Hay que poner un poco de sentido común en nuestra familia porque si no, enloqueceremos

Leopoldo Abadía, EL CONFIDENCIAL, 29/7/2011

Pero, ¿no se dan cuenta de que el problema es que en una nación un poco mayor que California (100.000 Km. cuadrados más), con 8 millones de habitantes más, hay 17 reyecitos de taifitas que cada uno hace lo que quiere, gasta lo que le da la gana y además presume? Por lo menos, en California, hasta ahora, si las cosas iban mal, se podían meter con Schwarzenegger.

Como el título me ha salido tan largo, he estado a punto de firmar debajo y entregar el artículo. Pero por aquello de la honradez profesional, lo escribo, aunque ya sabéis cómo acaba.

El miércoles se reunió el Consejo de Política Fiscal y Financiera, cuyo objetivo es “adecuar la coordinación entre la actividad financiera de las Comunidades Autónomas y de la Hacienda del Estado”.

Lo componen el Ministro de Economía y Hacienda, el de Política Territorial y Administración Pública y el Consejero de Hacienda de cada Comunidad Autónoma. En total, me salen 19 personas.

El tema principal a discutir (no sé si había otros) era muy simple:

1. La Administración central adelantó a las CCAA unas cantidades en función de las previsiones de ingresos. (“Tú ingresarás x. Yo te lo adelanto”.)

2. Pero la recaudación de impuestos de las CCAA cayó en picado en 2008 y 2009.

3. Y ahora, la Administración central pide a las CCAA que le devuelvan lo que pagó de más: 19.000  millones de euros (lo que antes se llamaba 3 billones y pico de pesetas.)

4. El ranking de deudores va desde Andalucía, que debe 4.637 millones hasta Baleares, con unos raquíticos 179 (30.000 millones de pesetas de nada.)

5. Pero resulta que, como todos nos temíamos, las CCAA no tienen dinero, pero nada de dinero, como muy bien ha explicado en 5 palabras Esperanza Aguirre, con una expresión muy clara.

6. Y algún extranjero que viva fuera de nuestro país y que no lea nuestros periódicos, podría preguntar: “pero, ¿en qué se lo han gastado?”

7. Y cualquier español, que vive en nuestro país y lee nuestros periódicos, podría contestarle que, además de gastárselo en vivir, se lo han gastado también en vino y mujeres.

8. Por favor, no me llaméis machista. Es que se dice así cuando alguien hace locuras. El vino y las mujeres han tomado la forma de televisiones autonómicas, de aeropuertos, de acuerdos para que se doblen no sé cuántas películas (a no sé qué coste) en el idioma nativo porque hay que hacer patria, de embajadas, porque casi somos una nación.

9. Y las locuras también han tomado la forma de transferencias conseguidas patrióticamente por una Comunidad, arrebatándoselas “a Madrid” (se dice así), pero sin que “Madrid” acompañe la transferencia con los fondos necesarios. Y hemos llegado a nuestro pueblo y hemos dicho: “¡ya hemos conseguido la transferencia!”, y nos han aplaudido (los nuestros). Y luego, los nuestros y los de los demás se quejan de que aquello no funciona, porque el que negoció la transferencia se olvidó de pedir las perras. Y el que se la daba, puso cara de póquer, a ver si el otro se olvidaba. Y se olvidó.

10. Y la Administración central quiere que le devuelvan los 19.000 millones en 5 años, porque los necesita. Si no se los pagan, tiene que pedir prestado (emitir deuda) y esto, ahora, cuesta mucho dinero (prima de riesgo elevada), porque la percepción de España ante los mercados es mala. Y es mala porque hay un proceso mental en los que nos prestan dinero, que es el siguiente (digo yo):

a. NosotrosOiga, necesito dinero.

b. EllosPero ¿qué ha hecho usted con el que le presté?

c. NosotrosAdelantárselo a mis hijos (las CCAA)

d. EllosPues que se lo devuelvan

e. NosotrosQue dicen que no tienen

f. EllosPues allá usted con su organización familiar

11. O sea, que esto es un tema de organización familiar. Hemos dividido España en 15 nacioncitas (en Zaragoza vi un letrero que ponía Aragón ye nazió, que debe querer decir que Aragón es una nación). Todas han querido chupar de la vaca central para vivir y para lo del vino y las mujeres, y ahora, se acabó la fiesta, señores. Por una razón muy sencilla: NO HAY DINERO.

