José Ignacio Eguizábal-Editores

 

España ha padecido la crisis sanitaria más grave de su historia reciente. El balance es aterrador: más de 44.000 fallecidos, 50.000 sanitarios infectados, entre ellos 77 profesionales muertos,18 farmacéuticos.,13 dentro de los cuerpos de seguridad del estado. Creo que es nuestra obligación intentar comprender qué ha ocurrido y si podía haberse evitado o al menos minimizado una tragedia de estas dimensiones.

Naturalmente, hay un culpable de esta situación, una causa clara: el coronavirus covid 19. El mundo entero ha padecido, está padeciendo la pandemia pero no ha afectado a todos los países por igual. España ostenta el dudoso galardón de ser el país del mundo donde ha habido más fallecidos por millón de habitantes. Y, curiosamente, el número más elevado de sanitarios contagiados. Si miramos a los países de nuestro alrededor encontramos dos casos sorprendentes: Grecia y Portugal parecen haber reaccionado de otro modo al virus. Reaccionaron antes. Por no hablar de Singapur o Corea del Norte.

España cuenta con un Centro de coordinación de alertas y emergencias sanitarias. Todos escuchamos a su director durante el mes de febrero hablarnos desde TVE de que la tarea consistía en achatar la curva de contagios que se avecinaba con un propósito claro y fundamental: evitar el colapso del sistema sanitario. Desgraciadamente no lo consiguió.

Como todos sabemos el virus aparece en China a principios de diciembre de 2019. Un grupo de médicos del hospital de Wuhan alerta a finales del diciembre de la presencia de un virus similar al SARS. Son silenciados por el régimen comunista, uno morirla en febrero, dos mujeres en cargos directivos de ese hospital que participan en esas noticias desaparecerán.

El 31 de diciembre Taiwán avisa a la OMS de la existencia de esa neumonía atípica que produce ese virus. Que el foco es Wuhan y que se transmite entre humanos. La OMS no reacciona. Quien estudie el currículum profesional de director de la OMS quedará dolorosamente sorprendido.

Parece que China comunica su primera muerte y más de 40 fallecidos el 10 de enero. El Centro Europeo de Prevención de Enfermedades alerta de la existencia de un nuevo virus y hace hincapié en que la celebración del Nuevo Año Chino aumentará el número de casos en ese país y la probabilidad de que se expanda a la UE.

Aparece en la web del Ministerio de Sanidad un informe técnico de 20 páginas firmado entre otros por Simón sobre el covid 19. Se habla del contagio a menos de dos metros (mientras en público se desaconsejan las mascarillas), que afecta a personas mayores especialmente, se le compara con otros virus de alta letalidad y se conoce el periodo de incubación (entre 2 y 14 días). Semanas después ese informe es borrado de la web.

El 17 de enero, el Centro Europeo alerta de que desde Wuhan hay vuelos semanales a Paris, Londres y Roma. El 22 de enero el coronavirus se extiende por China (17 muertos y 70 casos confirmados) pero también por Singapur, Corea del Sur, Japón, Canadá y Estados Unidos

El 23 de enero China confina Wuhan (11 millones de habitantes). Esta vez da la noticia. El vicepresidente segundo del ejecutivo de España asegura que “el gobierno está preparado para la situación que venga.”

El 24 de enero el jefe de servicio de prevención de riesgos laborales de la Policía Nacional reclama al gobierno medios de protección para sus agentes frente al coronavirus en el control de los pasajeros que vengan de zonas de riesgo. Hasta el 10 de marzo el gobierno no controlará pasajeros y cesará al jefe de servicio cuatro días después al comienzo del estado de alarma.

El 25 de enero China confina la provincia entera de Hubei cuya capital es Wuhan. Encierro absoluto durante 61 días. También China informa de esto. En Francia aparece el primer caso europeo de coronavirus, un hombre de 80 años proveniente de Wuhan. Estados Unidos suspende los vuelos con China. Rusia cierra sus fronteras con China.

La OMS declara el 30 de enero la alerta sanitaria global pero desaconseja aplicar restricciones a los vuelos de China. Italia confirma sus dos primeros casos de contagio y suspende los vuelos con China. España suspenderá los vuelos con Italia el 10 de marzo, 4000 vuelos después. El ministro de Sanidad español declara que en España no hay ningún caso y que “estamos preparados para afrontar cualquier eventualidad.” Al día siguiente se detecta el primer caso en España.

El 9 de febrero se confirma otro caso en España, el 10 la OMS eleva la alerta sanitaria internacional a “amenaza muy grave”. El presidente del gobierno afirma regirse por las directrices de la OMS pero España no toma ninguna medida con los vuelos procedentes de China ni de Italia. El 12 de febrero la patronal mundial de operadores móviles decide suspender el Mobile en Barcelona.

