El PP eleva sus opciones de gobierno en Álava al anunciar EB que se votará a sí misma

La coalición de izquierdas ve «difícil» sentarse a negociar con el PNV por cuestionar su honestidad. La portavoz de Ezker Batua afirma que si los populares gobiernan será gracias a los votos de los socialistas

Ezker Batua dio ayer un giro a la situación alavesa al anunciar su portavoz juntera que «en principio y a día de hoy» su intención es votar a su candidata, Nerea Gálvez. De esta forma, el PNV, que cuenta con el respaldo de Bildu, no lograría los dos votos de EB que precisa para llevarse la Diputación, lo que abre de nuevo la puerta del gobierno foral al PP, partido más votado en las urnas.

Las opciones de los populares se elevan debido al enfrentamiento abierto el miércoles entre EB y el PNV a raíz de la constitución de la Mesa de las Juntas Generales. Gálvez, en una entrevista anoche en Radio Euskadi, agregó que ve «difícil» sentarse en una mesa con los nacionalistas vascos para negociar, cuando este partido «cuestiona la honestidad» de las dos junteras de EB. La polémica surgió durante la votación de la vicepresidencia primera de la Mesa, donde el PSE-EE ganó por sorpresa al PNV. Las junteras de la coalición de izquierdas juran y perjuran que votaron al candidato jeltzale, aunque el recuento induce a pensar que el PNV sólo recibió el voto de una de las dos representantes de la coalición de izquierdas, que hablan de algún error de otro partido a la hora de emitir el sufragio.

Los jeltzales exigieron a EB que explicara «qué pacto ha alcanzado con PP y PSE» para la composición de la Mesa, y descartó que el sentido de la votación de las procuradoras de EB fuera el que afirmaron éstas a la salida del Pleno. Esto ha molestado sobremanera a las dos procuradores de EB y ha dado un giro a los acontecimientos. La incógnita reside en confirmar si la postura de la coalición de izquierdas es sincera o se trata de una estrategia para encarecer el valor de sus votos en una eventual negociación con los peneuvistas.

La polémica coincide con el inicio de conversaciones entre PP y EB para lograr que esta fuerza no obstaculice la elección como diputado general del popular Javier de Andrés. El PP precisa de los votos del PSE-EE, algo que da por sentado, y de que EB no apoye al jeltzale Xabier Agirre. Gálvez explicó que su intención actual es votarse a sí misma «por un principio de convivencia y de tener unas bases mínimas. Con un partido que pone en cuestión la honestidad de otro partido y en este caso de las junteras, como se está haciendo desde el PNV, veo difícil que nos podamos sentar en unas mesa. Lo primero que hay que hacer es respetar al interlocutor que tienes enfrente y, cuando se cuestiona la honestidad, lo veo complicado», reiteró.

De cara a la elección del diputado general de Álava, la apoderada de EB insistió en que «nunca» van a darle los votos al candidato del PP, pero no descartó que finalmente los populares gobiernen. Eso sí, Gálvez eludió cualquier responsabilidad y señaló que será el apoyo socialista el que eleve a De Andrés al sillón foral. «Si el PP gobierna con más de 16 votos, puede ser porque se los dé el PSE, que quizás haga esa maniobra, pero no será porque EB le dé esos dos votos. Por tanto, no es responsabilidad de EB», quiso dejar claro.

Por la mañana, el presidente del PNV, Iñigo Urkullu, había expresado sus recelos hacia EB. «No sé yo si, en el caso de EB, el programa y la ideología son las cuestiones principales. Viendo el juego de IU en el Estado español, viendo lo ocurrido en Extremadura (en alusión a un posible pacto con el PP), no creo que el programa sea lo principal o lo tengan en consideración», lamentó.

DIARIO VASCO, 17/6/11