Iñaki Ezkerra-El Correo

  • Me ha conmovido el nombre adoptado por Leire Díez y su pandi para intercambiar impresiones sobre mordidas

Confieso que me ha conmovido, como vasco, el nombre que adoptaron en euskera Leire Díez y su pandi para el chat whatsappero en el que intercambiaban impresiones sobre las extorsiones, mordidas, malversaciones de fondos públicos y demás edificantes actividades delictivas que han sido detectadas en su trabajo de investigación por los agentes de la UCO. Uno es que no es de piedra y eso de ‘Nosotros los tres’ escrito en la lengua vernácula de Euskal Herria le llega al alma y le hace soñar con una versión autóctona, colorista y folklórica de ‘el trío de la bencina’, ‘Los tres mosqueteros’, ‘Los tres chiflados, ‘Los tres tenores’, ‘Los tres Reyes Magos, ‘Los tres magníficos’, ‘Los tres cerditos’ o la Banda del Empastre.

Sí. A uno es que eso de ‘Hirurok’ le suena como a la rama político militar de Los Cinco Bilbaínos, a comando liberado de sociedad gastronómica donostiarra, a rock radikal vasco (sector crítico)… O sea, que le toca la fibra sensible étnica, telúrica e identitaria, ¡para qué negarlo! En unos tiempos en los que el PP y Vox andan cuestionado la política de inmersión lingüística en la escuela vasca y en la reforma reglamentaria de la OPE, o en los que la Universidad Pública Vasca se ha puesto a repartir ceros como churros entre los estudiantes que se han presentado a los exámenes lingüísticos de acceso a esa noble institución, un heroico grupo de sociatas comprometidos ha sabido dar la talla académica y euskaldunberri, lo cual prueba que no está todo perdido. La Euskal Herriko Unibertsitatea les espera a Leire Díez, Antxon Alonso y Vicente Fernández con los brazos abiertos para darles un doctorado ‘honoris causa’.

Aznar presumía en sus tiempos de buen rollito con los nacionalistas de hablar catalán en la intimidad, pero le ha mojado la oreja Leire Díez, que en la intimidad habla un euskera del Valle de Arratia. Yo creo que esa gran periodista de investigación, cuando se whatsappeaba con el expresidente de la Sepi y el propietario de Servinabar cantaba el ‘Eusko Gudariak’ con el puño en alto y que, como es muy racial, va a acabar cantando la Traviata cualquier día de estos. Creo que este caso marca un hito, un antes y un después en el proceso de euskaldunización de la izquierda, pero que llueve sobre mojado. Antes que ‘Hirurok’, ya se chapurreaba en la lengua de Sabino para contar ‘letxugas’ y ‘txistorras’ en esas grabaciones que hizo Koldo, el último aizkolari sozialista, y que dibujan la conexión euskonavarra. Yo creo que se va a acabar exigiendo el euskera para malversar fondos públicos, traficar con influencias y solicitar el ingreso oficial en la Cloaca.

La verdad es que, más que ‘Hirurok’, podrían llamarse ‘Zelako hirurak!’, expresión que se puede traducir a la lengua de Cervantes por ‘¡Vaya tres!’