Pablo Martínez Zarracina-El Correo
- Feijóo aborda el absentismo laboral fraudulento olvidando referirse al fraude
Alberto Núñez Feijóo vio ayer el segundo encierro de San Fermín desde un balcón de la calle Estafeta. «Esos toros de Cebada Gago persiguen a los corredores como me persiguen a mí mis propias declaraciones», debió de pensar el líder del PP en la mañana pamplonesa. La víspera Feijóo estuvo en Bilbao con los empresarios vascos y cuestionó que los trabajadores cobren por convenio su sueldo íntegro cuando están de baja. «Pues qué quieren que les diga», razonó. También criticó que un ciudadano «pueda darse de baja y no ir a trabajar sin justificación» manteniendo el mismo sueldo y las mismas prestaciones. Aquí no les preguntó a los empresarios qué querían que dijese, sino que lo dijo: «Pues entonces pasa lo que ocurre».
Como el País Vasco es la comunidad con mayor tasa de absentismo de España y los datos recién salidos hablan de máximos históricos, cuesta pensar que las declaraciones de Feijóo en el Círculo de Empresarios fuesen impremeditadas. Fueron más bien un mensaje. A partir de ahí, impresiona lo que significa en términos de solvencia que ayer el vicesecretario de Hacienda del PP tuviese que emplearse a fondo para intentar explicar que su líder no había dicho lo que dijo. «A lo mejor no hemos sido capaces de explicarlo muy bien», pregonó Juan Bravo, aclarando que Feijóo solo se refería a los casos de fraude, no a cuando se deja de ir a trabajar porque se está enfermo. Como el PP es un partido frecuentemente paradójico, la rectificación genera un nuevo asombro: ¿habrá alguna técnica de comunicación política que recomiende omitir la palabra ‘fraude’ cuando se quiere hablar de fraude? Puede que sea la misma que recomienda hablar del «cáncer» del absentismo cuando la gente se está cogiendo bajas médicas porque le han diagnosticado un cáncer. «¿Se piensan que no tenemos corazón, que no somos humanos, que no nos ponemos enfermos?», se preguntaba ayer Juan Bravo a dos pasos del monólogo de Shylock, el mercader, pero no de Venecia sino de Génova 13. La apelación emocional es la guinda del disparate. Porque invita a pensar virtuosamente y en esos términos lo que piensa uno es que el líder de la oposición debería poder abordar un asunto que afecta seriamente a las arcas públicas y a las empresas combinando el análisis riguroso con las proposiciones plausibles y sin resolverlo todo con una mezcla de tiros en el pie y truismos campechanos. Tras el encierro, Feijóo se fue al Casino de Pamplona, al Baile de la Alpargata. Todo debió marchar bien porque a estas horas no hay rectificaciones.
OTAN
De fútbol, no
Las cumbres de la OTAN se han convertido en una cosa muy original. Porque el presidente de los Estados Unidos maltrata en ellas a sus socios y los amenaza, a veces con la invasión de una isla y a veces con la ruptura comercial. La novedad de la cumbre de Ankara ha consistido en ser rara también por el fútbol. Es que la prensa inglesa hablaba ayer por la mañana de una especie de acuerdo entre los líderes europeos para evitar sacarle a Trump el tema del Mundial tras la eliminación de Estados Unidos. Sin embargo, Pedro Sánchez reveló por la tarde que había mantenido con Trump una conversación de «absoluta cordialidad» en la que habían hablado sobre todo de un asunto: el Mundial. ¿Pero no habíamos quedado en que justo de eso no? Imagino que el que sacaría el tema sería Trump, puede que para hacerle ver a Sánchez la necesidad de meter a Fabián por Pedri y para preguntarle si necesitaba que llamase él a De la Fuente. Lo que sí sabemos que hizo Trump en Ankara fue retomar sus obsesiones, entre ellas Groenlandia y la ruptura comercial con España. A su lado, Mark Rutte osciló en todo momento entre la pleitesía y el pavor. Esta vez un periodista danés le hizo al secretario general la pregunta inaplazable: «¿Afecta de algún modo a tu estima sentarte así a su lado y no decir nada?». La respuesta de Rutte fue que no, que no le afecta en absoluto, aunque no lo dijo directamente, sino a su manera inconfundible. «Creo que deberíamos elogiar a Donald Trump por el hecho de que la OTAN sea hoy más fuerte», comenzó.