El TEDH aporta argumentos para ilegalizar Bildu, Amaiur, EH Bildu y Sortu

LIBERTAD DIGITAL 16/01/13

· La «continuidad ideológica», la contaminación de las listas electorales y la negativa a condenar el terrorismo.

El Tribunal Europeo de Derechos Humanos (TEDH) continúa en su línea de avalar todos los procesos de ilegalización acometidos contra las franquicias electorales de ETA. Así lo hizo en 2009 cuando respaldó las de HB-EH-BatasunaAuB y Herritaren Zerrenda, argumentándolo como una «necesidad social imperiosa». Y así lo hizo este martes, al calificar la de ANV como «necesaria para una sociedad democrática».

De la lectura detallada de esta última sentencia puede desprenderse cómo el tribunal de Estrasburgo aporta argumentos para que la justicia española pueda llevar a cabo el proceso de ilegalización no sólo del nuevo partido sucesor de Batasuna-ETA, Sortu, cuya constitución estaría concluida en el mes de febrero, sino también de las tres coaliciones electorales que han permitido a los proetarras burlar la Ley de Partidos en las últimas elecciones: BilduAmaiur y EH Bildu.

La sentencia sitúa como referencia ineludible las tres sentencias anteriores hechas públicas en 2009, de las que prestigiosos juristas consultados por Libertad Digital en el momento de su publicación destacaron que el TEDH reconocía a la democracia española como «militante«, es decir, aquella que se reserva el derecho a defenderse a sí misma de aquellos que intentan destruirla utilizando los resortes que les proporciona el propio Estado de Derecho.

La «continuidad ideológica»

El primero de los argumentos de ilegalización es la denominada «continuidad ideológica«. El TEDH recuerda «el deseo de EAE-ANV para presentar públicamente a los votantes como un partido está en total acuerdo y cooperar plenamente con el partido disuelto Batasuna«. Estos es lo que han hecho en los últimos años las franquicias electorales de ETA.

Una demostración es la entrevista concedida al diario El País el pasado 15 de julio por la entonces recién designada candidata a lehendakari de EH Bildu, Laura Mintegui. A la pregunta del periodista de Prisa: «Bildu primero. Luego Amaiur. Ahora EH Bildu. ¿Se trata de liar a los ciudadanos? «; la dirigente batasuna contesta con firmeza: «Vaya tragedia la de este país, que para seguir siendo uno mismo tenga que cambiar 13 veces de nombre«. Se refiere, exactamente, a las 18 caretas electorales utilizadas por ETA desde 1978.

Una demostración más clara aún en la de Sortu, el partido creado para suceder a Batasuna-ETA. Los estatutos de este partido fueron redactados por un exdirigente de HB, el abogado Iñigo Iruin, y en su presentación asistieron destacados dirigentes de todas las marcas electorales que ha usado ETA desde 1978.

Por si fuera poco, desde la legalización por sentencia del TC, el portavoz más habitual de Sortu –siempre en medios internacionales y de ideológica próxima– ha sido Joseba Álvarez, quien fue miembro de la Mesa Nacional de Batasuna-ETA y exdiputado de EH, Batasuna y Sozialista Abertzaleak en el Parlamento vasco, y quien en una reciente entrevista para un medio venezolano afín a Hugo Chávez, se jactó de que Batasuna-ETA había utilizado Bildu, Amaiur y EH Bildu para burlar su ilegalización y de que Sortu era también una de las múltiples caras de la propia Batasuna.

«La izquierda abertzale fue ilegalizada en 2002. Una travesía de diez años en la que hemos ido a la cárcel. El Estado español preveía que nos íbamos a diluir como un azucarillo en el agua, que la izquierda aberzale iba a buscar su hueco en otros partidos y se iba a desactivar a los militantes. Diez años más tarde han tenido que legalizar Sortu, vía Tribunal Constitucional, porque por iniciativa unilateral de la izquierda abertzale decidimos presentar unos estatutos a conveniencia de la legislación del Estado«, decía.

Contaminación de las listas electorales

El segundo de los argumentos esgrimidos por la sentencia del tribunal de Estrasburgo es la contaminación de las listas electorales. «La integración de Batasuna en algunas listas de candidatos presentadas por la parte solicitante con un número suficiente de miembros para continuar su acción política a través de ellos. (…) Se observa la confusión entre Batasuna y las aplicaciones de la parte solicitante –en alusión a ANV– que se reflejó en el curso de la política institucional seguida por éste último«.

Esta contaminación de las listas electorales sólo es comprobable en el caso de las coaliciones que han concurrido a los comicios, no así en el caso de Sortu, que todavía no se ha presentado a ninguna contienda electoral.

El caso más difícil es el de Bildu, donde los análisis policiales no detectaron una contaminación destacable, aunque sí es considerable el bajísimo número de candidatos de EA y Alternatiba en comparación con los que aportan los denominados independientes, término bajo el que se resguardó Batasuna-ETA. Aun así, las políticas desarrollados por sus candidatos en las instituciones se confunden perfectamente con las que desarrolló Batasuna-ETA.

Muy clara es, en este sentido, la contaminación de las listas que presentaron Amaiur y EH Bildu a las elecciones generales y autonómicas vascas, respectivamente. En el primer caso, las planchas electorales estaban copadas por veteranos dirigentes de Batasuna. En el caso de la segunda franquicia electoral, sus listas estaban encabezadas por dirigentes de HB, ANV y condenados por ETA.

La no condena del terrorismo

El TEDH también establece la negativa a condenar las acciones terroristas de ETA como una causa de ilegalización. «El hecho de que la disolución se basaba también en la falta de convicción no es contrario a la Convención, el comportamiento de los políticos por lo general abarcan no sólo sus acciones o discursos, sino también, en ciertas circunstancias, sus silencios u omisiones, que pueden ascender a posiciones y ser tan elocuentes como cualquier acción«, dice la sentencia.

La primera demostración de cuál iba a ser la posición de Bildu a este respecto la marcó el actual diputado general de Guipúzcoa, Martín Garitano, durante la campaña electoral de las municipales y forales de 2011. Entonces, se negó a condenar el terrorismo de ETA durante un debate electoral en ETB-1, el canal de televisión público vasco que emite íntegramente en euskera.

Posteriormente, decenas de cargos públicos de esta coalición electoral se han negado en los últimos años a hacer esa condena de los asesinatos etarras en diversas instituciones, como en el Parlamento de Navarra o en los consistorios de ErmuaPortugaleteSestao y Guecho, por poner varios ejemplos.

Esta línea han mantenido también los representantes institucionales de Amaiur. No en vano, coincidiendo con el decimoquinto aniversario de los hechos, el parlamentario Mikel Errekondo se negó a condenar el asesinato de Miguel Ángel Blanco durante una rueda de prensa en el Congreso de los Diputados.

Tampoco condenó el asesinato del que fuera edil del PP de Ermua la candidata a lehendakari de EH Bildu, Laura Mintegui, quien se limitó a decir que «una violencia ha alimentado a otra». Meses después, en pleno campaña electoral vasca, otra candidata de esta coalición, Marian Beitialarrangoitia –ex alcaldesa de Hernani con ANV– también se negó a condenar el terrorismo etarra durante un debate electoral en ETB-1.

LIBERTAD DIGITAL 16/01/13