ETA plantea su desarme a cambio de acercar presos

LA VANGUARDIA, 11/11/11

La banda terrorista también exige la salida de las Fuerzas de Seguridad de Euskadi y Navarra | En la entrevista publicada por el diario Gara, ETA dice que Rajoy, «quien tiene posibilidades de ser presidente, ha entendido que debe actuar con responsabilidad» | La banda remarca que «no estará sentada en la mesa de negociación política»

Madrid. (Agencias).- La banda terrorista ETA asegura en su entrevista concedida a Gara que no pretende ser una «amenaza» en el proceso y plantea su «desarme» en el marco de una negociación directa con el Estado en la que se deben abordar el acercamiento de los presos, el regreso de los terroristas huidos y la salida de las fuerzas de seguridad del País Vasco y Navarra.

«La cuestión de las armas está incluida en la agenda de la negociación entre ETA y el Estado, y estamos dispuestos a hablar de ello y también a adoptar compromisos, en la lógica de la solución de todas las consecuencias del conflicto», dice la banda en la entrevista.

Decisión «histórica» que no representa ninguna «derrota»

Los representantes de ETA aseguran que la decisión de abandonar las armas «está ligada al momento histórico del proceso de liberación» y sitúan su origen en una década atrás «cuando comenzamos a considerar que en Euskal Herria había condiciones para la materialización del cambio».

Niegan que la decisión se deba a la «derrota» y aseguran que ese discurso «es parte de la estrategia de los estados», aunque aseguran que «todos saben que se ha abierto un nuevo ciclo».

«Ante la cerrazón de los estados, la izquierda abertzale tomó la decisión de iniciarlo desde su propia iniciativa» y reconoce que «no se ha producido ninguna reunión directa entre ETA y el Gobierno de España», aunque aseguran que ha existido «un conocimiento mutuo y, que nosotros sepamos, el PP está al corriente».

En cuanto al futuro del proceso, aseguran que «hay que emprender conversaciones directas» entre ETA y los estados español y francés «con la dinamización de algún agente internacional» con tres asuntos en la agenda: vuelta a casa de presos y exiliados, la inutilización de las armas de ETA y la «desmilitarización de Euskal Herria».

Preguntados los terroristas acerca de la posibilidad de que ni España ni Francia acepten esa negociación, contestan que «eso dificultaría la situación, en la medida en que el proceso requiere de la participación de los estados». «Hay que actuar con paciencia, sin resignarse, prosiguiendo con la lucha y el trabajo diario, agrupando nuevas fuerzas, dando mayor eficacia a las ya existentes… El proceso no se va a desarrollar sólo en la mesa negociadora. La reivindicación y la presión popular tienen una función decisiva», replican.

Entienden que la «resolución política» debe nacer de un proceso de dialogo «que debe desarrollarse entre los agentes políticos y sociales vascos» con el respaldo de una consulta popular. «ETA nunca será una amenaza para ese proceso, -agregan- pero no estará sentada en la mesa de negociación política«.

Mantienen que su objetivo final es la independencia y que «la construcción nacional debe ser el cimiento fundamental de la estrategia independentista», algo que el Estado español tratará de «entorpecer y embarrar» y para ello proponen responder con «iniciativas unilaterales».

ETA critica la «utilización política» de las víctimas

Sobre las víctimas dicen que «existe una gran utilización política y manipulación» y aseguran que la principal víctima «es Euskal Herria».

Reconocen que «la confrontación armada» ha causado «mucho sufrimiento», pero muestran su desacuerdo con la lectura que pretende «hacer olvidar las claves del conflicto» y señalan que «hay «múltiples víctimas y sufrimientos generados por los estados que siguen sin ser reconocidos».

El papel de Rajoy, «quien tiene muchas posibilidades de ser presidente»

Sobre la reacción de Mariano Rajoy ante el anuncio dicen que «rompe con el discurso negativo, agresivo y sin sentido de hasta ahora», y ante la posibilidad de un cambio en el color político del gobierno mantienen que «no supone una variable decisiva».

Gara no especifica donde se ha realizado la entrevista ni quienes o qué puesto tienen en la organización los interlocutores, aunque acompaña el texto con una foto de dos encapuchados ante un cartel con el anagrama de ETA, y establece el formato de pregunta/respuesta para la entrevista.

LA VANGUARDIA, 11/11/11