El terror golpea en Múnich: un alemán-iraní de 18 años mata a nueve personas

EL CONFIDENCIAL – 23/07/16

· El país sigue en estado de ‘shock’ ante un atentado del que aún se desconoce casi todo. La Policía señala a un joven alemán de origen iraní de 18 años como autor de los disparos.

Soldados del ejercito alemán recoriendo las calles de Múnich. EFE
Policias de élite recorriendo las calles de Múnich tras el tiroteo. EFE

 

Pasaban dieciocho minutos de las dos de la madrugada cuando la Policía muniquesa inició la rueda de prensa sobre el tiroteo que tuvo lugar en la tarde-noche del viernes. El portavoz policial ofreció los escasos datos existentes hasta el momento: el fallecimiento de diez personas, entre las que se incluía el sospechoso de la autoría de los disparos, muerto por suicidio. Tan sólo se dio a conocer que se trataba de un joven de 18 años de nacionalidad alemana y origen iraní que llevaba al menos dos años residiendo en la ciudad. Las motivaciones del tiroteo no estaban claras y debían esclarecerse. 

El telón de la tragedia se levantó poco antes de las seis de la tarde, cuando la policía de Múnich comenzó a recibir llamadas de testigos que alertaban de un tiroteo en las inmediaciones del centro comercial Olympia. Tras el despliegue de un impresionante, pero hasta ahora infructuoso, dispositivo policial, las informaciones disponibles siguen siendo casi tan escasas como al principio, con la excepción del recuento de víctimas, que ya asciende a nueve.

Según anunciaron en un principio las fuerzas de seguridad en su página de Facebook, de acuerdo con testigos presenciales habría por lo menos tres atacantes, provistos de armas largas. Una versión desmentida más tarde por las propias autoridades, y que recuerda al reciente tiroteo en Dallas. “Solo tenemos certeza de la existencia de una persona”, afirmaba, a última hora del viernes el jefe de la cancillería, Peter Altmeier, desde Berlín. “No descartamos ninguna hipótesis”, aseveró, mientras las fuerzas de seguridad investigaban si uno de los de los cuerpos, hallado a una distancia de un kilómetro del lugar del ataque inicial, pertenece a uno de los agresores.

Un testimonio que aparentemente viene a confirmar la veracidad de un vídeo que comenzó a circular por internet poco después de que comenzara el ataque, grabado supuestamente desde el mismo edificio por unos vecinos que comienzan a increpar al atacante. Este responde enfurecido y disparando tiros al aire. “Soy alemán, nací aquí”, se escucha en la lejanía. Después masculla algo de un tratamiento y habla de las ayudas sociales. “Yo no he hecho nada, cierra el pico, tío”, grita.

 “Uno de mis compañeros estaba todavía en la tienda [dentro del centro comercial] y se escondió”, relata un trabajador a la cadena RTL. “Tal y como nos lo contó después, [el atacante] gritó ‘extranjeros de mierda'”, afirma. Testimonios similares apuntaron a la hipótesis del móvil xenófobo, llevando a algunos a especular con la coincidencia de fechas, puesto que se cumplían cinco años de la matanza de Utoya a manos del ultraderechista noruego Anders Breivik-.

Una ciudad desierta

“Venía del descanso, de vuelta al trabajo y llegaron corriendo mis compañeras, gritando ‘¡Fuera, fuera, fuera!’. Salimos corriendo por la escalera de emergencia”, explicaba por la tarde una de las trabajadoras del centro comercial a la radio pública. Aparentemente, muchos visitantes del Olympia se encerraron durante horas por miedo a los atacantes, aunque según la policía sobre las 10 de la noche ya no quedaba nadie dentro. La zona fue evacuada de inmediato y el transporte público fue suspendido en su totalidad, mientras que las fuerzas de seguridad recomendaban por Twitter permanecer en los hogares. “Evite los lugares públicos en Múnich. La situación aún no está controlada”, rezaba el mensaje.

La operación policial se extendió rápidamente desde la zona residencial de Mosbach -en donde está el Olympia- hasta el centro de la ciudad. Las calles céntricas fueron acordonadas por un tiempo debido a una falsa alarma, desencadenada por las reacciones de pánico de algunas personas al conocer la noticia del ataque. El tráfico de trenes fue totalmenteinterrumpido de forma cautelar.

Poco antes de las ocho de la tarde, el ministro del interior bávaro comparecía para confirmar la existencia de tres muertos, justo antes de que el jefe de Gobierno del estado federado de Baviera, Horst Seehofer, y el ministro del Interior, Joachim Herrmann, se reunieran de urgencia con el alcalde.

El centro quedó rápidamente desierto

La mayoría de los negocios echaron el cierre, según explicó la corresponsal de la radio pública. Muchas personas tuvieron que aventurarse a volver a sus casas a pie, al estar paralizado el transporte público, aunque la radio retransmitía instrucciones instando a permanecer en lugares seguros -un mensaje que los ciudadanos recibieron también a través de un sistema de alarma en sus teléfonos-. Muchos viandantes se ocultaron en restaurantes y en casas de particulares que abrieron sus puertas a los fugitivos. Mientras tanto, helicópteros sobrevaloran la ciudad, a la que arribaron además contingentes de las fuerzas especiales GSG9 de la Policía Federal. 

El atentado se produce en un momento en el que el sur de Alemania ya se hallaba en estado de alarma, después de que el pasado día 18 un adolescente refugiado agrediera a varias personas con un hacha en un tren de cercanías. De hecho, unas seis horas antes de comenzar el tiroteo, parte de la estación de trenes de Múnich había sido evacuada debido a la aparición de una mochila sospechosa, que resultó no contener más que objetos personales.

Por su parte, el partido de ultraderecha Alternativa por Alemania no tardó en vincular lo acaecido a la acogida de refugiados. “¡Ha vuelto el terror! ¿Cuándo va a cerrar por fin Merkel las fronteras a cal y canto?” preguntaban a través de una de sus cuentas.

La mayoría de las reacciones oficiales, sin embargo, incidían en la necesidad de serenidad y contención hasta que se conozcan con claridad los hechos. Aun así, el presidente de la República, Joachim Gauck, manifestó a través de un comunicado estar “profundamente horrorizado” ante los hechos y expresó su solidaridad con las víctimas, como hizo también el presidente estadounidense Barack Obama, que se apresuró a ofrecer a Alemania “toda la ayuda” que pueda ser necesaria.

La reunión de emergencia que se celebró por la noche en la Cancillería en Berlín encontraba de vacaciones a la mayoría de miembros del Gobierno, incluida la canciller, Angela Merkel. El ministro del Interior, Thomas De Maiziere, por su parte, se encontraba de camino a una visita oficial a EE.UU, pero ya ha anunciado que se dispone a volver cuanto antes. De momento, varios estados federales han reaccionado reforzando las medidas de seguridad y la policía se encuentra en estado de alarma.

EL CONFIDENCIAL – 23/07/16