- Por tanta virtud y solidaridad supuesta, llamaremos UNICEJ a los avalistas morales de ZP. Ellos buscaron el meme
Lo menos que cabe esperar es que se disculpen. Solo algunos lo han hecho, otros silban mirado al cielo: parece que se ha arreglado el día. Prestaron su prestigio artístico, mucho o poco, a Zapatero enarcando el índice sobre el arco superciliar. Avalaron al tipo con su patrimonio inmaterial, con su fama, con su credibilidad, con esa autoridad moral que tontamente se atribuye a cantantes y a actores. El clásico malentendido por mor del cual el valor de los juicios morales mantiene una correlación altísima (quizá de 1, para el que sepa) con cantar o actuar bien. Por tanta virtud y solidaridad supuesta, llamaremos UNICEJ a los avalistas morales de ZP. Ellos buscaron el meme.
No te engañes: ahí el núcleo duro lo formó Serrat con un gorrón y un matrimonio amigo. El gorrón, limitado en todo, ha administrado bien las vacas flacas. Su carrera empieza en los sesenta con nombre y acento ingleses. Lo poco logrado tiene más de cincuenta años. Puso letra a lo más manido de Beethoven. Lo que se dice sonar, sonaron cuatro temas. Santa Lucía, bonito, tampoco era suyo. No pasa nada, pero ser… es. ¿Qué? Un gorrón que no guarda memoria del reducido talento que Dios le dio hace varias décadas. Como decía, subido a Serrat, el único grande (en lo artístico) de ese grupo, ha podido dar sus giras en tiempos bajos como si tuviera público. En cuanto al matrimonio, son comunistas de abolengo. Ella sigue dando la matraca típica de UNICEJ, guerracivilismo anacrónico, como si el castillo humano de cejijuntos no se hubiera derrumbado. Es más pesada que una conferencia de su correligionaria Yolanda, eternamente Yolanda. Su marido va del mismo palo, aunque cometió un pecadillo en el origen de su carrera: dedicarle canción a Franco. Con lo que les gusta dar sermones a ambos, a este misterio nunca hacen referencia.
Ojo, el misterio no es cambiar de opinión (si no, yo mismo estaría en Cuarto Milenio todas las semanas). El misterio es el sentido de su cambio, el sentido Verstrynge, el opuesto al ampliamente mayoritario, que va de izquierda a derecha. Como en el chiste, estos creen que son los demás quienes circulan en contradirección. Todo lo afirmado vale para el artisteo progre (y luego woke), donde no es normal venir del farcihmo (dígase gritando). En otros ámbitos, como la banca, las eléctricas, los grandes negocios en general, el sentido Verstrynge es el normal. Tratándose de artistas, solo se ha identificado (fuera del matrimonio de UNICEJ) como tendencia generacional, nunca concentrada en un solo individuo. Te comento: Lola Flores, franquista con poema de Pemán, torbellino de colores, dio paso a una segunda generación de artistas sin pronunciamientos; en la tercera, una miembro escupirá extemporáneas lecciones de antifranquismo y llamará «asesinos de Lorca» a espantajos que solo ella ve.
Creo que la estrepitosa caída de Zapatero, el Joyas, exige alguna disculpa de los restos irredentos de UNICEJ. Imiten a sus compañeros Sabina y Bosé. Avalar no es gratis.