Jon Juaristi-ABC
- En la dulce Vasconia hay que andarse con mucho ojo cuando escribes necrologías
El pasado domingo falleció Francisco Letamendía Belzunce, donostiarra de 82 años, antiguo abogado laboralista, antiguo profesor de Ciencia Política en la Universidad del País Vaco, antiguo dirigente de Herri Batasuna. En definitiva, antiguo. Fue el único diputado de la izquierda abertzale en las Cortes de 1977-1978, en las que votó en contra de la Constitución junto a cuatro antiguos ministros franquistas y a un antiguo director franquista de Radio Nacional de España. Todo esto es historia antigua, aunque no Historia Antigua.
Francisco Letamendía, que usó como nombre de pluma Ortzi (‘Dios’, en vasco), fue el inventor, para la promoción de sus libros publicados por Ruedo Ibérico, del eslogan «Los vascos, un pueblo contra el Estado», lo que suscitó un sarcástico comentario de Julio Caro Baroja: «A este le voy a mandar la nómina completa de los miles de burócratas, secretarios, tinterillos, rascavitelas, zatiqueros, amanuenses, contadores, virreyes y gobernadores salidos del pueblo vasco en los cinco últimos siglos». Pero Ortzi era inmune a la Historia. Le bastaba estar en el lado correcto de la misma.
Quizá por ello, la izquierda abertzale de la Universidad del País Vasco apoyó en pleno, en 1985, su candidatura a una plaza de profesor de Historia del Pensamiento Político, para la que competía con Javier Fernández Sebastián. La comisión evaluadora de méritos, como es lógico, seleccionó a este último. La peña de Ortzi montó tal pollo que el entonces rector dejó sin efecto el dictamen de la comisión y nombró otra totalmente ‘ad hoc’ que dio la plaza a Letamendía. Años después, en 2001, y por el mismo procedimiento, Ortzi disputó con éxito la cátedra de Ciencia Política a Edurne Uriarte, pero esta acudió al primer juzgado de guardia que encontró abierto y los tribunales le dieron la razón. Letamendía habló entonces de «complot del españolismo» contra él.
Letamendía era sobrino de Juan María Araluce, diputado general de Guipúzcoa asesinado por ETA en 1976, y primo carnal de Maite Araluce Letamendía, actual presidenta de la Asociación de Víctimas del Terrorismo. Ortzi se jubiló felizmente como profesor titular de la Universidad del País Vasco, faltaría más. La prensa vasca ha sido unánime en elogiarlo como excelente académico e «icono de la Transición». Conste que ni siquiera yo protesté cuando le dieron la plaza quitándosela a Fernández Sebastián (que se ha jubilado recientemente como catedrático de Historia del Pensamiento Político). Me limité a pedir en la prensa que, por la misma lógica, concediesen una cátedra de Zoología en la misma universidad a Copito de Nieve.
La víspera del óbito de Letamendía falleció en Bilbao Cosme Delclaux, empresario vasco de 64 años. Fue secuestrado por ETA en 1996 y permaneció 232 días en poder de la banda. En fin, Historias de Euskadi, que diría Ortzi.