
Ayer nos reunimos en Vitoria Jaime Mayor Oreja, María San Gil, Fernando Savater y yo mismo para presentar el último libro del primero. Una verdad incómoda. Incluyo una parte de mi intervención que revela el carácter del autor y sus desencuentros conceptuales con el estado de las cosas:
En alguna ocasión se ha calificado a Jaime Mayor Oreja de Casandra, aquella hija de Príamo y Hècuba que fue distinguida por otro dios, nada menos que Apolo, con el don de la profecía, con la esperanza de conseguir sus favores. Casandra lo rechazó pero un dios no puede volverse atrás de los dones concedidos, por lo que no le retiró el regalo, pero la castigó con que sus profecías no fueras creídas. Había hecho algunas tan relevantes como el rapto de Helena por Paris, la guerra de Troya y su resultado y el caballo de madera en cuyo interior se escondieron los soldados griegos para tomar la ciudad desde dentro. Me parece afortunada la comparación. No recuerdo un augurio de Mayor Oreja que no se haya cumplido, pero casi todos han sido desestimados y tus criterios desoídos. Voy a citar solo un par de ellos:
La tregua trampa. Calificó de “tregua-trampa” el alto el fuego de ETA en septiembre de 1998 , lo que le valió las descalificaciones de todos los portavoces del nacionalismo que le acusaban de no haberse enterado de la gestación de la tregua, algo que ellos mismos le habían ocultado con gran empeño. La propia ETA admitió que Mayor Oreja tenía razón, que su declaración de tregua no era parte de un proceso de paz, sino de soberanía:
“Euskadi Ta Askatasuna entiende que el ministro del Interior, Jaime Mayor Oreja, sí efectuó una lectura correcta de la misma al acuñar el concepto de “tregua-trampa”. ¡Por supuesto! ¡Era un instrumento dirigido contra los gobiernos francés y español!” y, en la misma medida, “una trampa para la estrategia de sumisión a España que habían desarrollado hasta entonces PNV y EA”. Gara, 30 abril 2001.
“No hay un proceso de paz auténtico, sino que se está en un proceso de construcción nacional”. Definición exacta. Patxilópez, ese intelectual alternativo que ejerce de portavoz socialista en el Congreso: “¿Podrán de una puñetera vez alegrarse de que hemos acabado con ETA?» La única que tiene motivos para alegrarse es Sol Iparraguirre, Anboto. Bueno, la única no. Una de las que más motivos tiene para celebrar. ¿La derrota de ETA? No hay tal. Los terroristas no han matado para dar salida a una perversión íntima, no matan por sadismo, porque sean unos psicópatas. LO hacen porque son totalitarios, para vencer la resistencia a darles lo que reclaman.
Otra de las acusaciones básicas del nacionalismo que también hizo fortuna: Mayor Oreja también acercó presos. La he oído decenas de veces, a toda clase de gentes y, muy principalmente, aunque no solo, a dirigentes políticos del nacionalismo y de la izquierda, tertulianos, columnistas, periodistas consagrados de la radio y la televisión. En fin, hasta a alguna gente relevante del PP.
Este es un ejemplo de una forma de argumentar que ha alcanzado mucho predicamento en la España de hoy y que voy a tratar de desmontar brevemente:
1.-Acercar o alejar presos es irrelevante. Y yo no creo que las víctimas deban decidir la política penitenciaria. Esa es una responsabilidad del Gobierno y constituye una herramienta más de su política.
2.-Es una medida reversible. No se trata de excarcelaciones, ni de la libertad condicional. Si el acercamiento no produce los efectos deseados, siempre se puede volver a la situación anterior y enviarlos al Salto del Negro y más allá si se pudiera.
3.-Si el acercamiento de presos fuera negativo, el ‘Mayor Oreja también acercó presos’ es inaceptable. Es deber de todo gobernante aprender de errores de quienes le precedieron y corregirlos.
4.-Es verdad que Mayor Oreja acercó presos. No se dice que el Gobierno de Aznar recibió dos mandatos del Congreso de los Diputados que se lo exigió por unanimidad durante la tregua de Estella. El primero fue el 10 de noviembre de 1998, apenas dos meses después de que ETA declarara su tregua y fue por una iniciativa parlamentaria de IU, defendida por Rosa Aguilar.
5.-Después de ese pleno, entre noviembre y diciembre, el Ministerio acercó presos, una parte significativa de los cuales cumplían condena en Canarias y Ceuta y Melilla y fueron trasladados a cárceles andaluzas: El Puerto de Santa María, Algeciras y Almería. Creo que algunos también a Sevilla.
6.-El PNV y EA presentaron otra iniciativa, con el apoyo del PSOE reclamando más acercamientos. El pleno tuvo lugar el 15 de junio de 1999, a instancias del PNV y EA, apoyada por el PSOE, que opinaban que el Gobierno no se había mostrado diligente en la materia.
Finalmente, Instituciones Penitenciarias, siendo ministro Jaime Mayor, movió 105 reclusos etarras, Esto lo hizo en septiembre de 1999.
Es preciso hacer notar que cuando se produjeron esos traslados, ETA ya había decidido romper la tregua y se lo había comunicado al PNV y EA entre junio y julio. Lo anunció en noviembre y en enero volvió a matar, al teniente coronel Blanco.