Ignacio Marco-Gardoqui-El Correo
El ministro Marlaska nos da una nueva versión de lo sucedido en Ceuta. Ahora parece ser que sí hubo información, como decía Robles, pero igual que como otros años, como ha dicho él. Nada preocupante, nada por lo que mereciese la pena estar alerta y preparados. Pero, ¿seguro que otros años también hubo 80.000 invasores, 150 muertos, 17 violaciones, la mayor parte de los negocios cerrados, la sanidad desbordada y los vecinos alarmados y confinados? No lo recuerdo. Uno de los problemas que acarrea perder la memoria es que, en ocasiones, no te das cuenta de que pierdes la memoria. Y eso me debe de pasar a mí.
Marlaska coincide con Albares y con más ministros a la hora de considerar que Marruecos es un socio leal y fiable, pero Sigma-2 asegura que el 90,04% de los españoles (¿serán ruines y desconfiados?), más todos los socios del Gobierno y toda la oposición, piensa que está detrás de la situación vivida en la ciudad fronteriza. Si ha dicho el Ejecutivo que son leales y fiables, es que son leales y fiables. ¿Está claro? La culpa, claro está, es de la derecha reaccionaria, de Elon Musk y su guerra cognitiva (¿sabía lo que era tal cosa?), del TS, de los bulos, las redes, etc. No, Maroto, el de la moto, y la tía de Minguito no aparecen esta vez en la lista.
Sí es verdad que han tardado un mes en recordar (otros desmemoriados) que existe una cosa que se llama Frontex y que son los especialistas europeos en problemas fronterizos y han terminado por pedirles ayuda. Claro que solo para acelerar el triaje de los invasores. Han hecho bien. Desde que empezaron los problemas, hace un mes, se han solucionado 100 expedientes y, como hay 5.000, pues a este ritmo solo nos quedan por delante 50 meses –no llega ni siquiera a cuatro años– para enderezar el caos actual (solo el actual, porque supongo que habrá que añadir a los nuevos que entren, que siguen entrando, y restar a los otros que salgan, que siguen saliendo, porque la frontera es ‘permeable y flexible, humanitaria, comprensiva y acogedora’).
Luego está el sistema judicial. Entran doce invasores, se reúnen en grupo y planifican una emboscada a un vehículo del Ejército, le atacan con piedras y hieren a cuatro militares que, al parecer, tienen órdenes de no utilizar sus armas para defenderse y por eso tienen que huir a la carrera (¡qué espectáculo! Militares huyendo de piedras… Ni en Annual hicimos tanto el ridículo). Se realiza un juicio, se les condena a dos años y se cambia la condena por la deportación. Es decir, invasión, celada, heridos, juicio, condena y… vuelta a su casa. Tour gratis por Ceuta, sin coste. ¿Somos o no somos un país acogedor?
Por su parte, los nacionalistas, como siempre, acuden en apoyo del Estado. Junts, con gran sentido de la oportunidad, pide la transferencia de emigración (las orejas de Orriols las ve un ciego) y Esteban ofrece gratis sus servicios de ‘head hunter’ e identifica quienes deben ir a solucionar los problemas de Ceuta. Exacto, los guardias civiles y policías nacionales destinados en Euskadi que tan poco le sirven a él y tanto le molestan a Zupiria. Total, un solo tiro y toda una bandada de pájaros al zurrón. Mientras, los amigos de Sare, ayudados por Bildu, que para eso apoya al Gobierno, están a punto de quedarse en el paro por falta de objeto social, al haber conseguido la excarcelación exprés de casi todos sus clientes.
Es todo esto un absurdo despropósito, un caos absoluto. ¿O solo me lo parece a mí, que soy una máquina de esparcir fango, un conocido propagador de bulos y un completo desinformado?