Pompas Fúnebres Mas & Corleone

LIBERTAD DIGITAL 18/06/15
PABLO PLANAS

La dilución de CiU es una escena casi perfecta de lo que se ha dado en llamar política catalana, un sí, pero no tanto, una separación con flecos, un cese parcial de la connivencia. Los consejeros de Unión salen del Gobierno, Mas prepara una candidatura presidencialista al margen de sus siglas y las de la federación nacionalista, aunque se mantienen los grupos parlamentarios, los municipales, las diputaciones que se pueda y todo aquello susceptible de producir ingresos. Pero ya no hay amor.

CiU, CDC y UDC son historia desde el día en que Pujol confesó lo del botín en Andorra, que sólo es el pico del total. Y en la caída de la estructura societaria, emponzoñada en ilegalidades y quebrantos como todas las empresas de los Pujol, Mas trata de arrastrar a Duran y disolverlo en ácido para que no quede la más mínima contestación a su derecha. Pompas fúnebres a lo Corleone.

El president está fuera de control. Se vuelve a abrazar con el piquetero Fernàndez, alienta la insurrección en sus exsocios, pugna por el electorado más radical y está dispuesto a salir por la puerta grande o por la enfermería, tales son sus febriles delirios. Desprecia las leyes, se chotea del himno, se mofa del Estado y vive tan al margen de la realidad que anuncia la apertura de una embajada ante el Vaticano y se queda tan ancho. Es un antisistema con corbata que da palos de ciego, pero nadie le reprochará que se haya cargado CiU (37 años de historia), una de las maneras de llamar a la mafia catalanista. El divorcio del mes o un ajuste de cuentas entre familias tras la caída del clan de los Pujol.

Mas es un político tóxico rodeado de consejeros toscos. Su procés también se ha llevado por delante al PSC. Los de Iniciativa, muy minoritarios, pero más vivos, se salieron a tiempo y ahora cobran de Colau y están en lo de Podemos. Al tiempo, Mas jalea a los proetarras de las CUP, los del odio en las falanges, Terra Lliure y freeotegi, para que le coman votos a ERC que le permitan ser a él algo así como Carmena, la más votada de los menos votados. Y le puede salir bien porque todo se derrumba a su alrededor y él sigue ahí, como los terrores nocturnos, enterrando cadáveres que le iban a matar.