- Los cazadores ya sabemos como es la reacción de la presa herida y cercada por la rehala. Si tiene las espaldas todavía cubiertas, se mantiene firme e intenta lanzar navajazos con sus colmillos contra los perros que lo acosan. Ese exactamente es hoy Pedro Sánchez. El jabalí herido que ha dejado tantas muestras a su paso…
La falsa argumentación de que en España hay una conspiración judicial contra el Gobierno hace tiempo que no se sostiene. Pero todavía son muchos los que en el Equipo Nacional de Opinión Sincronizada siguen sosteniendo esa mentira que debería avergonzarles por solo insinuarla. No digamos ya por pretender sostener a todo un Gobierno sin legitimidad sobre ella.
Un juez de la Audiencia Nacional y no precisamente uno con un currículo manifiestamente derechista cree que la directora general de la Guardia Civil, Mercedes González, y el director adjunto operativo conspiraron con el PSOE, es decir, con Pedro Sánchez, para frenar las actuaciones de miembros de la UCO que bajo mandato judicial investigaban al partido. Además de arremeter contra jueces y fiscales. Todo esto arrancó durante aquellos increíbles cinco días de baja laboral injustificada que se tomó Sánchez para hacerse la víctima. Baja que fue por el inicio del proceso judicial contra su mujer. Proceso que ya ha sido elevado a juicio, así que, como mínimo, debe cumplir las garantías procesales.
Como ya sabemos, en aquellos días de reclusión voluntaria, Sánchez se dedicó a montar la estrategia que ahora desvela el juez Pedraz. Esto ocurre en un Gobierno en el que el fiscal general del Estado ha sido condenado por el Tribunal Supremo, en el que un ministro que fue el diputado que presentó la moción de censura contra Mariano Rajoy por un supuesto caso de corrupción está en la cárcel con 24 años de condena firme por… corrupción. En el que otro secretario de Organización del PSOE ha pasado ya por la cárcel y es probable que vuelva…
Sí, ya sé que recordar esto puede resultar cansino, pero es que en esta semana en que hemos conocido la imputación de la directora general del benemérito cuerpo, también hemos sabido de la imputación de 25 directivos de la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales. Su presidente, incluida. Pero aquí no dimite nadie. Desde que arrancó esta legislatura, Sánchez ha conseguido sumar más socialistas y afines procesados que diputados tiene en el Congreso. Lo que tiene bastante mérito. Eso no lo hace cualquiera. Pero ya se sabe que, con este presidente, todo es la primera vez que ocurre. Y lo que nos espera.
Los cazadores ya sabemos cómo es la reacción de la presa herida y cercada por la rehala. Si tiene las espaldas todavía cubiertas, se mantiene firme e intenta lanzar navajazos con sus colmillos contra los perros que lo acosan. Ese exactamente es hoy Pedro Sánchez. El jabalí herido que ha dejado tantas muestras a su paso que prácticamente todas las rehalas de la montería están encima de él. Porque todas saben lo que ha hecho y tienen el deber de cobrárselo.
Da exactamente igual que este sea el gobierno más corrupto de la Historia de España. Porque tiene un presidente dispuesto a no cumplir con las normas de nuestra democracia y todo indica que pretende manipular las próximas elecciones para continuar en el cargo. Si hace trampas todos los días y ataca a otras instituciones del Estado, ¿por qué no va a intentar falsear los resultados electorales? Tiene muchas razones para creer que es lo que más le conviene. Entre otras, porque cada vez resulta más evidente que cuando salga de la Moncloa puede acabar en la cárcel. Y, contra eso, es capaz de hacer cualquier cosa.