Irene González-Vozpópuli

  • Una España de pobreza, inseguridad y juegos del hambre ingobernable

Los decretos sobre vivienda publicados en el BOE son una bomba de napalm lanzada contra los españoles por la miserable izquierda. La táctica militar de la tierra quemada, arrasar con todo en una eventual salida para que quien llegue detrás sólo encuentre caos, fuego y ceniza. Lo que hizo Stalin ante el avance de Hitler en Rusia, solo que aquí es el PSOE el que quema y avanza. Maricarmen y los decretos de vivienda son, a la vez, la Operación Barbarroja y Tierra Quemada del PSOE al tiempo que avanzan a Caracas. La moral del español trabajador, sin vivienda, sin poder llenar el depósito del coche para ir a un trabajo, sin futuro que le paga una habitación en piso compartido, en un barrio invadido, una sanidad saturada tercermundista, de inseguridad callejera y jurídica, un país en colapso energético sin la perspectiva de unas elecciones limpias, ese español siente que España se adentra en el frío de Stalingrado con botas desgastadas. El Gobierno traidor lanzó su bomba atómica con la Ley de tataranietos, y ahora sabe que quizá no explote con la fuerza esperada. A lo mejor no llegan a votar 2,5 millones de sudamericanos organizados en grupos de votación por partidos asociados al Grupo de Puebla y no pueden colocar 20 diputados.

Una España de pobreza, inseguridad y juegos del hambre ingobernable. Un pueblo ocupado en subsistir preocupado por dónde dormir, luchando por sobrevivir entre millones de inmigrantes va a provocar un éxodo masivo de españoles de quien sea menor de 40 años y tenga estudios o habilidades útiles en el mundo real. Todas y cada una de las medidas publicadas en ese Numen Sanctorum del Averno que es el BOE en manos de los enemigos del pueblo, la izquierda, no sólo causan un incremento de precio de la vivienda, sino que decretan una expropiación de facto de personas particulares de todas las viviendas en alquiler al decretar contratos de prórroga indefinida. No es un decreto contra los fondos de inversión que acumulan el 8% de las viviendas en España, sino una expropiación especialmente del 92% restante en manos particulares que no podrá pagar un año de alquiler para indemnizar al inquilino para que se vaya en esos contratos perpetuos, y luego ya veremos si se van. Es institucionalizar la inquiokupación, sacar del mercado del alquiler miles de viviendas, y expropiar la propiedad de caseros comunes. Y todo esto se aprueba no a causa de Maricarmen, sino que ésta fue una operación psicológica para llegar a esto, para tirar esta bomba de Napalm.

Acampada de fracasados

En España no estamos bajo un régimen remotamente democrático. Entiéndanlo de una vez. Esto ya es irremediablemente otra cosa, desde las calles, los medios de comunicación, hasta al BOE donde se dictan normas por un caso particular creado mediáticamente por el Gobierno para justificar la expropiación masiva de viviendas a caseros particulares, a la clase media. Sólo alguien castrado, que desprecia su dignidad como español libre puede aceptar la obediencia, la legitimidad y la normalidad social e institucional con quienes ya nos lo están quitando todo. La fuerza de un Estado ilegítimo se emplea contra los españoles que se manifiestan a favor de Ceuta, pero permite una acampada de fracasados que vandalizan el Oso y el Madroño en la Puerta del Sol y portan cuchillos de grandes dimensiones. Ese doble Estado, uno represor con cualquier ciudadano normal, uno paralizado para proteger a los delincuentes en el poder y los invasores en la playa del Trampolín.

Es insoportable ver cómo esos medios de comunicación, financiados todos con el dinero de Antonio el autónomo, son ejecutores de la operación psicológica a gran escala llamada Maricarmen. Una ya no sabe si sus tertulias se graban desde la López Ibor o si nos quieren mandar a todos a una clínica psiquiátrica con las mentiras y estupideces que dicen. En la acampada se encuentran los residuos mal envejecidos del 15M, los que se drogaron desde entonces, frikis disfuncionales que ven su última oportunidad para acabar en un chalé con piscina como la que se ligó a Iglesias y ahora es eurodiputada. Gente que no es nadie en la sociedad, pero sí en el entramado asociativo y sindicalero financiado por Soros. Valeria Racu, del sindicato de inquilinas, la nueva Colau estudió en la cara universidad londinense SOAS financiada por la Open Society. Fernando de los Santos Menéndez, el líder del Sindicato de Soros es marqués y su familia tiene un patrimonio de más de 220 millones de euros. Lo bueno de esta acampada es que hemos visualizado a esa “temible” izquierda dispuesta a quemar las calles. Sólo alguien como Feijóo cambiaría una decisión política buena para España por miedo de una batucada.

Inmigración masiva

Una luz en medio de los medios cómplices ha sido Carlos H. Quero, portavoz de VOX en vivienda, el partido que tiene el mejor programa político en la materia en décadas denunciando que no podemos, (ni queremos) construir vivienda mientras entran 1,2 millones de inmigrantes al año en España. Todo para alojar al tercer mundo que venga aquí y Ana Rosa tenga unos albañiles de Cabo Verde con sueldos baratos. Los albañiles españoles están trabajando en Bélgica. (Hay que hacer políticas fiscales y sociales de retorno). Que los alojen los empresarios que los contraten y se vuelvan a su país cuando acabe el contrato, como en el resto del mundo, no que encima se traigan a los primos y sobrinos. Por lo que sea, la crisis actual de la vivienda “es poliédrica y multicausal” según el decreto y los medios, pero la inmigración masiva no aparece por ningún sitio en ninguna parte. No se puede hablar de vivienda, ni de sanidad, educación, seguridad o transporte en España si no se denuncia la inmigración masiva y no se proponen remigraciones masivas y revocaciones de nacionalizaciones. Eso, o ser una barriada de Caracas con el frío de Stalingrado.