Eguiguren dice que el Gobierno contactó con ETA pero el Ejecutivo le desautoriza

DIARIO VASCO, 3/12/11

Asegura que la conferencia de Aiete que aceleró el fin de la violencia estaba pactada

La presunta existencia de contactos entre el Gobierno central y ETA para encarrilar el cese definitivo de la violencia se convirtió ayer en la polémica del día. La revelación del presidente del PSE-EE, Jesús Eguiguren, de que el Ejecutivo socialista y la organización armada han mantenido contactos «desde hace tiempo» y que habían pactado la celebración de la conferencia internacional de San Sebastián, prólogo del anuncio del final del terrorismo, fue inmediatamente negada por los ejecutivos español y vasco. Eguiguren añadió que el contenido de la declaración de Aiete también fue acordado por «el Gobierno y la izquierda abertzale», extremó negado ayer por fuentes de la formación independentista.

LAS FRASES

JESÚS EGUIGUREN PRESIDENTE DEL PSE-EE
«¿Crees que Annan y los demás iban a venir a Donostia sin saber lo que se estaba haciendo?»
JOSÉ BLANCO PORTAVOZ DEL GOBIERNO
«No es cierto lo que ha manifestado, y en este tema el señor Eguiguren no sabe de lo que habla»
RODOLFO ARES CONSEJERO DE INTERIOR
«No ha habido contactos con ETA, le pido a Eguiguren rigor, mesura y responsabilidad»
JOSU ERKOREKA PORTAVOZ DEL PNV EN EL CONGRESO
«No tengo conocimiento, pero si lo dice él, me imagino que los contactos se habrán producido»

El argumento que empleó el dirigente socialista -en una entrevista a Euskadi Irratia-, para defender su tesis fue la presencia el 17 de octubre en la conferencia de Donostia del exsecretario general de la ONU, Kofi Annan. Eguiguren, en línea con lo que ha venido sosteniendo públicamente en las últimas semanas, explicó que un político de la talla mundial de Annan sólo accedió a participar en el acto de Donostia si éste contaba con el plácet del Gobierno español, y siempre con la seguridad de que el texto y la decisión de ETA iban a ser lo suficientemente rotundas como para no quedar en evidencia. «¿Crees que Kofi Annan y todos los que asistieron iban a venir a San Sebastián sin conocer lo que se estaba haciendo?», se preguntó en la emisora pública en euskera. Y es que además de Annan, secundaron la cita en la Casa de la Paz dirigentes internacionales como el exprimer ministro irlandés Bertie Ahern, el líder del Sinn Féin, Gerry Adams, el exjefe de gabinete del británico Tony Blair, Jonathan Powell, o el exministro del Interior francés, Pierre Joxe, todos ellos conscientes de que el Gobierno y ETA tenían claro tanto el contenido de la declaración como la irreversibilidad del final del terrorismo, según sostiene el presidente del PSE. Es ahí donde Eguiguren enmarca los «contactos» entre el Gobierno y ETA, siempre a través de intermediarios.

«El PP lo sabía»

Es más, en conversación con este periódico, Eguiguren aseguró que está convencido de que el Ejecutivo de Zapatero mantuvo informado de todo lo que acontecía al PP de Mariano Rajoy, sabedor de que este partido iba ser el encargado de gestionar el nuevo tiempo. Las afirmaciones del presidente del PSE-EE cobran todavía más relevancia porque fue el principal representante de los socialistas en dicha conferencia, en la que, además, tuvo oportunidad de mantener un encuentro privado con Annan y el resto de líderes internacionales. El dirigente del PSE-EE es, asimismo, un profundo conocedor del mundo de la izquierda abertzale y ETA, ya que fue protagonista del fallido proceso de paz de 2006.

