Más ‘bullshit’

SANTIAGO GONZÁLEZ, EL MUNDO 05/02/14

· Lo de Ros es admirable: un gobernante que considera que su primer deber es cumplir la ley.

Felipe González debería haber tenido en cuenta un principio básico antes de debatir con Artur Mas. De nada le servía ser más inteligente, razonador y documentado que su interlocutor; pasó lo que siempre ocurre con antagonistas semejantes, por lo que es aconsejable rehuirlos en el debate: «Primero te rebajan a su nivel y ahí se te convierten en imbatibles».

De poco vale el informe de José Luis Feito del que hoy damos noticia, con argumentos tan concluyentes como que la balanza fiscal deficitaria no es un indicador de expolio, sino simplemente una señal de renta per cápita superior a la del resto del país. No es posible que si Cataluña ha sido expoliada en un 8% anual de su PIB desde 1980, la España que ens roba tenga una r.p.c. inferior en un 20% al territorio saqueado.

Felipe, ese gatazo suave, que habría escrito Paco Umbral, puede ser un tramposo brillante, un mentiroso cualificado, si se quiere, pero nada tiene que hacer frente al bullshit, según lo definía Frankfurt: el mentiroso conoce la realidad y a su modo la respeta, tratando de ocultarla. El charlatán, Mas en la noche televisiva del domingo, lo que nos oculta es que los valores que acreditan sus enunciados no tienen interés para él, lo que acredita, gran paradoja, la superioridad moral de la mentira sobre la charlatanería.

Àngel Ros es el alcalde socialista de Lérida que dimitió de su cargo de diputado en el Parlamento por la oposición del PSC a la celebración de la consulta. Ros es soberanista, cree en el dret a decidir, ese eufemismo de gentes bienhabladas que no se atreven a decir autodeterminación en público.

Es un modelo de comportamiento cívico. Sin entrar en otras consideraciones, el alcalde ha anunciado que no facilitará el padrón de su ciudad a la Generalidad para un referéndum –él dice «consulta»– ilegal. Extraordinario, insólito, admirable: un tipo y, además en Cataluña, que estando de acuerdo con el objetivo que perseguía la petición del padrón, se niega a entregarlo porque no es legal. Un gobernante (municipal) que considera que su primer deber es cumplir y hacer cumplir la ley.

Àngel Ros destaca en una Cataluña hoy gobernada por desaprensivos, que se expresan siempre en función de sus conveniencias de presente por medio de una parla vacua en la que es imposible encontrar un solo concepto, una descripción de la realidad hecha con palabras que tengan un sentido unívoco.

Eso es el bullshit, caca de la vaca, la cháchara del portavoz Homs con la que ayer mismo anunció que el Gobierno de la Generalidad «no moverá una coma de nuestro modelo», ignorando la sentencia del Tribunal Superior de Cataluña que ordenaba a cinco colegios catalanes garantizar el 25% de las clases en castellano a sus alumnos.

Francesc Homs no considera que el desacato sea desacato: la Ley de Educación está en vigor. En realidad, quien incurre en desacato, viene a querer decir con su parla oscura, es quien trata de desbancar el modelo actual, «quien se queda al margen». O sea, si bien se mira, el propio Tribunal.

SANTIAGO GONZÁLEZ, EL MUNDO 05/02/14