12. Y vienen los recortes en Sanidad (¡no hay derecho!) y en Educación (¡no hay derecho!) y en XX (¡no hay derecho!).

13. Es verdad: no hay derecho, pero lo terrible es que NO HAY DINERO.

14. Cuando lo había, los que lo manejaban se fijaron unas prioridades pintoresquísimas, que se podían disimular porque había dinero, pero que no se pueden disimular cuando no hay.

15. Y si no puedo comer y me compro un Lamborghini (algo que me ha apetecido siempre, pero que nunca conseguiré y, además, si lo consigo, ¿qué hago yo con un Lamborghini yendo a Misa de 8 de la tarde el sábado en San Quirico? Y ¿cómo voy después a cenar a Can Xarina y le digo a Jaume que no sirva la cena a los demás, que me la sirva solo a mí y que el resto del tiempo vigile mi coche?

16. Sigo después del paréntesis: y si no puedo comer y me compro un Lamborghini, el siguiente paso será irme a Cáritas a decir que tengo hambre y a ocultar la auténtica razón del hambre, que es ese coche que tengo en la puerta y que fue producto de una chaladura que me dio.

17. Hay que meterse en la organización:

a. Hay que devolver competencias a la Administración Central. Pero muchas. (Algún político ha dicho que no se puede. Pues que se pueda.)

b. Hay que fijar techos de gasto inamovibles.

c. Hay que limitar el recurso a las emisiones de deuda de las CCAA (una que conozco quiere el Estado le avale sus emisiones de deuda. O sea, que cuando pida dinero prestado, su papá de Madrid se lo avale. ¡Amos, anda!)

18. Escribo este artículo el jueves, después de la reunión del Consejo de Política Fiscal y Financiera.

19. Han decidido:

a. Que el Instituto de Crédito Oficial (ICO) dé a las CCAA créditos baratos para pagar las facturas pendientes con el sector privado. (Esto, a mí, que soy partidario acérrimo del sector privado, me entusiasma. Ese es un problema, pero no era el problema a discutir en la reunión del Consejo. El problema eran los 19.000 millones que le deben las CCAA a la Hacienda del Estado. Estos chicos lo mezclan todo.

b. Que haya un techo de gasto de las CCAA en función de cómo evolucione el PIB y la inflación de cada una. Entiendo que a más PIB, más techo. A más inflación, también.

20. Y ya está. ¿Y para eso se han reunido ayer 19 señores y otros 19 han preparado papeles y otros 19 les han sacado billetes para ir a Madrid y les han reservado hoteles? (Hay algunos que viven en Madrid o que tienen familia allí, con lo que el gasto habrá sido menor.)

21. Pero, ¿no se dan cuenta de que el problema es que en una nación un poco mayor que California (100.000 Km. cuadrados más), con 8 millones de habitantes más, hay 17 reyecitos de taifitas que cada uno hace lo que quiere, gasta lo que le da la gana y además presume? Por lo menos, en California, hasta ahora, si las cosas iban mal, se podían meter con Schwarzenegger.

22. Y lo peor, es que estos chicos lo hacen democráticamente, porque, con su Gobierno respectivo (17 Gobiernos) rinden cuentas al Parlamento respectivo (17 Parlamentos) y a no sé cuántos órganos respectivos (multiplicados por 17) y eso les justifica.

P.S.

1. Hace unos días se reunieron Artur Mas, Presidente de la Generalitat catalana, y Xavier Trías, Alcalde de Barcelona, para determinar prioridades. Se me ocurren cuatro cosas:

a. ¡Bendito sea Dios!

b. ¡Ya iba siendo hora!

c. ¡Que el Espíritu Santo les ilumine!

d. ¡Que se dejen iluminar!

2. Y acabo con una pregunta que ya os esperabais: ¿Cuándo nos enteraremos de que HAY QUE PONER UN POCO DE SENTIDO COMÚN EN NUESTRA FAMILIA PORQUE SI NO, ENLOQUECEREMOS?

3. Porque lo malo es que los de fuera (los malvados mercados) se han enterado.