Intermediarios

Fuentes de toda solvencia conocedoras de los entresijos del proceso ratificaron a este periódico la existencia de los «contactos» entre el Gobierno y ETA para preparar la conferencia internacional que aceleró el final del terrorismo. Los contactos entre el Ejecutivo y la organización terrorista se produjeron principalmente con intermediarios que informaron puntualmente del estado de la situación y de la voluntad de la banda de poner fin definitivamente a los atentados, según las medios consultadas.

Estas fuentes confirmaron también el conocimiento del PP de todos los movimientos efectuados al respecto por el PSOE. De hecho, la postura del PP en aquellos días fue valorada por los partidos abertzales por su prudencia. Alfredo Pérez Rubalcaba, ministro del Interior hasta julio, cuando cedió el testigo a su número dos, Antonio Camacho, siempre ha sido leal con el principal partido de la oposición, al que ha mantenido puntualmente informado de los acontecimientos en Euskadi. En este sentido, Eguiguren insistió en que todo eso «estaba en marcha desde hace tiempo. Detrás de ese papel había algo. Creo que había muchas cosas hechas antes de llegar a esos papeles», abundó sobre la declaración de Aiete.

El presidente del PSE-EE recuerda que dicho manifiesto instaba al Gobierno a hablar con ETA, tras lo que opinó que el texto estaba de alguna forma consensuado «entre el Ejecutivo y la izquierda abertzale. Aunque nosotros nos mostramos como que estábamos en contra, creo que esos textos estaban pactados, no por Rufi Etxeberria y Rubalcaba sentados en una mesa, pero es algo fácil poniendo a otro en la mitad», explicó. Fuentes de la izquierda abertzale consultadas negaron, no obstante, que dicho manifiesto estuviera acordado con el Ejecutivo de Zapatero.

Otro indicio que, según Eguiguren, evidencia el conocimiento que tenía el Gobierno de la situación es que que el Ejecutivo «sabe dónde está cada miembro» de ETA y que está todo «controlado. La banda ya conoce cuál va a ser su futuro».

El presidente del PSE-EE matizó posteriormente a este periódico que el hecho de que hubiera habido contactos entre el Gobierno socialista y ETA no supone que se haya pagado «precio político» por la paz en Euskadi, como han venido advirtiendo determinados sectores del PP y algunas víctimas del terrorismo. Más bien, la presunta relación entre el Ejecutivo y los etarras buscaba facilitar la decisión de la organización armada de cesar definitivamente la violencia.

En todo caso, las declaraciones de Eguiguren no gustaron al Gobierno central ni al vasco, que le desautorizaron. El portavoz en funciones del Ejecutivo de Zapatero, José Blanco, reiteró que «no es cierto y en este tema, el señor Eguiguren no sabe de lo que habla». La pregunta fue recurrente en la rueda de prensa y el portavoz se vio obligado a responder sobre este asunto en cinco ocasiones. Pero en todas sus respuestas insistió en lo mismo. Agregó que el presidente del PSE no fue en nombre del Gobierno a la conferencia de Aiete y que no ha habido negociaciones entre el Ejecutivo y la banda para que ésta anunciara el fin de la violencia.

Blanco fue respaldado por el consejero de Interior del Gobierno Vasco, Rodolfo Ares, que negó «rotundamente» que haya habido «diálogo o negociación con ETA» y pidió «más rigor, mesura y responsabilidad» al presidente del PSE-EE, cuyas afirmaciones son «simplemente especulaciones».

En cambio, el portavoz del PNV en el Congreso, Josu Erkoreka, admitió que no tiene constancia de los supuestos contactos, aunque dio total credibilidad a las palabras de Eguiguren. Gorka Maneiro (UPyD) denunció que la polémica «parece confirmar» que el Gobierno busca un final del terrorismo «al gusto de ETA». La Asociación de Víctimas del Terrorismo consideró que si el Ejecutivo socialista no destituye al presidente del PSE-EE es porque «acepta todo lo que dice».

DIARIO VASCO, 3/12/11