Ramón Pérez-Maura-El Debate
  • Aunque los agentes de información sólo hubieran hecho un trabajo mediocre, aun así, hubiera sido evidente lo que iba a ocurrir. Si hasta el presidente de Ceuta, Juan Jesús Vivas, se lo intentó anticipar al presidente del Gobierno…

Me envía un querido amigo colombiano asentado en Nueva York un meme fabuloso por espeluznante. Es sólo texto: «El primer país más seguro del mundo es El Salvador: todos los delincuentes están en la cárcel. Y el segundo más seguro es Marruecos: todos los delincuentes están en España». Ahora que vengan y me digan que esto es racismo y otras zarandajas. No. Esto es un reflejo del sentimiento popular universal por lo que está pasando en España con la complacencia de este Gobierno. Aquí se nos cuelan 60.000 personas o más y esto no tiene ningún responsable. En una democracia, cosa que España ya no parece ser, Fernando Grande-Marlaska habría sido destituido por decir que no hay responsables. Pero aquí ni se destituye ni dimite nadie. Nadie ha dejado su cargo por el apagón del año pasado, el mayor de la historia de Europa. Y todavía no sabemos de quién fue la culpa. Nadie ha dimitido en el Gobierno por el accidente de Adamuz. Y por la Dana ha dimitido el presidente de la Comunidad Valenciana, que no era el responsable final de la limpieza del cauce. Forzaron su dimisión por estar comiendo y no poniéndose al frente de un operativo para el que el Gobierno de la nación negó la participación de la UME durante días.

Y no sé si es más serio todavía el gravísimo enfrentamiento que se produce en el seno del Gobierno entre la ministra de Defensa y el ministro del Interior. Supongo que no hace falta justificar lo imprescindible que es que en una situación de asalto de nuestras fronteras ambos ministerios estén perfectamente coordinados. Pues nada más lejos de la realidad. En menos de 24 horas hemos presenciado cómo el ministro del Interior nos decía que no hubo información que permitiera prever lo que iba a ocurrir en Ceuta y su colega de Defensa nos ha dicho lo contrario: los servicios de Inteligencia hicieron su labor perfectamente.

Pero es que, aunque los agentes de información sólo hubieran hecho un trabajo mediocre, aun así, hubiera sido evidente lo que iba a ocurrir. Si hasta el presidente de Ceuta, Juan Jesús Vivas, se lo intentó anticipar al presidente del Gobierno… Y quiero creer que los servicios de información de la Ciudad Autónoma de Ceuta no deben estar a la altura del CNI. Aunque al paso que vamos, vaya usted a saber.

No hay ningún gobierno del mundo democrático que pueda superar crisis como las que he enumerado un poco más arriba. Pero no es por la tan cacareada incompetencia de la oposición. Es, simplemente, por decencia. Nadie se queda en su puesto cuando hay un apagón o una invasión como la de Ceuta. Pero estamos en manos de traidores que sólo trabajan por su interés personal, no por el del país. La culpa de lo ocurrido en Ceuta sólo es del Gobierno de la nación, pero verán que poco tardan en construir un relato para culpar al PP. Ni en la oposición en Madrid ni gobernando la ciudad tienen medios para hacer frente a una invasión.

En esas circunstancias, una vez más, la suerte está en manos de la Justicia. Y creo una muy buena noticia que María Tardón, la titular del Juzgado Central de Instrucción n.º 3 de la Audiencia Nacional, uno de los órganos encargados de investigar delitos de especial gravedad, como terrorismo, crimen organizado, narcotráfico, corrupción o blanqueo de capitales haya tomado cartas en el asunto y esté investigando qué sabían las autoridades españolas. Sí, ya lo veo venir. Nos dirán que es lawfare porque Tardón fue un rato –una legislatura hace un cuarto de siglo– teniente de alcalde del Ayuntamiento de Madrid con ese fascista redomado que es José María Álvarez del Manzano.

Una vez más, sólo la Justicia puede impedir el derribo de nuestra democracia.