TV3 y el tenis catalanoparlante

LIBERTAD DIGITAL 16/08/16
PABLO PLANAS

La televisión autonómica catalana persiste en su libro de estilo olímpico, cuyo alfa y omega se resume en no citar la palabra España ni en vano ni mucho menos por razones informativas. La disciplina con la que los editores de informativos, los redactores, enviados especiales y presentadores siguen la máxima es una exhibición de rigor que en este caso no es profesional sino jerárquico e ideológico y al que se llega por dos vías: el convencimiento fanático o la natural predisposición a llevar una vida tranquila, sin salirse del guión aunque este diga que más allá del oeste del Ebro está lo que haya detrás del muro de Juego de Tronos, tierra de nadie, capital Madrid. Todos tenemos que comer.

El jaleo que se llevan los responsables de deportes de TV3 con las normativas políticas, geoestratégicas y procesales aplicadas a los Juegos está a la altura de la dificultad de conseguir récord en materia de lanzamiento de peso, disco, jabalina o martillo. Y también ese esfuerzo está abocado a la melancolía. Sube el ardor patriótico de la tele y baja la audiencia, por lo que los afanes por ocultar la condición de españoles de los deportistas catalanes sólo son apreciados por los convencidos o por algunos curiosos que no se creen lo que les cuentan y deciden comprobar por ellos mismos cómo Mireia Belmonte es la nadadora catalana o badalonense y la pareja de dobles de tenis Rafa Nadal-Marc López son el tándem catalanoparlante, el primero de Mallorca y el segundo de Barcelona.

Sólo hay una excepción a la regla, se da en los deportes colectivos y cuando alguna de las selecciones españolas pierde su partido o queda eliminada. En esos casos, la hispanidad de los derrotados está en el título, en la entradilla, entre las causas de la derrota y del último al primer párrafo.

Puede que se trate de un asunto menor. Desde luego, la manipulación no es nueva ni sofisticada, pero sí eficaz. La conversión de TV3 en el NO-DO del proceso ha tenido consecuencias nefastas en términos de audiencia y publicidad. Sin embargo, la ha convertido en el pie de rey editorial de los medios catalanes, en la referencia a seguir por quienes jalean la ruptura en columnas, tratamientos informativos, selección de noticias y editoriales. Es un mérito relativo, pues está vinculado a las importantes subvenciones que tales medios reciben para hacerse eco de los delirios del «Estado propio» de Puigdemont ahora y antes de Mas, los dos bajo vigilancia de Junqueras.