Los tecnicismos son inútiles

RAMÓN PÉREZ-MAURA, ABC 01/12/13

· Tal vez haya que empezar a combatir los sentimientos también con sentimientos.

Argumentos sobran. La cascada de razones por las que Escocia no debería optar por la independencia tiene un caudal como el salto del Iguazú. Hay razones económicas, que Salmond prefirió no abordar en su «Libro Blanco» presentado el martes pasado. Empezando por decir quién va a pagar las pensiones de una Escocia independiente. Hay también cuestiones referidas al peso internacional de Escocia.

Por ejemplo la pertenencia del Reino Unido al Consejo de Seguridad, a la OTAN o a la UE. Si Escocia fuera independiente no hay ninguna razón imaginable para que un ministro escocés pudiera sentarse en el Consejo de Seguridad -como ocurre ahora con frecuencia. Los ejemplos pueden multiplicarse. Pero días atrás escuchaba a un muy popular exministro británico explicar en Oxford el error que probablemente están cometiendo quienes argumentan la unidad del Reino Unido -y quienes defendemos la unidad del Reino de España. La decisión en Escocia será emocional, no se fundará en razones técnicas. Frente a cualquier problema que se plantee a quien se guía por los sentimientos, éste responderá que esos tecnicismos ya los resolveremos cuando llegue la hora. Y eso vale igual para las pensiones que para la libra esterlina o la UE o el Consejo de Seguridad.

Los secesionistas escoceses saben que los sondeos les son muy adversos, pero tienen plena fe en la capacidad de Alec Salmond en campaña. Sus mayores rivales políticos conceden que es el tribuno público con mayor capacidad de impacto sobre el electorado. Y por eso Salmond sabe que será el triunfador del referendo si consigue que un 40 por ciento del electorado vote sí a la independencia. Porque con ello habrá obtenido la legitimación electoral de su causa y querrá volver a poner el termómetro al paciente dentro de una década, dos a lo sumo.

Y es por eso que escuchando el argumento de la inutilidad de los tecnicismos frente a los sentimientos, discurso que es tan válido en Edimburgo como en Sabadell, me vino a la memoria lo que me decía el pasado mes de abril lord Razzall de Mortlake, un veterano miembro del aparato del Partido Liberal-Demócrata. «¿Y nadie les ha explicado que si se independentizan serán el gran refugio mundial para delincuentes? Los tratados de extradición sólo se dan entre estados soberanos. Si Cataluña -o Escocia- se convirtieran en un Estado independiente, empezarían por no tener relaciones diplomáticas con casi nadie. En ese momento, serían el refugio deseado por los delincuentes de todo el mundo.» Y si la Pristina del Kosovo independizado con abundante reconocimiento internacional -y occidental- ya gozó de ese atractivo, imaginen Edimburgo o Barcelona. Si usted fuera un delincuente, ¿dónde preferiría vivir para huir de la Justicia? ¿En Pristina o en Edimburgo?

Quizá tenga razón mi interlocutor en Oxford. Hay que dejarse de tecnicismos y combatir los «sentimientos» con sentimientos. Por ejemplo, con el miedo. A los delincuentes, claro.

RAMÓN PÉREZ-MAURA, ABC 01/12/13