Egibar zanja la alianza electoral con la izquierda abertzale y pide el fin de ETA

DIARIO VASCO, 12/8/11

El dirigente del PNV sentencia que la entente «no es ni realista ni sincera». Los miembros de Bildu emplazan a los jeltzales y Aralar a no rechazar la oferta antes de reunirse

«Cada uno tiene que recorrer su propio camino para salir a la autopista de la convivencia en paz, la construcción nacional vasca y la independencia de Euskadi». Con esta metáfora zanjó ayer Joseba Egibar cualquier posibilidad de alianza electoral del PNV con la izquierda abertzale para las generales del 20 de noviembre. Una propuesta que, a juicio del presidente del Gipuzko Buru Batzar no es ni realista ni sincera» ni «eficaz», ya que en el PNV entienden que la izquierda abertzale, en el fondo, tampoco quiere concurrir con ellos a las urnas.

DEMANDAS DEL PNV
1. Paz definitiva: Asentar las bases para una paz definitiva, haciendo desaparecer las condiciones sociales y políticas y, sobre todo, las actitudes personales y grupales que sustentaban la violencia.
2. Derechos humanos: Abordar, desde la coherencia ética, el respeto sin lagunas a la dignidad humana y a todos los derechos humanos que de ella se derivan.
3. Diálogo: Recuperar el respeto y la confianza mutua a través del diálogo constructivo.
4. Legalización de Sortu: La legalización de Sortu para la convocatoria electoral del 20 de noviembre.
5. Pacificación: El cese definitivo de la violencia por parte de ETA.
6. Solución al conflicto : La consolidación de una situación de paz pasa también por la profundización democrática. Resulta imprescindible concretar propuestas democráticas positivas que aborden la solución al conflicto político.

La existencia de ETA y la necesidad de que la izquierda abertzale le exija su cese definitivo son los principales escollos que actualmente impiden, en opinión de los peneuvistas, cualquier entente en las urnas. Por tanto, el PNV está preparado para una nueva pugna electoral con la coalición soberanista, que quiere arrebatar al partido de Urkullu y Egibar la hegemonía del abertzalismo vasco, en este caso en la defensa en Madrid de un nuevo marco político vasco, como plantearán los jeltzales en la próxima legislatura.

El PNV quiere acabar con el debate lanzado la semana pasada por las sensibilidades que integran Bildu: izquierda abertzale, EA y Alternatiba. Lo hizo la semana pasada el presidente del Euzkadi Buru Batzar, Iñigo Urkullu, nada más conocerse la oferta de coalición, dirigida también a Aralar, y lo certificó ayer el líder del partido en Gipuzkoa, precisamente el territorio donde los jeltzales han acentuado más el perfil soberanista. Casi a la misma hora, las distintas sensibilidades de Bildu emplazaban en Pamplona al PNV y a Aralar a esperar a reunirse con ellos antes de «cerrar la puerta» a una alianza electoral abertzale.

Peneuvistas y izquierda abertzale no se han reunido todavía -probablemente lo harán a finales de este mes- pero Egibar entiende que no se dan las condiciones para la colaboración. Al mismo tiempo, pasó al contraataque, con un comunicado, que busca situar el debate en otros parámetros, con especial hincapié en «la necesidad del cese definitivo de la violencia de ETA».

El dirigente nacionalista vasco sostuvo que lo importante en este momento es «asentar las bases para una paz definitiva, recuperar el respeto y la confianza mutua a través del diálogo constructivo, lograr la legalización de Sortu, el cese definitivo de la violencia de ETA y concretar propuestas democráticas positivas que aborden la solución al conflicto político». Unas condiciones que también interpelan al Estado a que permita la participación del mundo de Batasuna en los comicios y a reconocer el derecho a decidir de los vascos.

Egibar cuestionó también las formas empleadas por la izquierda abertzale. «Las propuestas auténticas y sinceras no se hacen a través de los medios de comunicación», remarcó. Por ello, minimizó el alcance de un movimiento que él reduce a «una mera puesta en escena protagonizada por EA y Alternatiba, y por una izquierda abertzale que permanece a la espera de la legalización de Sortu».

El también portavoz parlamentario del PNV considera que, «deseada o no deseada, la propuesta de alianza electoral no es realista porque no se corresponde con las prioridades y objetivos principales de unos y otros». Es en este punto donde los jeltzales aluden al escollo de la existencia de ETA a través de una serie de preguntas. Egibar advierte al mundo de Bildu de que cuando se afirma que «es el inicio de un nuevo tiempo» -aseveración que comparte- cabe preguntarse «por qué y cuáles son los hechos y acontecimientos que nos sitúan en ese nuevo tiempo».

Preguntas a responder

Más concretamente, en lo referente a la relación entre el PNV y Sortu, Egibar pide a la izquierda abertzale que responde a cuestiones como «¿Qué les une a las dos formaciones abertzales o, dicho de otro modo, qué les ha separado o impedido la alianza electoral durante 35 años? ¿La existencia de ETA y la estrategia violenta? ¿Sólo eso? ¿Se ha producido el cese definitivo de la violencia de ETA? ¿Ha exigido la izquierda abertzale tal cese?». Las respuestas que Sortu dé a todas estas preguntas constituirán, a juicio del PNV, «las claves para justificar decisiones estratégicas de largo alcance que afectan a nuestro pueblo».

En todo caso, Egibar cree que la izquierda abertzale debe completar por sí misma el camino hacia el desmarque de la violencia, porque «su estrategia unilateral le exige un recorrido propio, no sujeto a alianzas preelectorales que pretendan aportar nuevas razones y hechos a ETA para que la organización decida el cese definitivo de la lucha armada». El portavoz parlamentario también duda de que «las culturas políticas desarrolladas por ambas estrategias -asentadas y galvanizadas durante tantos años, y antagónicas en muchos aspectos- vean con naturalidad una decisión de semejante calado».

Por contra, la izquierda abertzale, EA y Alternatiba reiteraron su oferta ayer en Pamplona y pidieron a sus destinatarios que esperen a ver el desarrollo de las reuniones previstas antes de tomar una decisión negativa. El dirigente de la izquierda abertzale Txelui Moreno insistió en que «no hemos hablado ni de siglas, ni de veto alguno», sino de «sumar fuerzas».

Para Moreno, en la próxima cita electoral «están en juego el impulso al proceso de paz y normalización», y hay que «sumar fuerzas» en esa dirección. La izquierda aber-tzale, EA y Alternatiba creen que de materializarse, la nueva alianza electoral nacionalista podría ser la papeleta más votada en Navarra. La comunidad foral es el escollo que debe superar para pactar con Aralar, más receptiva que el PNV pero que aspira a integrar en una futura coalición a Nafarroa Bai, peneuvistas incluidos.

DIARIO VASCO, 12/8/11