M.A. Ruiz Coll-El Español
  • La oposición (PP, Vox y UPN) llega a su techo con 208 diputados, mientras que el bloque de investidura se queda en 142, incluidos dos de Adelante Andalucía.
  • Casi medio millón de quienes votaron a Sánchez en 2023, votarían hoy a Feijóo y otros 125.000 a Vox.

El presidente Pedro Sánchez redujo este domingo a un simple «tropiezo» los últimos reveses judiciales que ha sufrido el Gobierno: la imputación de Zapatero y la entrada de la UCO en la sede de Ferraz, en la investigación sobre la cloaca de Leire Díez.

Dos mazazos que dejan temblando al PSOE, pero que también golpean a sus socios de la izquierda, como muestra el último sondeo de SocioMétrica para EL ESPAÑOL.

En apenas un mes, el PP crece en 7 diputados (respecto a la anterior encuesta publicada por este diario el pasado 20 de abril).

En cambio, el PSOE pierde 5 escaños, y sus socios de Sumar y Podemos se dejan otros 5 por el camino.

Si hoy se celebraran las elecciones generales, los tres partidos de la oposición (PP, Vox y UPN) sumarían una amplísima mayoría absoluta de 208 escaños, su mejor resultado en toda la serie de encuestas de SocioMétrica de la legislatura.

Por su parte, el «bloque de investidura» de 2023 se desmenuza y hoy quedaría reducido a 140 escaños, sin ninguna opción de gobernar.

O 142, si se incluye a Adelante Andalucía, el partido fundado por Teresa Rodríguez que dio la sorpresa en las recientes elecciones andaluzas, y que ahora tendría opciones de entrar en el Congreso.

De este modo, los tres partidos de la oposición obtendrían 66 escaños más que todas las fuerzas del actual «bloque de investidura».

Estos son los detalles del terremoto que sacude el tablero político, justo cuando se cumplen 8 años de la llegada de Pedro Sánchez a la Presidencia del Gobierno, gracias a la moción de censura contra Rajoy.

El PP de Alberto Núñez Feijóo ganaría hoy las elecciones con 147 escaños (y el 33,9% del voto), 10 más de los que tiene hoy en el Congreso.

Por su parte, el PSOE se quedaría con sólo 105 diputados (25,9%), respecto a los 121 que tiene en la actualidad.

Los socialistas perderían así 5,8 puntos de voto respecto al resultado que obtuvieron en julio de 2023.

Y lo que es más importante: la brecha entre el PP y el PSOE se amplía a 42 escaños y 8 puntos de intención de voto.

Un abismo que difícilmente podrá salvar Sánchez para mantenerse en el poder, aunque retrase un año la convocatoria de los comicios.

Durante la clausura del Congreso de las Juventudes Socialistas, Sánchez aseguró este domingo que necesita más «tiempo» para que las «grandes transformaciones» que impulsa su Gobierno puedan «echar raíces».

Por eso, se mostró decidido a seguir gobernando hasta 2027 y «más allá», si así lo quieren los españoles en las próximas elecciones.

La montaña de corrupción que rodea al Gobierno no se lo pone fácil.

No sólo el PP, también crece Vox: gana un escaño respecto al anterior sondeo del mes de abril, hasta los 60 (17,4% del voto).

Casi duplicaría el resultado que obtuvo en las anteriores elecciones generales, cuando sacó 33 diputados (12,4%).

De este modo, el partido de Abascal será decisivo, aunque vuelve a quedar lejos del listón del 20% del voto que le permitiría rentabilizar mejor la asignación de escaños en las provincias.

Una marca que parecía a punto de tocar con los dedos en los recientes comicios de Extremadura y Aragón.

Hasta que sufrió el frenazo provocado por sus guerras internas y por su posición de bloqueo en la negociación de los pactos autonómicos con el PP.

Según la encuesta, el PSOE retrocede, y arrastra en su caída a Sumar y Podemos. Aunque estos partidos hayan intentado marcar distancias con los socialistas en la última semana.

Especialmente trágico es el caso de Podemos, que se quedaría con un solo escaño (respecto a los 3 que tiene hoy en el Grupo Mixto). Con el 2,2% del voto, quedaría apenas reducido a la audiencia de Canal Red.

Pero también es dramático el caso de Sumar, que hoy obtendría sólo 6 escaños (5,7%), respecto a los 31 que obtuvo en 2023.

