Pablo Martínez Zarracina-El Correo

  • Junts amaga con la cuestión de confianza de fogueo y la Mesa la inadmite

Junts es un partido catalán especializado en jugadas maestras. Su líder lleva nueve años fugado en Bélgica y su destino consiste en ser superados en votos por Alianza Catalana. Eso debería poner en duda la maestría de las jugadas de Junts, pero en España ya se sabe lo que pasa cuando matas a un perro. La penúltima jugada maestra de Junts fue agarrar de la manga a León XIV para conseguir que hablase en catalán en Cataluña cuando el Papa ya tenía previsto hacerlo y quien sabe si entrenadas las vocales átonas. La última jugada de Junts llegó ayer a media mañana. Fue inesperada: el factor sorpresa es el aire que respiran los audaces estrategas. De pronto, el partido registró una enmienda a una moción del PP instando a Pedro Sánchez a convocar elecciones. Lo hizo de un modo prodigioso: sin hablar con el PP, pero veinte minutos después de que el PP se enmendase a sí mismo la moción en términos idénticos. Sin el menor carácter vinculante, ambas iniciativas buscaban una votación simbólica en la que una mayoría parlamentaria que incluyese a socios del Gobierno exigiese el adelanto electoral.

El PSOE reaccionó a la cuestión de confianza de fogueo diciendo que la convocatoria electoral es cosa del presidente. También ignorando con el cuajo habitual el detalle de que gobiernan sin una mayoría parlamentaria. Tienen una minoría de bloqueo. El movimiento causó revuelo porque indica algún entendimiento entre PP y Junts y porque comprometía al PNV, que atraviesa una deriva cuántica en sus posicionamientos y parece estar y no estar todo el rato en todas partes. La reducción del parlamentarismo a un constante tejemaneje semiclandestino entre tahúres es solo uno de los múltiples deterioros ‘procesistas’ que carcomen la política nacional. Que el PP cuente con Junts para reformar la situación es como enviar a los bomberos a apagar un incendio equipados con lanzallamas. Mientras tanto, el PSOE cuenta también con la Mesa del Congreso que se apresuró a no admitir las enmiendas problemáticas. Lo hizo pasando por alto que hace unos meses le admitieron a Junts una bastante similar. Así que todo sigue donde estaba mientras no deja de subir el nivel de los escándalos. «Convoquen elecciones y devuélvanle la palabra a la gente», dice la oposición. «No podemos porque estamos ocupados mejorando la vida de la gente», contesta el Gobierno. La certeza de que la gente es una agregación millonaria de auténticos idiotas se extiende entre nuestra clase política de un modo transversal.

Mundial 2026

Pretensiones sin fundamento

El inicio del Mundial no ha sido esperanzador. Eran mejores los campeonatos que se disputaban en un solo país con un número de equipos manejable. En el Mundial de Estados Unidos, México y Canadá juegan casi cincuenta y se ha invertido la carga del exotismo. Es tan abundante la presencia de selecciones extrañísimas que termina uno encontrando singulares, insólitas, desamparadas a las clásicas como Brasil o Alemania. El Mundial de Catar parecía difícil de empeorar, pero allí al menos no había pausas de hidratación de evidente naturaleza publicitaria. Es una innovación que ofrece posibilidades llamativas. Ojalá el día 26 los jugadores de Senegal e Irak encuentren el calor de Toronto incompatible con la vida. Siguiendo con los desvaríos, la selección de Irán esta concentrada en Tijuana y tiene que entrar a Estados Unidos cada vez que tiene partido sin saber a cuántos jugadores les van a detener en la frontera. Después, cuando saltan al campo, la gente les pita. Unos porque son estadounidenses y odian a Irán y otros porque son exiliados iraníes y odian al régimen de los ayatolás. También habrá quien silbe porque cree que es lo que hay que hacer: la desorientación de los públicos es otra de las características de un Mundial difícil de entender. Incluso Marcelo Bielsa se ha sacado la foto que se proyecta en los estadios mirando al suelo apesadumbrado. «No tenemos obligación de actuar como modelos para respetar pretensiones que no tienen fundamento», ha explicado, no se sabe si refiriéndose a la foto o a la problemática existencia humana, o sea, en su línea habitual.