Seguridad, libertad

TONIA ETXARRI, EL CORREO – 14/01/15

Tonia Etxarri
Tonia Etxarri

· No tenemos remedio. Memoria, sí. Pero escasa habilidad para enmendar los errores del pasado. Demasiados intereses políticos en juego para admitir que a la amenaza terrorista no se la disuade con complejos y, mucho menos, divididos. Hasta llegar a los prolegómenos de la propuesta del Ministerio de Interior a los grupos del Congreso, se ha recorrido un camino lleno de obstáculos. Ayer el portavoz parlamentario del PP reconocía a la prensa que había detectado «buen clima» y mejor ambiente en el Partido Socialista que la semana pasada . Se habían enzarzado en la viciosa polémica.

Un falso y recurrente debate entre la frontera que debería delimitar las medidas de seguridad y la libertad individual de los ciudadanos, tiene todavía atrapados a buena parte de políticos y líderes de opinión. Estamos ya en año electoral y cada cual mide muy bien las consecuencias de una imagen, de los aliados elegidos o de las oposiciones forzadas.

Cuando tantos ciudadanos expresaron su envidia sana ante la unidad que se tejió entre la clase política francesa en torno a su gobierno después de la masacre de París, recordando, como contraste, el lamentable espectáculo que nos dieron los políticos españoles después de aquel fatídico 11 de marzo de 2004, se vuelve a incurrir en el mismo error. El PP y el PSOE seguían hasta ayer con sus reproches mutuos. Y así, hasta la eternidad frente a un atentado que, desde luego, sorprendió a todos los que no se percataron de que nos enfrentábamos a una amenaza nueva ,el terrorismo yihadista, y que dejó un saldo mucho más numeroso que el de París.

En Euskadi, la izquierda abertzale sigue con sus presos. Los de ETA. «Son un problema de Batasuna», solía decir Patxi López. Tan solo se acordaron de la matanza de París dos días después de su manifestación, cuando la guardia civil desarticuló al colectivo de sus abogados. El portavoz de Sortu, aprovechando la situación, dijo que tras las detenciones, mucha gente dice ahora «Je suis basque». Sin darse cuenta de que la sombra de la historia, por mucho que quieran borrarla, les perseguirá como una pesadilla. Porque lo que ha circulado estos días por las redes sociales ha sido la leyenda de «Yo soy Charlie» acompañada de la lista macabra de periodistas y políticos asesinados por ETA durante tantos años. Al Gobierno vasco le preocupa que estas detenciones puedan entorpecer el «proceso de paz y convivencia».

El disco se repite. Pero en Francia no pierden el tiempo. Su gobierno ha desplegado a 10.000 soldados. Es decir; ejército. Repartidos por todo el país para prevenir otros ataques. Sin pegas. Sin reparos de la oposición. Con la sensación de unidad en todo el país. Normal. Para evitar que los yihadistas se cuelen hasta la cocina de una redacción, la policía debe tener instrumentos de control. ¿O no se está criticando que la joven Hayat Boumeddiene se pudiera escapar ante las narices de todos los circuitos televisivos?.

Con las nuevas medidas de control de pasajeros, por ejemplo, tendrán que garantizarnos la libertad de movimientos, desde luego. Pero sin seguridad, no tendremos libertad. «Lo que París unió no deberíamos dividirlo aquí», decía ayer el portavoz socialista. Quedamos a la espera de la ampliación del acuerdo de Estado suscrito ayer entre el grupo popular y el socialista al mayor consenso posible.

TONIA ETXARRI, EL CORREO – 14/01/15