Durante un acto celebrado este sábado en Barcelona, los principales líderes de Sumar (Ernest Urtasun, Pablo Bustinduy, Mónica García y Antonio Maíllo) aseguraron que la «corrupción cero» es posible y exigieron a Pedro Sánchez que «dé la cara» por los escándalos de corrupción del PSOE.

También el presidente del PNV, Aitor Esteban, reprochó a Sánchez que pretenda demorar un mes sus explicaciones sobre la corrupción en el Congreso.

El presidente lo hará, además, mezclando en su comparecencia la información sobre su asistencia al próximo Consejo Europeo. Se refugiará así en los asuntos internacionales, para huir de la corrupción.

A lo largo de la última semana, han reclamado a Sánchez que convoque elecciones el PNV y Junts (que ya hace meses rompió el bloque de investidura), además del presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, y los expresidentes Felipe González y José María Aznar.

La matriz de transferencia de votos aclara el panorama al que se asoma Pedro Sánchez.

Casi medio millón de ciudadanos (445.800) que le votaron en las anteriores elecciones hoy apostarían por el PP de Feijóo y, en menor medida, otros 125.000 se irían a Vox.

Se ha roto así la aritmética de bloques. Si Sánchez logra frenar su caída, es porque ahora el PSOE acoge a más de 608.000 antiguos votantes de Sumar gracias a su discurso cada vez más inclinado hacia la izquierda radical.

Y otros 636.000 antiguos votantes de la plataforma de Yolanda Díaz regresarían a Podemos que, pese a ello, se quedaría con un solo escaño.

Este bloque es el que suma más indecisos. Más de 860.000 antiguos votantes del PSOE y casi 350.000 de Sumar hoy no tienen claro el sentido de su voto.

Sánchez tendrá que recurrir a la épica para intentar movilizar a este sector del electorado. Y aun así parece insalvable recortar la distancia de 8 puntos de voto que le separa del PP.

En sus múltiples comparecencias y entrevistas, el exjefe de gabinete de Sánchez, Iván Redondo, ha ofrecido la receta que permitiría a Sánchez mantenerse en el poder más allá de 2027.

Si en 2020 pudo continuar en la Moncloa gracias al pacto con Podemos, que luego sustituyó por la alianza con Sumar, ahora encontraría su salvavidas en la izquierda soberanista emergente: la «España plural».

La encuesta de SocioMétrica no confirma este pronóstico. El bloque de partidos nacionalistas crece, desde los 27 escaños que tiene actualmente en el Congreso, hasta 30.

Pero esto se debe, en buena medida, a que por primera vez podría obtener representación en las Cortes Adelante Andalucía, con 2 diputados.

El partido fundado por Teresa Rodríguez se define como una fuerza de izquierda «soberanista».

Y aspira a jugar en la misma liga que ERC y Bildu, con un mensaje identitario que reivindica el «derecho a la autodeterminación» y que halla su hecho diferencial en las singularidades de la lengua andaluza.

En cualquier caso, los 30 escaños del bloque nacionalista serían completamente insuficientes para que Sánchez se mantenga en la Moncloa, debido a la fuerza menguante del PSOE, Sumar y Podemos.

Aunque sí hay algunos movimientos en el bloque nacionalista e independentista. Crecen los partidos de la izquierda radical, en detrimento de las fuerzas tradicionales.

En el País Vasco, Bildu ganaría un escaño. Obtendría 7 y ampliaría su ventaja sobre el PNV, que repite con 5.

En Cataluña, se rompe el empate a 7 entre ERC y Junts.

El partido de Rufián rentabiliza las concesiones que ha arrancado al PSOE (como el acuerdo, aún no consumado, para que la Generalitat recaude todos los impuestos): sube a 7 escaños y deja atrás a Junts, que se quedaría con sólo 5.

Con Puigdemont retenido en Waterloo, Junts se diluye en Cataluña y no se desprende de la dentellada de Aliança Catalana, el partido independentista y xenófobo de la alcaldesa Sílvia Orriols, que no tiene intención de presentarse a las elecciones generales.

Ficha técnica:

Se han realizado 1.200 encuestas a españoles con derecho a voto, con sistema CAWI-Panel entre los días 28 y 30 de mayo de 2026. La muestra se ha equilibrado en fases sucesivas mediante cuotas de sexo, edad, provincia y recuerdo de voto.

El ajuste de la convergencia por interacción para el total nacional es del 97% (no procede error muestral por tratarse de un muestreo no probabilístico, si bien puede estimarse el error de equilibraje en +-3%). El estudio ha sido realizado por la empresa SocioMétrica, miembro de Insight Analítica.