- Es evidente que Sánchez está desarbolado por su propia incompetencia y la de su jefe de gabinete, ambos a la par tomándose un mes de vacaciones en agosto, mientras España había sido invadida. Creyeron que esto pasaría sin mayor problema como otras ocupaciones marroquíes. Pasaron del asunto
Es muy difícil llegar tan lejos como lo hizo ayer el todavía presidente del gobierno. El martes la ministra portavoz tuvo los bemoles de afirmar que el gobierno «se está dejando la piel» por Ceuta y que el desastre es culpa de Vivas. No contentos con ello, el miércoles, tras una sesión de control al gobierno en la que no respondió a nada de lo que le preguntó Núñez Feijóo –en la tónica habitual de los miércoles– el inefable doctor de la tesis plagiada, preguntado por una periodista por su opinión sobre los mil niños de los invasores campando a sus anchas por Ceuta, se ha atrevido a escupir «eso pregúnteselo a Vivas».
Es evidente que Sánchez está desarbolado por su propia incompetencia y la de su jefe de gabinete, ambos a la par tomándose un mes de vacaciones en agosto, mientras España había sido invadida. Creyeron que esto acabaría sin mayor problema como otras ocupaciones marroquíes. Pasaron del asunto.
El jefe de gabinete, Diego Rubio, se fue a Japón. Sí, lo juro, al Imperio del Sol Naciente, no había nada más lejos que estudiar japonés. Ya comprendo que es el sitio idóneo para ese objetivo. Y hay que optimizar objetivos. Pero este personaje que hace tanto por no aparecer nunca en primer plano, ya debe ser conocido por la opinión pública.
Hay que reconocer que es un hombre ilustrado. Y eso no es ni bueno ni malo. La ilustración puede ser empleada para bien y para mal. Rubio se doctoró en Oxford con una tesis titulada The Ethics of Deception, Secrecy, Transparency and Deceit in the Origins of Modern Political Thought lo que se puede traducir como: «La ética del engaño, el secretismo, la transparencia y el embaucamiento en los orígenes del pensamiento político moderno». A eso es a lo que se dedica Diego Rubio. A embaucar, y engañar a la opinión pública. Y es un doctor en la materia. Por Oxford.
A estas alturas, Sánchez sabe que la gestión de Ceuta ha sido una catástrofe por más que Tezanos y su CIS lo nieguen. Y la mejor prueba es que Juan Vivas se ha convertido en un héroe nacional, un símbolo en Ceuta apoyado unánimemente y un referente para toda España. Encima razona y habla maravillosamente como vemos en cada una de sus entrevistas televisivas e incluso en sus desayunos informativos en Madrid. Y todo ello a pesar de que está seriamente enfermo. Es por eso por lo que parecería que ha desplazado a Ayuso a la cabeza de las fobias moncloacas. Saben muy bien el peligro que les ha creado la traición en Ceuta y hasta qué punto Vivas es adalid de la defensa de la unidad España. Porque son malvados, pero no son tontos.
La cobarde declaración de Sánchez en el pasillo del Congreso de los Diputados diciendo que pregunten a Vivas por los mil niños desamparados en Ceuta está falta de una réplica por parte del Partido Popular o de Vox. ¿No habíamos quedado en que el mando único de la crisis era de Ángel Víctor Torres? Pero ¿no tiene mando sobre los niños desamparados que hay en Ceuta, inmigrantes ilegales? Sería muy conveniente que el ministro Torres dedicara menos tiempo a sus obediencias mandilonas y más a la tragedia nacional de cuya solución se le ha nombrado responsable.
Permítanme una aclaración final. He titulado la columna de hoy sin verbo, porque me parecía algo más suave. Pero terminando de escribirla, creo que me quedo corto. Requiere el verbo y el artículo y no la coma. Sánchez es un miserable.