Irene González-Vozpópuli
- Sumisión o violencia, no hay más con este Gobierno que no juega con las reglas de la democracia sino del crimen
Sabemos ahora por las informaciones publicadas en El Debate que los conocidos como tentáculos de Pedro Sánchez, a través del PSOE de Leire, acudieron a dos clanes del narco en Extremadura, “el Gitano” y “la viuda”, para que eliminasen o diesen “un sustillo” a la juez Biedma, encargada de instruir la causa judicial del hermano del presidente del Gobierno. Las personas que actuaban en interés del presidente proporcionaron a los narcos datos del domicilio y fotos de los hijos de la magistrada para que la aterrorizasen hasta que abandonase la causa judicial del hermanísimo. A cambio no les prometieron dinero, ni joyas fastuosas, sino la colaboración de la Fiscalía, una institución clave del Estado, para archivar su causas pendientes con la justicia, que incluyen delitos de narcotráfico y posibles asesinatos. Tal es el nivel del crimen que esto encierra, que ninguno de los narcos de Extremadura quiso verse envuelto en lo que parece una conspiración de terrorismo contra una juez desde las más altas instituciones del Estado usando cloacas para que los delitos de la familia del presidente queden impunes. La actual situación de España es que los narcos tienen más moral y límites que el Gobierno y sus secuaces.
¿Hasta dónde con los jurados de Begoña?
Pero esto no podemos compararlo con otros episodios de terrorismo de Estado cometidos por el PSOE, como los GAL, siempre impune en su historia criminal gracias a la peor “derecha” del mundo. Esta situación es mucho peor, porque no busca acabar con un terrorismo separatista que asesinaba a inocentes militares y policías por ser españoles, sino que busca acabar con una juez que, en ejercicio de sus funciones para cumplir la ley, investiga al hermano del presidente. Si son capaces de amenazar con narcos a los hijos de una juez por borrar un mero enchufe del hermano en la Diputación de Badajoz, o quitarla de en medio, como sucedió con la juez Coro Cillán tras el 11M o Mercedes Alaya tras los ERE (todavía hay gente en los medios de la derecha que defienden un PSOE bueno frente al sanchismo) ¿hasta dónde van a llegar contra los jurados el juicio a Begoña acusada de delitos gravísimos? ¿A cuántos funcionarios del Estado ya se les ha amenazado de la misma forma que pretendían con Biedma para poner el aparato del Estado al servicio de la corrupción de Sánchez y sus amos? ¿Hasta dónde llega el terror? ¿Cuántos jueces, fiscales, policías, guardias civiles, altos militares, inspectores de Hacienda han sido corrompidos con el “plata o plomo” del PSOE estos años? Sumisión o violencia, no hay más con este Gobierno que no juega con las reglas de la democracia sino del crimen.
A todo esto hay que añadir que el presidente que llegó al poder tras alterar posiblemente unas primarias en Ferraz con una urna llena de votos y planea el mayor robo electoral jamás conocido en la historia con la ‘ley de nietos’, mediante la que regala la nacionalidad española a media Sudamérica, conocemos que en las elecciones del 2023 la secretaria general del PSOE argentino, grupo rabiosamente kirchnerista, organizó grupos de votantes con fotocopias del pasaporte incluso de muertos para que votasen a Sánchez desde allí.
Ante esta situación no se puede actuar como si nada sucediese. Es inmoral mantener la farsa como se ha hecho todos estos años desde la oposición, los medios de comunicación, el empresariato y el funcionariato, que fingen que no pasa nada mientras les caen unas migajas o el negocio marcha, y encima quieren llamarlo democracia liberal o algo. Lo peor es que apelan al respeto de la ley que dictan los criminales en el poder para decirnos que nada puede hacerse.
Dispuestos a luchar
Vivimos en una sociedad que ha encumbrado la Ley como su Becerro de Oro, y esas “élites” antipatriotas no contemplaron que, precisamente por ello, las leyes fuesen dictadas por las peores hienas contra nosotros, que nos han convertido en parias y corderos de sacrificio al desnaturalizar el ser español, un hombre libre dispuesto a luchar para que no le arrebaten todo.
En España el paria, siervo de un sistema opresor y criminal, es aquél que llama democracia a no hacer nada y esperar que mágicamente todo se solucione, que esas instituciones desviadas y en abierta rebelión contra los españoles sean quienes les salven. Un pensamiento infantil, equivocado, estúpido y profundamente peligroso, como cuando Feijoo dice que no es democrático que los ceutíes invadidos tiren huevos a los traidores de izquierda oenegera y lo condena como violencia, junto a las violaciones de los moros. Si desaparecer en silencio y humillados es su concepto de ser democrático, España no lo será.
Robar las elecciones
Cuando las instituciones no son un dique de contención contra el desorden o el crimen, sino el canal por el que el crimen llega al poder y toma el sistema y lo utiliza para perpetrar crímenes impunes y mantenerse en el poder, eso no es una democracia y no puede enfrentarse a ello con los cauces habituales. Esperar que respeten las reglas dictadas para una sociedad que se somete a los mismos códigos. La ley, tal y como la conocemos hasta ahora, no basta para salvarnos, es un instrumento de represión en manos de esos criminales. La transformación de la legalidad en España lleva un ritmo vertiginoso, y no está asegurado que las próximas elecciones no nos las roben al sustituir al pueblo soberano español por otro comprado en Argentina. Ante esto hay que evitar a toda costa que la oposición se convierta en la oposición venezolana, que sólo se llevó premios internacionales, pero no salvó su patria.
Estamos en el verano de 1933 con la celeridad de nuestro tiempo. La derecha no puede cometer los errores de entonces, no puede tener miedo a ocupar el poder legítimo que van a darle las urnas y los españoles. No puede rendirse a la presión callejera violenta que va a llevar a cabo la izquierda, engordada estos años con presupuesto público y chalets con piscina lejos de multiculturalidad. El silencio no apacigua a quienes nos odian, aceptarles sus peticiones tampoco. Hay que ir a la ruptura del marco que ellos establezcan. No se negocia con quien defiende el crimen. Eso no es democrático.
Discurso perverso
Ellos son los que no tienen legitimidad y buscarán que el PP se la niegue a VOX. El Gobierno va a provocar un escenario de violencia contra VOX antes de las elecciones. Ya han empezado las agresiones a Santiago Abascal y Jorge Buxadé, y para justificarlo empezará a acusar a VOX de fomentar la violencia por decir la verdad sobre la corrupción y traición del Gobierno. Como hacía la ETA cuando alguien hablaba, provocaba. No hay que aceptar ese discurso perverso intentando demostrar su falsedad con manos blancas inmóviles.
Para ello es necesario no considerarles interlocutores legítimos de nada. Es necesaria la organización y la determinación para escenificar una ruptura de legitimación institucional y social con el Gobierno sin abandonar el Parlamento. Que nadie pueda olvidar quién ocupa el poder. Y por supuesto, implantar un plan de Gobierno con unas medidas extraordinarias de salvación nacional donde se derogue todo y se implante lo nuevo, como un torrente en 10 días, que no puedan revertir en 20 años. Odres nuevas para el vino nuevo.
Se acerca un momento decisivo para el futuro de España, es necesaria la serenidad, la claridad de ideas y la firme voluntad de tomar las decisiones necesarias. Todo un pueblo español decente no puede vivir subyugado y atemorizado ante una banda que ha ocupado el Estado.