Urkullu asume desde hoy el reto de llegar a acuerdos con otros partidos

DIARIO VASCO, 22/10/12

Los jeltzales consiguen 27 escaños, EH Bildu 21, PSE 16, PP 10 y UPyD 1. PNV y PP pierden 9 escaños respecto a las elecciones de 2009, el PSE 9 y Ezker Anitza no consigue representación en el Parlamento Vasco

El candidato a lehendakari del PNV, Iñigo Urkullu, asume desde hoy el reto de llegar a acuerdos con otros partidos después de su claro triunfo en las elecciones del País Vascocelebradas ayer, domingo, aunque sin mayoría absoluta, lo que le obligará a pactar.

Ortuzar: «No descartamos nada»
El presidente del BBB del PNV, Andoni Ortuzar, ha subrayado que es «pronto» para hablar sobre posibles fórmulas de gobierno. «Nosotros no descartamos nada. Tendremos que hablar con todas las fuerzas políticas en ese doble plano: el de los grandes acuerdos y los grandes retos de país y las formulas de gobernabilidad», ha indicado.
No obstante, Ortuzar se ha mostrado partidario en dar estabilidad a las instituciones y en ese sentido, ha reconocido que el panorama institucional de Euskaid es «un poco convulso». Por ello, ha anunciado que desde el PNV «vamos a ir viendo qué disponibilidad tienen el resto de partidos porque dos pactan si los dos quieren».
A su juicio, el triunfo obtenido en Gipuzkoa por el PNV demuestra que la gente ha «premiado nuestro trabajo y la campaña electoral» ya que «mientras unos se han dedicado a crear miedo y a criticarlos duramente, nosotros nos hemos dedicado a ofrecer un futuro». Según ha indicado, que los resultados logrados en los tres territorios les dan «mucha tranquilidad para abordar el futuro porque se nota que tenemos base social y electoral muy potente».
De este modo, ha subrayado que el «raca-raca del señor Basagoti y López sobre los miedos al soberanismo hacen que nadie pueda decir que el voto no haya sido consciente». «La gente que ha votado sabía que votaba al PNV y era el PNV más soberanista», ha dicho.
Ortuzar ha insistido en que el país «quiere avanzar hacia la construcción nacional» y «une desarrollo social, salida de la crisis y paz con salidas abertzales». Sin embargo, ha reconocido que la gente ha dado el voto al PNV «para que arreglemos los problemas y saquemos el país adelante, y no para que impongamos nada».
Por ello, ha subrayado que de los resultados electorales se pueden extraer dos lecciones: una que «los partidos constitucionalistas que azuzando el miedo contra el soberanismo lo que han hecho precisamente es prender el soberanismo en la calle» y la otra, que los partidos abetrzales tienen que «saber administrar bien este triunfo electoral para no hacer imposiciones porque en esos dos grandes temas hacen falta los nacionalistas y los no nacionalistas».

Urkullu se comprometió durante la campaña, y lo reiteró anoche tras confirmarse su triunfo en las urnas, que lo primero que haría hoy sería ponerse en contacto con sus principales rivales para abrir un diálogo con vistas a conseguir grandes consensos.

Esos pactos pasan en primer lugar por la crisis económica y consolidar la paz y la convivencia, y más a medio plazo, por la búsqueda de un nuevo estatus político para hacer de Euskadi una nación europea.

«Mañana (por hoy) mismo empezaré a trabajar para que esos acuerdos puedan fraguarse. Este país no necesita más frentes, ni divisiones», afirmó en la sede de Sabin Etxea.

Nada más conocer la victoria en las urnas, Urkullu ofreció su «mano tendida» para «levantar la persiana» de Euskadi y trabajar desde el primer momento.

El PNV ha ganado los comicios al obtener 27 escaños, seguido de EH Bildu, con 21 representantes.

Mayorías

La suma de ambos hace que las dos fuerzas abertzales se hagan con casi dos tercios del nuevo Parlamento, que será el más nacionalista de toda la democracia.

En tercera posición, se ha situado el PSE, que ha obtenido 16 parlamentarios, por delante del PP, con 10 escaños.

La representación de la cámara vasca la completará UPyD con un diputado, después de que Ezker Anitza-IU y Ezker Batua-Berdeak se hayan quedado fuera.

Uniendo los escaños de PNV y EH Bildu (48), superan con mucho la mayoría absoluta (38), aunque por lo apuntado durante la campaña por ambas formaciones, no parece que sea la fórmula de pacto más probable por sus diferencias, sobre todo, en materia económica.

El PNV también conseguiría mayoría absoluta con el apoyo del PSE y sería insuficiente, en cambio, con los escaños del PP, al quedar a uno de ese listón.

Se abre ahora una etapa en la que el PNV deberá decidir qué tipo de Gobierno quiere para Euskadi: un pacto estable con alguna formación o bien si se inclina por acuerdos concretos con distintas fuerzas para sacar adelante sus proyectos.

La constitución del próximo Parlamento Vasco queda en manos del margen que se quieran dar los partidos que lo van a componer, ya que el reglamento de la cámara no estipula plazos legales para ello tras unas elecciones.

DIARIO VASCO, 22/10/12