Irene González-Vozpópuli

  • No me sorprende la reacción espuria de todos los medios y casta política, en su alarde de inmoralidad, estupidez y fanatismo

En este momento de desesperanza y preocupación por la gran ola de pobreza e injustica que se cierne como mar de fondo por la inmigración masiva, al fin algo de luz, al fin la prioridad nacional encima de la mesa política como requisito de VOX para que apoye un Gobierno. Al fin una medida necesaria, mínima, que en su fase incipiente apunta el camino de recuperación de la cordura, de lo moral y lo justo, que tiene en cuenta las necesidades de los españoles, (qué excentricidad) en lugar de medidas destinadas a dividir y despojar lo común, al expolio y la humillación de generaciones de españoles.

La prioridad nacional es justicia social, es lo natural, es lo moral dar una oportunidad a los españoles que no tienen rentas altas y que se han visto expulsados del sistema con la avalancha migratoria que no cesa. El Estado del bienestar sólo puede existir para una comunidad definida por la patria, el lugar donde se identifican los lazos de comunidad, donde todos aportan al bien común porque hay conciencia de lo común, de ahí que se ayude al vulnerable de la familia y se da oportunidades a las rentas medias y bajas con educación y sanidad pública. En el momento que borras la conciencia nacional, y sólo tienes en cuenta la renta, conviertes la patria en un lugar inviable e injusto donde unos sujetos pagan impuestos, en España sube la carga fiscal por encima de los salarios reales, y cualquiera que aterrice del tercer mundo se convierte en beneficiario de un Estado del bienestar al que no contribuyen. Hay 2.100 millones de personas que viven en países tercermundista o en vías de desarrollo en Sudamérica y África, cualquiera de ellos siempre va a tener menos que uno de aquí. No caben todos y aunque hubiese recursos, España no es un lugar vacío, es el único lugar del mundo que tenemos los españoles, por eso nuestros antepasados lucharon por él y lo conservaron.