Juanjo Fernández-El Confidencial
¿AYUDA O PESADILLA LOGÍSTICA?
  • Reino Unido y Suecia han vuelto a mover ficha con un potente envío de material de carros de combate, artillería y blindados. Es el avance de lo que viene por parte de Alemania. ¿Cómo cambia el balance de fuerzas?

Que coincidan en el tiempo tantos anuncios de suministro de armas a Ucrania y que, además, sea de algo tan delicado como mandar carros de combate, no puede ser casual. A los continuos paquetes que preparan los norteamericanos y al asunto de los Leopard alemanes, ahora Reino Unido y Suecia confirman el envío de más material. La cuestión es si, a estas alturas, lotes reducidos de vehículos tan diferentes son una ayuda o una pesadilla logística. 

La guerra de Ucrania parece que pasa ahora por otra encrucijada, por otro momento clave donde no se sabe muy bien qué puede suceder y cómo se van a desarrollar los acontecimientos. Da la sensación de que las tropas ucranianas han perdido esa iniciativa que tanto les costó tomar, pero que tan buenos frutos dio. Por el contrario, son los rusos, de la mano de sus mercenarios Wagner, quienes han conseguido esa capacidad de decidir dónde y cuándo atacar.

Los sucesos de Bakhmut y Soledar así parecen corroborarlo y las unidades rusas han recuperado terreno, unos kilómetros, pero a costa de una sangría humana por ambas partes. Sin embargo, puede ser engañoso. El empeño ruso en tomar estas dos pequeñas poblaciones podría tener varias explicaciones. Van desde hacerse con las minas de sal de Bakhmut a movimientos envolventes. Lo primero cuesta creer. La sal se utiliza en la fabricación de explosivos y municiones, pero existen tantas alternativas que no parece razonable. 

El movimiento envolvente tendría mucho más sentido si el eje ofensivo ruso se dirigiera desde Soledar hacia el norte, en un esfuerzo por embolsar a las tropas ucranianas que combaten al este del río Bakhmutovka, un saliente ucraniano que los rusos ya intentaron eliminar en ocasiones anteriores, como en aquel intento de mayo de 2022 de cruzar el río Donets y que acabó en desastre. Sin embargo, para realizar esta maniobra se necesitarían un importante apoyo de artillería, blindados pesados e infantería mecanizada y, al menos que se sepa, no se han visto concentraciones de este estilo.

Entremedias quedan otras explicaciones, como que se trataría de lograr, como fuese, una victoria que poder vender internamente o una reivindicación del grupo Wagner, que Yevgueni Prigozhin se encargaría de rentabilizar en Moscú. De ser estos los objetivos, se entiende que el coste sea lo de menos. 

Es justo en estos momentos de cierta incertidumbre cuando parece que aquellas líneas rojas, en cuanto al envío de determinado material, se están diluyendo por completo. La cesión de blindados de combate de infantería, como los Bradley y los Marder, está siendo el preludio anunciado de algo que se considera palabras mayores, la cesión de carros de combate occidentales. Y la decisión ya está tomada.

UK sigue comprometido

Nadie duda del firme compromiso de Reino Unido con Ucrania. Desde el primer momento, junto a Polonia y Estados Unidos, fueron los que apoyaron la causa de Kiev con más firmeza y su apoyo, materializado con ingentes cantidades de armas y equipo militar suministrado. Además de los famosos misiles contracarro NLOW y Javelin, se enviaron importantes partidas de artillería, incluyendo obuses autopropulsados M109 (adquiridos a Bélgica), lanzacohetes M270 MLRS y obuses remolcados de 105 mm L119. 

También, de una forma discreta que dio poco que hablar, el gobierno británico aportó un buen número de blindados ligeros. Han sido vehículos de la familia CRV(T), unos modelos muy versátiles que, aunque con años a cuestas, son muy útiles por su elevada movilidad todoterreno. Fueron de 40 ejemplares del CRV(T), incluyendo sistemas antiaéreos STORMER, ambulancias blindadas Samaritan y F-107V Scimitar. En el mismo lote fueron también 35 blindados de transporte de tropas Spartan y 80 blindados MRAP, preparados para resistir explosiones de minas.

El anuncio hecho ahora aumenta esta lista de manera significativa, no solo en el aspecto cuantitativo, sino también en el cualitativo, pues han anunciado el envío de 14 carros de combate Challenger 2, 30 piezas de artillería autopropulsada AS90 y «cientos» de blindados de transporte, entre ellos unidades del FV430 Bulldog. El AS90 es la pieza que forma la artillería autopropulsada en uso por el ejército británico, de 155 mm y 45 toneladas de peso, es equivalente a los M109 americano. El FV430 Bulldog es un blindado de transporte de tropas, equivalente al veterano M113 norteamericano, pero muy modernizado y mejorado. Un vehículo muy práctico y adecuado para transporte de personal.

Dudas sobre el Challenger

El Challenger 2 es una cuestión diferente. Aparte del significado político, una cantidad tan pequeña como 14 ejemplares, siendo además un aparato con tantas peculiaridades, plantea varias dudas. En el ejército británico no están muy satisfechos con este blindado y la prueba es que de los más de 400 entregados al ejército, tan solo poco más de la mitad permanecen en servicio y tampoco se han vendido al extranjero, salvo un puñado a Omán. Ahora su idea es reducir ese número y modernizar 148 unidades cambiando prácticamente todos sus sistemas, incluido su polémico cañón. Es por eso que tienen un excedente de unidades en funcionamiento.

Lo más llamativo es su cañón L30A1 de 120 mm y ánima rayada. Esto significa que en la parte interior del tubo dispone de una serie de estrías helicoidales que obligan a que el proyectil gire mientras sale disparado. Este movimiento de rotación produce una estabilización giroscópica, que se traduce en que no se desvía de su trayectoria. Es decir, gana en precisión y alcance. Por contra, se produce un mayor desgaste de los tubos en estos cañones que en los de ánima lisa y no permite utilizar los más modernos proyectiles subcalibrados —APFSDS, la famosa munición flecha—, por lo que se han dejado de utilizar. El Challenger es el único carro de combate moderno que utiliza esta categoría de cañón. 

El empleo del ánima rayada viene por el empeño en utilizar munición HESH (High Explosive Squash Head), un tipo especial antiblindaje que consiste en un proyectil blando relleno de explosivo, que se aplasta contra el exterior del carro enemigo y basa su efectividad en transmitir esa energía a la parte interior. Casi nadie excepto ellos los usa, habiendo quedado relegados para empleo contra fortificaciones.

Por último, está el hecho de utilizar munición desengarzada. Esto es que, a diferencia del resto, salvo los de origen ruso y el Arjun hindú, la munición no forma un conjunto único, sino que vienen separados el proyectil y su vaina, lo que resulta de manejo más engorroso y supone una pérdida de carga de proyección, lo que implica menor velocidad inicial de salida y menor capacidad de perforación. 

Pese a todas estas peculiaridades, los Challenger 2 pueden jugar su papel. Cuenta con una extraordinaria protección —se dice que es la mejor del mundo— y dispone de buenas ópticas y cámaras térmicas, a la vez que su cañón, pese a los inconvenientes descritos, es preciso, con muy buen alcance y puede ser devastador contra posiciones fortificadas enemigas. 

A la vez, van a suponer un reto para los ucranianos. El escaso número suministrado solo dará para equipar a duras penas una compañía y requerirá un desproporcionado esfuerzo logístico en municiones, recambios, etc. Una buena opción sería llevar estos ejemplares a una zona más tranquila, como el norte, retirando de allí otros de origen ruso y no exponiéndolos al combate directo, donde serían más exigentes en mantenimiento y logística.

Suecia se pone seria

Suecia, un país comprometido con la ayuda a Ucrania, de momento solo había ofrecido material defensivo, sobre todo munición y armas contracarro, así como una muy importante ayuda económica, entre otras muchas cosas. Sin embargo, toma ahora un papel mucho más contundente con el reciente compromiso de enviar artillería autopropulsada y blindados. 

De artillería se va a ofrecer un lote de 12 piezas autopropulsadas Archer, lo que dará para equipar tres baterías. Nada mal. Es un diseño de la empresa BAE Systems realizado por encargo para Suecia y Noruega, aunque estos últimos cancelaron su pedido. Utiliza un cañón de 155/52 mm muy automatizado, ya que puede funcionar con tan solo dos servidores y su plataforma está basada en un camión VOLVO A30D. Es un aparato que no ha tenido ventas en el mercado, tal vez por su elevado coste y su excesivo peso, pues 30 toneladas parecen mucho para una plataforma de camión 6×6. No obstante, emplea munición OTAN estándar y dispone de buenos sistemas de posicionamiento y tiro, por lo que resultará de gran ayuda.

El blindado para infantería seleccionado es el CV90, un modelo sumamente interesante por varios motivos. Es de diseño sueco de mediados de los 80 que entró en servicio en 1993, pero, aunque ya tiene unos años, ha sufrido constantes evoluciones que lo mantienen como un vehículo de combate de infantería a tener en cuenta. No se trata de algo obsoleto. 

Tiene un peso contenido, cerca de las 35-37 toneladas en sus versiones más modernas, de gran agilidad y con capacidad para llevar ocho fusileros en su interior. Ha gozado de un buen éxito de ventas, pues lo utilizan entre otros, Suecia (más de 500 ejemplares), Noruega, Suiza, Países Bajos y Finlandia. Incluso ha despertado interés en los mismísimos Estados Unidos, que lo están analizando para su programa de futuros vehículos blindados. 

Lo que está claro es que la guerra y todas las consideraciones sobre ella están cambiando 

Lo más interesante es su armamento, que varía entre un potente cañón Bofors de 40 mm, con una gran pegada o los Bushmaster de 30 y 35 mm en versiones de exportación, un extraordinario cañón, eficaz y letal. Se van a enviar 50 ejemplares, lo que es un número importante que permitirá dotar un batallón mecanizado. Además, lo más probable es que vayan armados con el cañón de 40 mm, que es un arma polivalente muy buena para batir todo tipo de objetivos. 

Lo que está claro es que la guerra y todas las consideraciones sobre ella están cambiando. Los acontecimientos se precipitan y todo esto augura una primavera y verano muy movidos por parte ucraniana, eso si los rusos no se adelantan.