Isaac Blasco-Vozpópuli

  • Ábalos fue utilizado para que denunciara a la Guardia Civil a través de un policía afín al excomisiario

La cloaca de Leire Díez recurrió al entorno del excomisario Villarejo con el objetivo de perjudicar a la Guardia Civil y entorpecer las investigaciones de la UCO en el ‘caso Koldo’. Para ello, la trama encabezada por la llamada ‘fontanera’ del PSOE se valió de los contactos del primer abogado de José Luis Ábalos, José Aníbal Álvarez, y de un policía vinculado al propio Villarejo, Hermes de Dios.

Las notas de Díez avalan la tesis de que el comisario Hermes de Dios, segundo mando de la Jefatura Superior de Policía de Madrid en el momento de producirse los hechos, durante 2024, fue el responsable policial que supervisó la tramitación de la denuncia presentada por Ábalos en esa sede policial contra las “filtraciones” que, sobre una supuesta investigación “prospectiva” previa a su imputación, atribuía a los guardias civiles que oficiaban como Policía Judicial en el ‘caso Koldo’.

Según fuentes conocedoras de la relación entre la cloaca ligada al PSOE y Villarejo, habría sido el letrado José Aníbal Álvarez el que dio indicaciones a Ábalos para que presentara la denuncia en la Jefatura policial madrileña tras haber concertado con el entorno de Villarejo que el comisario Hermes de Dios sería el encargado de darle curso.

“DGP investiga a la UCO”

La intención, de acuerdo, con las mismas fuentes, era garantizar que la Policía Nacional abriría una investigación sobre las actuaciones de la Guardia Civil en este procedimiento en torno a alguien, en este caso un diputado que gozaba de la condición de aforado, que no figuraba todavía como encausado.

En este sentido, la propia Leire Díez anota en su agenda una entrada en la que enuncia: “DGP investiga a la UCO”. En otro apartado, consigna: “Denuncia hecha ante Hermes”, para añadir luego que el asunto se iba a tramitar en el “juzgado número 26 de Plaza de Castilla”.

Denuncia de la Fiscalía

La ’fontanera’ enumera asimismo una serie de detallles, como “copia pen”, “cadena de custodia”, consultas datos bases Ábalos y P. S.», que parecen hacer referencia a extremos que Ábalos habría denunciado de forma pública para revelar la presunta extralimitación de los agentes de la Guardia Civil que le habrían seguido la pista antes de ser investigado.

A raíz de la denuncia formulada por Ábalos, la Fiscalía Provincial de Madrid actuó ante los Juzgados de Instrucción de la capital tras considerar la queja del ministro sobre una presunta revelación de secretos y de datos personales en las filtraciones de documentos sobre el ‘caso Koldo’ por los que el también ex secretario de Organización socialista se sentía perjudicado.

Daño reputacional

Más que señalar a la UCO, el exministro atribuyó al Ministerio del Interior la responsabilidad principal sobre la presunta existencia de una investigación ajena a los cauces legales. En este sentido, instó a su titular, Fernando Grande-Marlaska, a que indagara si se había desarrollado una actuación policial irregular sobre él.

La queja de Ábalos se hizo extensiva al juzgado de la Audiencia Nacional que instruye el caso, al significar que esa instancia no había emprendido actuación alguna para identificar el origen de las filtraciones que supusieron el comienzo de una espiral pública que acabó por generarle un grave perjuicio a su reputación.

Por lo que afecta a Hermes de Dios, con posterioridad a estos hechos, el comisario fue promovido a la jefatura del Tedax del Cuerpo Nacional de Policía.