. En 2010, un parlamentario del PP europeo se comprometió a impulsar una carta de los derechos de las víctimas del terrorismo, pero no se hizo. Ahora, en 2014, el señor Arias Cañete recupera esa idea en campaña. Todo lo que se refiere a estatutos y justicia universal es muy importante, pero lo más importante es que haya justicia. Un homenaje sin justicia es un sarcasmo.

P– UPyD apostó por usted y Vox cierra su lista con José Antonio Ortega Lara, exfuncionario de prisiones secuestrado por ETA. ¿Necesitan las víctimas estar representadas en las instituciones europeas?
R– En general, hemos sido las víctimas las que hemos abierto camino por delante de las instituciones. ¿Que ahora somos avanzadilla de nuevo? Ojalá.

«Guerra psicológica»
P– ¿Ve más cerca que nunca el final del bipartidismo?
R– Siempre se habla de las dos grandes familias europeas, pero en este momento tienen muy poco trapío con respecto a sus encastes. Europa carece de líderes. No se lo han tomado en serio y lo que ha pasado es que han aflorado los intereses nacionales. En cualquier caso, lo que hay que hacer es aguijonear a los partidos que conforman ese oligopolio, porque es bueno para todos, incluso para ellos. Necesitan estímulos. Nos hacen ver que el único mundo posible es el de esos dos partidos, pero no es así. Y la verdad, teniendo en cuenta el fruto que están dando el PP y el PSOE, con despilfarro, corrupción… Los ciudadanos tienen que ser conscientes de que pueden darles un tirón de orejas.

 
P– Las encuestas le dan a UPyD tres diputados, dos más de los que tiene actualmente. ¿Se ve en Bruselas?
R– UPyD no encarga encuestas, por tanto, no cocina ni juega a esa guerra psicológica. Ahora bien, es posible que esos sondeos no detecten todo el voto que irá a esta formación tan joven.
 
P– El soberanismo centra buena parte del debate electoral. ¿Qué opinión le merece que Euskadi y Cataluña se miren, en parte, en el espejo de Escocia?
R–El caso de Escocia y el del País Vasco no tienen nada que ver. El de Escocia es el de la unión de dos reinos y tienen la posibilidad de volver atrás. La unidad territorial española es otra. Por otra parte, convertir a nuestros hermanos y vecinos en extranjeros es un lío y generar fronteras tiene un coste económico extraordinario, y es más grande para la entidad más pequeña. Seguridad Social, pensiones, deuda… Además, desde el punto de vista de los tratados europeos, separarse supondría ponerse a la cola para volver a entrar.
 
P– ¿Echa en falta que se pongan todas las cartas sobre la mesa?
R– No se hace. Se utiliza el mero voluntarismo político, la irracionalidad, se usa a los jóvenes… Es el refugio de muy malos políticos y gestores. Se esconden todos los costes políticos, económicos y humanos. No se es claro, y para Euskadi es el peor de los negocios posibles.
Anima a los ciudadanos a dar un «tirón de orejas» al PP y al PSOE y advierte que la independencia sería «el peor negocio» para Euskadi.
 

«Necesitamos más credibilidad y, sin duda, una regeneración»
P– ¿Cuáles son las recetas de UPyD para hacer frente a la crisis?
R– En primer lugar, apostamos por la austeridad selectiva. No creemos posible el recorte en Educación, Sanidad, gasto social, I+D+i ni inversión productiva. Lo que planteamos, por ejemplo, es mantener una única sede para el trabajo de los parlamentarios europeos, porque tener tres supone un gasto inútil. Pero en España también hay innumerables duplicidades a nivel institucional. Hay que organizar el poder político de forma que no cause ni más molestias a los ciudadanos ni un gasto superfluo. Además, abogamos por el contrato laboral único indefinido y por luchar contra los paraísos fiscales. No podemos entender, por ejemplo, esa amnistía fiscal que hizo el PP.

P– ¿Cómo definiría el papel de España como miembro de la UE?
R– España es un país importante, pero en un tiempo de liderazgos muy flojos. Necesitamos más credibilidad y, sin duda, una regeneración de lo que significamos con respecto al resto de la UE.

P– ¿Y el de Euskadi como región?
R– Tiene una singularidad, que es el Concierto Económico. Creemos que habría que replantearse la cuestión de la equidad desde el punto de vista financiero.