Susana Del Río-El Correo
- La guerra en Ucrania obliga a la UE a replantearse sus capacidades estratégicas y sus límites. Hoy la Defensa es un resorte para la continuidad del proyecto comunitario
Defender Europa significa seguir trabajando desde los diferentes ejes que vertebran la esencia de la Unión Europea y la capacidad continental de Europa. Defender Europa constituye un ejercicio de alto nivel que debe sincronizar los vectores que hacen posible el proyecto y proceso de integración europea.
Los días 18 y 19 se ha celebrado un Consejo Europeo crucial para el futuro de Europa. En el EUCO se debatieron y proyectaron los siguientes pasos de la UE: Marco Financiero Plurianual 2028-2034, mercado, reformas, ampliación, migración y desequilibrios macroeconómicos (traducción: comercio y China).
Durante años, Europa ha operado en una relativa estabilidad geopolítica. Ese escenario ha cambiado de forma abrupta. La guerra en Ucrania ha actuado como catalizador obligando a la UE a replantearse su posición, sus capacidades estratégicas y sus límites. Hoy, la Defensa es un resorte para la propia continuidad del proyecto europeo.
En este contexto, el presupuesto europeo da el paso de instrumento técnico a convertirse en una herramienta con gran calado político. Por esto, debe ir acompañado de una auténtica unión industrial europea en el ámbito de la Defensa. Europa necesita capacidad de producción a gran escala y cooperación real entre Estados miembros y empresas. En un mundo de grandes bloques, la fragmentación es una debilidad.
Venimos de una geopolítica controlada que ya no nos sirve porque las coordenadas están cambiando a una velocidad de vértigo. Estamos aprendiendo sobre la marcha a gestionar una geopolítica viva que necesita un presupuesto europeo coherente con esta nueva dimensión. Las instituciones europeas negocian con su método de toma de decisión y la industria de Defensa articula sus tiempos como el sector estratégico que va a definir, y traducir, la pervivencia del proyecto europeo y su alcance.
El tejido empresarial hace geopolítica y la alta política intenta acompañar a los grandes retos de la nueva industrialización. La gobernanza multinivel debe aprender a funcionar también a escala internacional; una gobernanza hacia adentro y que también exporte nuestra capacidad para consolidar una gran orquesta política, empresarial, industrial y social. Debemos ser campeones nacionales y europeos. No se puede ser campeón nacional de verdad si no se es campeón europeo y si una empresa es campeona europea, está claro que sus raíces nacen en su país de origen. Las soberanías nacionales deben entender y apoyar esta nueva escala. La escala europea no sustituye a la nacional, la potencia.
Si la unión industrial falla en una de sus primeras apuestas es mejor quedarse con el aprendizaje y avanzar con fuerza a la siguiente oportunidad. De hecho, la industria de Defensa sigue dando pasos para tejer alianzas y consorcios. Es relevante, sobre todo hacia los ciudadanos, transmitir los logros y dar visibilidad a cómo la gran industria tecnológica también fabrica instrumentos para facilitar la vida cotidiana de los ciudadanos o se enfoca en la reconstrucción de Ucrania.
Anticipar los senderos de la geopolítica y hacer Autonomía estratégica con soberanía tecnológica y energética nos permite estar preparados para diseñar producción y activar la cadena hasta la implementación como una misión conjunta.
La Estrategia Industrial de la Defensa Europea, EDIS, y el Programa EDIP trazan el modelo regulador para las compras conjuntas. El Banco Europeo de Inversiones puede superar el objetivo del 5% de la financiación interna de la UE destinada a Seguridad y Defensa en este año 2026; cuenta con una cartera de proyectos distribuidos actualmente en veinte Estados miembros. La Agencia de Innovación Europea destina por primera vez una dotación directa a industria de Defensa. Estos días el Parlamento Europeo en las comisiones de Seguridad y Transporte fija su posición para acelerar la movilidad militar con una herramienta digital para movilizar en un tiempo récord las tropas, el Schengen militar. Las comisiones de Seguridad e Industria darán luz verde al programa AGILE para que, con el brazo financiero centrado en la innovación, la IA, los drones y la computación cuántica viajen desde el laboratorio al terreno.
También hay que preservar a los aliados OTAN contando con Estados Unidos porque, a pesar de Trump o precisamente por él, necesitamos proteger y protegernos. China protege su modelo industrial con el Reglamento sobre Seguridad industrial y de la Cadena de Suministro. La UE debe consolidar su crecimiento desde el trampolín de su escala continental.
Sin Paz no es posible dar estabilidad. Con Paz la UE impulsa solidaridad intergeneracional, crecimiento y la construcción de una geoestrategia con visión, relato y realidad europea.
La Seguridad común necesita una lupa para vigilar los riesgos del presente y un telescopio para anticipar los cambios geopolíticos y proteger el futuro. Trabajemos en versión europea.