Iván Libreros-Vozpópuli

  • El envío de interventores a los consulados iberoamericanos no es casualidad, sino la consecuencia de meses de sospecha sobre las maquinaciones de Moncloa

Los dos grandes partidos de la derecha española, Partido Popular y Vox, llamados a gobernar en coalición en 2027, comparten un gran temor a que el actual Gobierno, presidido por Pedro Sánchez, altere el voto CERA (Censo Electoral de Residentes Ausentes) y pueda declinar la balanza a su favor en las próximas elecciones generales. Este periódico les contó en exclusiva el lunes que ambas formaciones planean enviar interventores a los consulados iberoamericanos para evitar que se pueda producir el “pucherazo” del que sospechan liberales y ultraconservadores.

Así lo constatan fuentes de primer nivel en ambas formaciones, quienes avisan en conversación con Vozpópuli que “nos pueden birlar 10 o 15 escaños sin darnos ni cuenta”. Una situación que empieza a parecerse, aunque con matices, a lo vivido el 23-J, cuando el voto por correo dentro de España fue motivo de suspicacias por parte del bloque conservador en la previa y el post de la votación.

A los tejemanejes de Leire Díez y Juan Manuel Serrano, claves de la cloaca socialista, durante su etapa en Correos, se suma la aplicación masiva de la ‘ley de nietos’ que Moncloa está llevando a cabo para otorgar la nacionalidad a cientos de miles de descendientes de exiliados en Argentina y otras naciones de Iberoamérica con el único fin de ampliar el censo de votantes en el extranjero de forma masiva.

La teoría que maneja la derecha es que este “buenismo otorgando nacionalidades” no es “gratis”. Las encuestas dan cerca de 200 escaños a la suma PP y Vox, diputado arriba o diputado abajo de unas siglas u otras. Pero si algo han aprendido los dos después de las generales de 2023 es que la demoscopia es una práctica del todo inexacta. De ahí el pánico a que la decena de escaños que “pueden volar” alteren “considerablemente” el tablero de juego.

“No podemos caer en la complacencia de que todo está hecho. Hay que aspirar a tener tres quintos del Congreso para poder llevar a cabo reformas de calado para revertir todo el daño del sanchismo”, apuntan desde Vox. Por ello, “todo escaño suma y hay que vigilar con especial atención el voto en el extranjero”. La tendencia, apuntan, es “sospechosa”. El PSOE ganó el voto exterior en las cuatro elecciones autonómicas (Extremadura, Aragón, Castilla y León y Andalucía) donde PP y Vox arrasaron. “Más vale prevenir que lamentarse después”, rematan fuentes populares.

Vigilar la cadena de custodia del voto exterior es la clave

Según pudo saber en exclusiva VozpópuliPP y Vox enviarán interventores a Iberoamérica para controlar la limpieza del voto de los nacionalizados por el Ejecutivo de cara a las próximas generales del 2027. Tal y como detallan fuentes bien posicionadas en esta decisión, el bloque conservador recela especialmente de la cadena de custodia de los votos que se emiten en los consulados de los países de habla hispana donde miles de ciudadanos con nacionalidad española ejercen su derecho. Una cifra que aumentará significativamente para los comicios venideros tras el “chorreo” de nacionalidades concedidas a través de la ‘ley de nietos’.

El voto CERA se va recogiendo de consulado menor en consulado menor hasta llegar al general, donde se introducen las papeletas recolectadas en sacas, las cuales son transportadas por vía aérea hacia España para ser contabilizadas en suelo patrio a partir del quinto día. “La clave está en ese traslado de sacas”, apuntan fuentes del PP. “Al final, y viendo lo que hace este Gobierno, que va a escándalo diario desde hace tres años, necesitamos tener los cinco sentidos puestos en este proceso”, relatan.

Funcionarios y empleados de algunos consulados en Iberoamérica narran como “ha habido sacas de votos que no se han subido a los aviones”, lo cual es un escándalo mayúsculo que atenta contra el principio básico de la democracia. PP y Vox van a formar a interventores en todo lo relacionado con el sistema de voto CERA, especialmente en la polémica cadena de montaje a la que con tanta frecuencia hacen referencia las fuentes consultadas sobre el terreno.

El Partido Popular, apuntan, al tener una infraestructura mucho más amplía y asentada en Iberoamérica desde hace varias décadas, recurrirán en su mayoría a interventores nativos, que conozcan mejor que nadie lo que se cuece en todos los consulados de su región. Vox, por el contrario, medita seriamente enviar interventores desde España para que vigilen allí “los tejemanejes” del Ministerio de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación.