Desabastecimientos

Antonio Burgos-ABC

  • Estamos viviendo los verdaderos terrores del milenio que empezaron en las Torres Gemelas

En la Administración del franquismo se creó la Comisaría de Abastecimientos y Transportes. Bueno, pues esos dos son los que nos quitan ahora el sueño. Estamos viviendo los verdaderos terrores del milenio que empezaron con el atentado de Al Qaeda contra las Torres Gemelas en Nueva York y con la masacre del 11-M en los trenes de Atocha en Madrid. Continúan cada día con las grandes inundaciones, los grandes terremotos, los grandes incendios, las grandes sequías y hambrunas. Y por si faltaba algo, el mundo atenazado y empobrecido por los efectos de Covid-19, que ya oímos los números de muertos como quien escucha el resultado de un partido de la NBA.

Y encima ves el telediario y si no es una de estas tragedias de la Naturaleza o la lucha contra el virus, es un crimen espantoso de un padre que ha matado a su hijo, de un amante que ha asesinado y descuartizado a su amada y ha esparcido sus restos por los contenedores, cuando no el otro asesino riojano, que debería haber estado todavía en la cárcel cumpliendo condena por un delito semejante, ha matado a un niño. Y de lo que te dan ganas es de apagar el televisor, ante este mundo donde todo viene de pico, mientras los políticos siguen en las lunas de Valencia de sus luchas internas, incluso dentro de los propios partidos. Cuando apagas el televisor por la depresión que estás cogiendo con este panorama de los partidos, te dan ganas de decir: «Que me avisen cuando se sepa quién ha ganado».

Quizá así te evites lo más inmediato del futuro que nos espera, que son los desabastecimientos. Da terror pensar que en Austria están haciendo un ensayo general con vestuario de lo que puede ser un apagón nacional, que algunos dicen que puede llegar a ser en toda Europa. Tras lo cual otro afirma que aquí no hay temor alguno ni hay que preocuparse, que España tiene en orden de combate su red eléctrica, aunque Argelia, en su conflicto con Marruecos, haya cerrado el tubo que nos traía el gas desde el Magreb hasta Tarifa. Y esto es lo que más miedo te da: que alguien asegure que un problema globalizado no afecte a España. Si el gas de Argelia no va a venir en la cantidad con que nos abastecía, ¿no habrá repercusiones en el suministro de electricidad a pesar de los terroríficos récords del precio del megavatio-hora? ¿No tendremos apagón? Pero es que te dicen luego que los laboratorios de medicinas también tienen problemas, les falta aluminio y cartón para hacer los blísteres de los medicamentos. Y que la China cada vez pone más caro el transporte de los contenedores de las materias primeras que aquí dejamos de producir por la competencia de precios del gigante oriental, el que hizo que hasta tuviera que cerrar tras 80 años la fábrica de las muñequitas flamencas de ‘souvenir’ de España «pancima-er-televisó» de Marín, en Chiclana. Y las fábricas que cierran porque faltan microchips y productos que escasean en los lineales de los supermercados por falta de camioneros. Si esto no es el terror del milenio, que me digan qué es. Y encima, las coladas del volcán de La Palma.