El 13 de febrero se produce la primera víctima de coronavirus en España. La opinión pública lo sabrá en marzo. 10 días después Italia confina pueblos de Lombardía. Contagios masivos en La Rioja y País Vasco. Al día siguiente la OMS avisa: “Hay abundantes pruebas de que las aglomeraciones pueden amplificar la expansión de enfermedades infecciosas”.

El 26 de febrero, cuatro turistas italianos dan positivo en Tenerife, un millar de personas son confinadas en un hotel. En Servilla se confirma el primer contagio local: una persona que no viene de ninguna zona de riesgo. En España ya hay 14 casos confirmados. . El 28 de febrero la OMS eleva la alerta a “amenaza muy alta.”. El 3 de marzo ya hay en el hospital Universitario de Álava 11 positivos y un centenar de sanitarios en cuarentena.

El 29 de febrero miles de manifestantes acuden desde Cataluña a Perpignan para participar en una manifestación y un mitin de C. Puigdemont. Dos semanas después se produce una explosión de casos en Cataluña con uno de los mayores números de muertos del mundo. Ya hay más de 50 casos en diez comunidades autónomas y el ministro de sanidad considera que las mascarillas no son necesarias. Simón no cree necesario adoptar medidas de distanciamiento social. En Italia ya hay decenas de miles de personas confinadas.

El 2 de marzo el Centro Europeo alerta de que la epidemia se propaga rápidamente y puede tener un enorme impacto en los grupos de riesgo. Desaconseja actos masivos y transportes abarrotados. Fernando Simón es miembro del órgano rector de este Centro. A España siguen llegando sin control vuelos y trasportes de China e Italia.

El 3 de marzo llega el primer muerto y hay 170 casos diagnosticados. El ministerio de sanidad aconseja suspender solamente los congresos de profesionales sanitarios. Al día siguiente ya hay otro muerto y 230 casos confirmados. El jueves 5 de marzo ha hay otro muerto y cerca de 300 casos.

El viernes 6 de marzo, la comunidad de Madrid cierra los centros de mayores de día. Simón no está de acuerdo. La comisaria de salud de la UE pide que se frenen los contagios evitando los actos públicos y destaca la necesidad de asegurar la capacidad hospitalaria y los equipos de protección. Advierte de la peligrosidad de que los profesionales sanitarios no cuenten con esos equipos. El mismo día el Centro Europeo pide que “si no se ha hecho ya los Estados miembros deberían activar los mecanismos de alarma nacional y planes para asegurar la contención y mitigación con medidas sanitarias, especialmente la disponibilidad de equipamiento para los trabajadores sanitarios y de camas hospitalarias». Señala, además, que la opinión pública debe ser advertida de la peligrosidad del virus. El presidente del gobierno, sin embargo, anima a la participar en las manifestaciones feministas del domingo.

Al día siguiente, sábado 10 de marzo, ya hay 430 casos diagnosticados y 10 muertos. La guardia civil controla la cuarentena de Haro. Más de 150.000 espectadores acuden a los partidos de futbol de primera división en Barcelona y Madrid.

El domingo 8 de marzo el presidente italiano añade a la cuarentena toda Lombardía y 14 provincias más del norte de Italia. En España ya hay más de 600 casos diagnosticados y 17 muertos. Acuden a las manifestaciones feministas cerca de 700.000 personas.

El lunes 9 de marzo ya hay 1200 positivos y 28 fallecidos. El gobierno admite ya que hay “un cambio a peor” y ordena el cese de toda actividad educativa durante 15 días en Madrid, La Rioja Vitoria y Labastida. El ministro de Sanidad sostiene que el domingo 8 de marzo al anochecer se produjo el cambio de la situación.

El martes 10 de marzo se cierran los puertos y aeropuertos para barcos y aviones procedentes de Italia pero no de China. Italia declara el confinamiento total. Al día siguiente la OMS declara oficialmente la epidemia mundial de coronavirus. El gobierno tardará 4 días más en declarar el estado de alarma.

 

Ahora, un partido político propone otorgar una medalla de oro a Fernando Simón en reconocimiento a su tarea. El asunto oscila entre lo aterrador y lo siniestro. La peor gestión mundial del coronavirus podría ser premiada. Fernando Simón como un héroe.

Héroes han sido los sanitarios que sin protección tuvieron que realizar su trabajo y a muchos les costó la vida, el personal de las residencias y los ancianos que por efecto del colapso del sistema sanitario se vieron abandonados, las fuerzas de seguridad, los funcionarios de prisiones, los sacerdotes que fallecidos a docenas asistieron a los moribundos pero no Fernando Simón que debería haber dimitido al comienzo del desastre o haber sido cesado. Lejos de hacerlo, el Gobierno, sospechosamente, se ha abrazado a su gestión.