Pablo Martínez Zarracina-El Correo
- Otegi visita a Puigdemont dos días antes de la votación de los decretos de vivienda
Arnaldo Otegi se reunió ayer con Puigdemont en Waterloo. El encuentro sirvió para «compartir impresiones sobre la política actual y poner en común los retos a los que se enfrentan Euskal Herria y Catalunya en un contexto internacional cada vez más cambiante e incierto». En diciembre Otegi y Puigdemont se reunieron, en cambio, para «analizar la situación política en Euskal Herria y Catalunya». Ocho meses antes, se habían reunido para «poner en común los retos a los que se enfrentan nuestras naciones en un contexto cada vez más cambiante e incierto». La noticia de cada visita nos llega con un vídeo de guion invariable y música de jazz instrumental. Exterior, día belga y brumoso. Otegi y Gorka Elejabarrieta viajan en coche por carreteras extranjeras. Llegan al chalé de Puigdemont y este los recibe en el jardín. Sentados ya a la mesa de trabajo, Puigdemont explica cosas. Otegi escucha y asiente. Después, Otegi explica sus cosas mientras Puigdemont asiente y escucha. Pese al jazz instrumental, se imagina uno la conversación. «¿El contexto sigue cambiante e incierto?», plantea, por ejemplo, Puigdemont. Otegi deja entonces de asentir y aporta su punto de vista: «Cada vez más».
Otra opción es que los enviados de Bildu se acercasen ayer a Waterloo para mediar un poco. Habrán oído que hay un par de decretos que sacar adelante el viernes en el Congreso. Son de vida o muerte en el contexto de una emergencia autogenerada y el voto de Junts -así nació la legislatura- resulta decisivo hasta niveles chifladescos. Con Santos Cerdán proscrito y la opción del mediador salvadoreño consumida, puede que en el Gobierno no quede otra que recurrir a los servicios desengrasantes del socio más leal. No sería la primera vez que las visitas de Otegi a Waterloo coinciden con los momentos ‘pollastre’ del mandato. Gabriel Rufián secundó ayer esta tesis respondiendo al tuit en el que Otegi anunciaba su reunión con el expresident: «Pues dile que vote los decretos, Arnaldo. Tú que tienes mano». Yo imagino que el mensaje carece de reproche. Rufián sufre un raro enamoramiento con la izquierda abertzale e incluso parece creer que le toman en serio. Junts, en cambio, es un actor antisentimental. Lo que no quita para que, ahora que la amnistía sí parece inminente, Puigdemont recorra algo melancólico el chalé de Waterloo, tan efervescente ayer de épica y visitas y tan vacío desde que se fueron todos. Que hasta Toni Comín y el rapero Valtónyc volaron. Como si la cercanía del president en el exilio ya no fuese tan rentable. Menos mal que Otegi aún se pasa a veces.
Israel
Vuelo 1073
Intento de atentado yihadista. Así definió ayer por la tarde el ministro israelí de Defensa lo ocurrido en el vuelo 1073 de FlyDubai entre Dubái y Tel Aviv que tuvo que aterrizar de emergencia en el aeropuerto de Tabuk, en Arabia Saudí. A primera hora de la mañana, se difundía la noticia de que se había producido una pelea entre los pilotos. En algunas versiones, incluso se trataba de un ruso y un ucraniano que se habían enzarzado por motivos relacionados con la guerra. Horas después, se supo que uno de los pilotos era omaní y había acuchillado a su compañero, cuya nacionalidad no está del todo clara, puede que sea indio, con la intención de «estrellar el avión con todos los pasajeros a bordo». En el avión viajaban 174 pasajeros, 166 de ellos israelíes. La intención del piloto la reveló por la tarde Benjamín Netanyahu, tras horas de enorme confusión, algo bastante infrecuente porque en estos casos lo normal es que los terroristas ganen siempre la mano de la publicidad. Netanyahu también explicó que fueron los pasajeros quienes consiguieron entrar en la cabina al oír gritos y reducir al atacante. Lo hicieron mientras el avión perdía la mitad de su altura en dos minutos y despegaban los cazas militares tras activarse un código de posible secuestro. El Gobierno israelí anunció ayer que eleva los niveles de protección ante posibles amenazas adicionales. A finales de mes, hay elecciones legislativas en el país. La compañía FlyDubai pide que no se hagan especulaciones porque aún se desconocen «las razones y motivos subyacentes» de lo ocurrido.