Ángel Expósito-ABC

  • ¿A quién se le ocurre borrar las piernas del presidente del Gobierno de una foto oficial? ¿Acaso iba en bermudas o en bañador? No ganamos para chapuzas
Sánchez preside telemáticamente la reunión de coordinación sobre la evolución de la situación en Ceuta

Imaginemos la escena: a los ocho días del «deplorable ataque y la violación a la integridad territorial de una ciudad española como es Ceuta» (Pedro Sánchez, dixit), el presidente hace como que dirige una reunión de alto nivel para analizar la situación.

Él en La Mareta (Lanzarote) y en una pantalla compartida la ministra de Defensa, Margarita Robles; el de Interior, Fernando Grande Marlaska; la portavoz del Gobierno y responsable de Migraciones, Elma Saiz; la de Juventud e Infancia, Sira Rego; y el ministro de Política Territorial y Memoria Democrática, Ángel Víctor Torres. También asistieron el secretario de Estado de Exteriores, Diego Martínez, el jefe de gabinete de Sánchez, Diego Rubio; y la secretaria de Estado de Comunicación, Lydia del Canto.

Problema: en la foto distribuida por la agencia EFE e, incluso, en la imagen de la web de Moncloa, Sánchez aparece sin piernas. Sentado en la mesa del despacho, tomando notas, haciendo como que le importara, con camisa rosa y ¡Amputadas las extremidades inferiores!. ¿A quién se le ocurrió tamaña chapuza?

Hace pocos años en una situación similar, el presidente apareció con americana, pantalón largo y alpargatas bajo la mesa. Ahora para evitar coñas, algún genio ha decidido «cortar» por lo sano. No se les ocurrió cerrar el plano para disimular, no. La solución fue amputar. Digo yo que para que no le viéramos en bermudas o en bañador. Como si después del ridículo vivido en Ceuta, algo nos fuera a escandalizar.

A todo esto, Sánchez no comparecerá en el Parlamento a pesar del «ataque» sufrido por una ciudad española aunque, eso sí, mandará a comerse el marrón a Margarita Robles, Albares, Marlaska y Bolaños. ¿Acaso una invasión «deplorable» contra la «integridad territorial» de una ciudad española no merece que el presidente del Gobierno dé la cara en el Parlamento? ¿Ni siquiera por esto? Pues va a ser que… tampoco. A Su Sanchidad no se le interrumpen las vacaciones. Un poquito de por favor.

PD.- Y la guinda: Pulso diplomático fronterizo con Italia. De aquel «querida Giorgia, estoy encantado de estar aquí» que Pedro le dijo a su colega en Roma en 2023… hemos pasado a una respuesta de niño pequeño. Algo así como «pues ahora no te ajunto». Y me imagino a Giorgia Meloni temblando.

Y mandamos a policías y guardias civiles a hacer el ridículo a los aeropuertos con vuelos desde Italia para montar un paripé de supuestos controles de pasaportes. Todo por seguir aumentando nuestro desprestigio no ya con el resto del mundo, sino en la propia UE.

Eso sí, a la vez, el Gobierno sigue (seguimos) agradeciendo a Marruecos el «ataque» o, cuando menos, que no hiciera absolutamente nada por evitarlo, si es que no lo organizó por completo.

Se confirma que, aún sin piernas por abuso de Photoshop o Affinity, no tenemos límite para la humillación. Ni siquiera al ser atacados.