LA QUINTA DIMENSIÓN

ABC-IGNACIO CAMACHO

¿Cuál será, para la mentalidad políticamente correcta, el hecho fundacional que define el concepto de «nuestra era»?

LA medida del tiempo es, como los signos lingüísticos, una convención basada en elementos arbitrarios. A partir del hecho objetivo de la sucesión de los días y las noches –porque lo del movimiento de la tierra fue objeto de debate largo y a veces hasta sanguinario–, el ser humano inventó las semanas, los meses y los años, y dio en establecer ciertos hitos naturales o históricos para empezar a contarlos: así la huida de Mahoma para los musulmanes o la fundación de la ciudad, ab urbe condita, para los romanos. La expansión de la civilización cristiana se impuso también en el calendario y este 2 de noviembre de 2018 es aún el día en que, al margen de la religión, el nacimiento de Jesús rige con naturalidad la pauta cronológica del mundo contemporáneo.

Sin embargo algunos espíritus quisquillosos de mentalidad política o culturalmente correcta han decidido desacralizar las fechas, de tal modo que en vez de antes o después de Cristo dicen antes o después «de nuestra era». El fenómeno viene del mundo anglosajón, por hipersensibilidad hacia las minorías étnicas y la fe hebrea, pero la perspicaz mirada de Jesús García Calero lo ha localizado ya en una muestra del Museo Arqueológico Nacional sobre antropología gallega. Aunque el acontecimiento fundacional ha sido suprimido nominalmente, la nueva numeración queda hueca porque falta la razón concreta que confiere el sentido de propiedad común a la actual época. Por mucho que lo omitan, el episodio esencial sobre el que gira la cuenta traiciona la mala conciencia de estas almas bellas. ¿Cuál será ese evento tan importante, ese eje capaz de dividir la Historia en torno a su sola referencia? Si hay personas que pueden sentirse excluidas o molestas, si no es una efeméride de todos, ¿por qué llamarla precisamente «nuestra»? ¿Nuestra de quién? ¿No se deja esta presunta data inclusiva mucha gente fuera? ¿No es también ese posesivo plural una odiosa manifestación subconsciente de mentalidad etnocéntrica?

Como la propia fecha en curso indica, este cómputo lleva vigente un par de milenios. Poca cosa para constituir una tradición válida a criterio de individuos tan circunspectos y escrupulosos a la hora de localizar agravios a los sentimientos. La paradoja es que se trata de historiadores que, por serlo, deberían ser conscientes de que el pasado no se puede reescribir como un palimsesto. En cualquier caso se han quedado a medias en el intento; ya puestos, deberían buscarse otro hecho liminar, otro comienzo de la escala, otro año cero. Pero eso exige un consenso, y mientras se consigue resulta más fácil borrar un nombre, sobre todo si es el de Cristo, que un concepto. En física, el término de cuarta dimensión suele remitir al tiempo. Quizá la quinta, que es todavía un modelo abierto, se podría adjudicar a la estupidez humana, tan infinita, según un dicho atribuido a Einstein, como el Universo.