Cataluña, ruido y furia

RAÚL DEL POZO, EL MUNDO 24/01/14

· En los años 70, Pujol propuso el sistema de Suecia para Cataluña. Del resplandor de sus sueños, el nacionalismo ha pasado a la bronca del cismático. De Suecia a Kosovo. Decía Pla en la Transición que los partidos se comportaban como si todo el mundo hubiera «desleído». No había ciencia política, sino collonadas y lo que querían los políticos era ganar las elecciones.

Pues así siguen. Quizás a la lucha por el voto se va a reducir la epopeya del nacimiento de una nación. Todos sacan su cuna para engatusar a sus turbas. Mariano Rajoy irá el día 25 a Barcelona, con la gaviota al hombro. Con el símbolo de esa «ave hambrienta y fortísima, de cartílagos de acero» intentará taponar la pérdida de votos del PP explicando su plan para Cataluña, que ya anunció en la entrevista de Gloria Lomana: «Conmigo de presidente no habrá independencia ni consulta. Haré que se cumpla la Constitución».

Y ante ese «plan» pavoroso, ¿qué va a hacer Artur Mas? Mariano Rajoy cree que no hacen falta trompetas para derribar las murallas de Jericó o de Montjuïc. Piensa, como en el corrido mexicano, que su palabra es la ley. Me parecía poca artillería, pero me ha recordado esta mañana el gran analista Enric Juliana que en este momento todo el ruido se circunscribe a las elecciones. Le he preguntado: «Dime la verdad. ¿Artur Mas cree realmente en la vía de la independencia?». Ha carraspeado un poco y al final ha dicho: «Yo veo en él un fondo de voluntad de pacto». Susanna Griso, la rubia colina de Antena 3, es más pesimista: «Sí, el catalán es propenso al acuerdo, pero veo muy distanciadas las dos realidades; mientras los catalanes, sobre todo los más jóvenes, creen en que el referéndum es posible, el resto de los españoles cree que es imposible. Aunque los políticos llegaran a un pacto, será muy difícil convencer a los soñadores de que todo era un ardid electoral».

Se ha iniciado el desembarco retórico del Gobierno en el mejor momento de Mas. En Cataluña baja el paro y el turismo va como un tiro; con el apoyo de Junqueras ha aprobado los Presupuestos. ¿Por qué los nacionalistas buscan la escalera de emergencia? La Generalitat pide a Mariano Rajoy que sea él quien pregunte. «Esas son más bien tretas y tácticas», dice Juliana.

Otro catalán áulico de Mas me reconoce que el president, a pesar de sus actos, no tiene vocación de guía de masas; estaría dispuesto a pactar e irse a sus negocios. «No olvides que es un burgués catalán, no un revolucionario». Ahora tiene que ser fanático sin interrupción, no puede mostrase de otra manera ante sus huestes.

No sé si llamarlo alter ego, pero desde luego , una persona de confianza de Mas está convencida de que el estrépito acabará en pacto, no antes del 2015. Mucho ruido para acabar, como siempre, en un pacto entre el PP, el PSOE y Convergència . Mis interlocutores están convencidos de que los catalanes no se saltarán la ley. Quizás me estén engañando.

RAÚL DEL POZO, EL MUNDO 24/01/14