Juan Carlos Viloria-El Correo
- Feijóo ofrece la imagen de que improvisa o está mal asesorado en materia de comunicación
Las elecciones generales del 27 se van a librar, fundamentalmente, en el campo de minas de la comunicación y el relato. Los casos de corrupción que erosionan al PSOE y cercan a Sánchez le han regalado al PP un campo de juego inmejorable, como se ha confirmado en los sucesivos triunfos en autonómicas, pero la facilidad con la que los dirigentes del partido de Feijóo resbalan en la primera piel de plátano que encuentran pone bastante suspense para cuando empiece la campaña de verdad. Es obvio que ya no vale con apelar a una frase látigo tipo: Váyase señor Sánchez, porque el señor Sánchez se ha enrocado en la Moncloa. Y, la verdad (récord de absentismo laboral) puede ser revolucionaria, pero no gana elecciones.
Justo pocas semanas después de que el PP fichase a la gurú de comunicación, María Martín Revuelta, proveniente de una prestigiosa empresa de investigación social y comunicación, Feijóo se marcó una clamorosa metedura de pata para celebrar el fichaje. Cuestionando las prestaciones por baja médica, le ha puesto las orejas tiesas a uno coma dos millones de votantes y, comparando el absentismo laboral con un cáncer que no podemos pagar, prendió un incendio mediático y político que le va a costa apagar. En Moncloa guardarán cuidadosamente este video de Núñez Feijóo para agitarlo en una campaña sobre los recortes que la derecha piensa aplicar al estado de bienestar. Y, es bien sabido que, se vota con la cartera y no con la moral. Este patinazo del candidato a presidente no solo brinda ‘gratis et amore’ munición al equipo monclovita, sino que además ofrece a la opinión pública la impresión de que Feijóo bien improvisa, bien está mal asesorado por su equipo.
Plantear el pulso con Sánchez en términos de ajustar el cinturón a los trabajadores de baja (por fraude o por enfermedad) es un error porque el Gobierno acaba de lanzar un proyecto de presupuestos expansivos con los que concede, precisamente, lo contrario: el cuerno de la abundancia. Feijóo, además, ha fallado en dos elementos clave de la comunicación política: el lenguaje, al utilizar la palabra cáncer como sinónimo de deficiencia, crisis, conflicto. Y falta de precisión y sencillez en los mensajes mezclando bajas justificadas con absentismo fraudulento. El fichaje de la gurú de la comunicación tiene como propósito reforzar un equipo que con Tellado, Bendodo, y Ezkurra, no ha estado a la altura. La asignatura pendiente de la comunicación sigue en suspenso con mensajes poco claros y cambiantes, ambigüedad sobre pactos poselectorales, lapsus del candidato y contradicciones entre los barones. Por no hablar de las dificultades en marcar la agenda si no es a rebufo de las decisiones judiciales sobre la galaxia socialista. Sin resolver esos puntos débiles y generar una corriente de ilusión será complicado lograr el anunciado cambio.