Editorial-El Correo

El arranque del curso judicial reactivará un conjunto de causas que pondrá al PSOE contra las cuerdas: el ‘caso Plus Ultra’, con las citaciones del expresidente y del ex consejero delegado de la aerolínea; el ‘caso Leire’, con las declaraciones de la gerente del PSOE, entre otros; el ‘caso Koldo’; la causa contra Begoña Gómez; la causa contra David Sánchez y el expresidente de la Diputación de Badajoz; la investigación abierta en la Audiencia Nacional por la entrada masiva de migrantes en Ceuta; la vista en el Tribunal Supremo por los recursos contra la ley de nietos; o la deliberación del Tribunal Constitucional sobre los recursos de amparo de dirigentes del ‘procés’.

La agenda judicial también afectará al PP en varias causas. Aun con todo, el presidente del Gobierno –habituado a hacer virtud de toda catástrofe– confía en arrancar al menos una ventaja del despiadado recorrido judicial que le espera en los próximos meses: que la tormenta política, social y mediática que estalló a raíz de la crisis en Ceuta amaine gracias a la repercusión de sus propios escándalos judiciales. Consuelo desesperado, pero tristemente razonable: España y Europa harían bien en no olvidar a los ceutíes ni dejarlos a su suerte.