Rosa Belmonte-El Correo

  •  Trump contó que había pedido que reprogramaran la cena en 30 días y que tenía previsto dar «el discurso más incorrecto de la historia»

Un bobo californiano nos dejó sin diversión. El tiroteo en la cena de corresponsales de la Casa Blanca ha hecho realidad esas familiares imágenes del cine. El servicio secreto haciendo cosas del servicio secreto en los espantosos pasillos de un hotel. Un hotel, el Hilton del D.C., que ya está en la memoria de los intentos de magnicidio porque en la parte trasera fue donde John Hinckley Jr. (por mi Jodie Foster mato) intentó cargarse a Ronald Reagan.

En la conferencia de prensa posterior, que la corresponsal de la CBS Weijia Jiang anunció avisando que no era un chiste, Trump contó que había pedido que reprogramaran la cena en 30 días y que tenía previsto dar «el discurso más incorrecto de la historia». Esa es la diversión que se nos ha hurtado. ¿Qué demonios pensará Trump que es incorrecto? Esto es como el chiste de ese que dice a una mujer que le va a hacer algo que no le han hecho nunca. Y ella salta: «Como no me la metas en el bolso».