Ramón Pérez-Maura-El Debate
  • Desde Paiporta cada vez es más evidente que el Rey es recibido con los brazos abiertos allá donde va mientras que Sánchez no puede ir a ninguna parte sin una escolta que haga muros humanos de separación con la ciudadanía

Ya es demasiado evidente. Un ministro del Reino de España, que ha prometido lealtad al Rey, ya amenaza con la República desde la red social X. Ya sabíamos que al sanchismo todo lo de mentir le parece que está muy bien. Desde que en ABC descubrimos en 2018 el plagio de la tesis doctoral de Pedro Sánchez quedó evidente que la mentira sería un instrumento legítimo para este gobierno. Hasta prometer o jurar el cargo. Que da igual hacer lo uno que lo otro porque no dan valor a ninguna de las dos cosas.

Hace años que hay muestras incuestionables de desafecto del presidente del Gobierno hacia el Rey. Eso lo ve un ciego. Y aquello se agravó en Paiporta el 2 de noviembre de 2024 cuando el valor del Rey contrastó con la cobardía del presidente del Gobierno desencadenando una posterior bronca a gritos en el centro de mando de la emergencia que tuvo que ser cortada por la Reina.

Desde Paiporta, cada vez es más evidente que el Rey es recibido con los brazos abiertos allá donde va, mientras que Sánchez no puede ir a ninguna parte sin una escolta que haga muros humanos de separación con la ciudadanía. Algo muy extraño pues según el CIS el PSOE sigue siendo el partido que encabeza sus sondeos demoscópicos. ¿Por qué será que sus millones de votantes detectados por José Félix Tezanos no manifiestan su entusiasmo cuando se les acerca Pedro Sánchez?

Desde la restauración de la Monarquía en 1975, su titular, primero Don Juan Carlos y ahora el Rey Felipe, ha tenido todo tipo de problemas. Pero sólo ahora, por primera vez –como casi todo con Sánchez– el Rey se enfrenta a un gobierno que es hostil a la Corona. Mucho se habló en su día de una supuesta mala relación de José María Aznar con Don Juan Carlos. Tampoco sería tan raro. Don Antonio Maura tuvo una muy tensa relación con Alfonso XIII del que fue jefe de gobierno cinco veces. Pero fue profundamente monárquico hasta la muerte. Y hay hechos incontestables. Cuando la fundación FAES que preside Aznar creó el Premio de la Libertad, dio el primero a Don Juan Carlos (y el segundo a Margaret Thatcher). Y no está de menos recordar que Aznar es el único expresidente (hasta donde sabemos) que ha viajado a ver a Don Juan Carlos en Abu Dabi.

Así que desde el entorno del gobierno se empieza a mover a su Equipo Nacional de Opinión Sincronizada para dejar caer comentarios en detrimento de la Corona. Ello obliga al Rey a actuar en terra incognita. Yo quiero creer que aciertan al intentar evitar todo choque directo. Todos sabemos que el Rey hubiera ido a Ceuta si el Gobierno no se lo hubiese impedido. Tener que llamar al presidente de la Ciudad Autónoma, Juan Jesús Vivas, a Marivent como alternativa a la visita ha sido un recurso hábil. Pero que no oculta el hecho de que ya no se considera el Rey libre de moverse a donde le parezca dentro de la geografía nacional. Increíble.

Óscar Puente no es un ministro cualquiera. Es el hombre de confianza de Sánchez al que puso en Transportes para intentar tapar la corrupción del primer equipo de su confianza, hoy en la cárcel con condena firme. Fue el hombre en el que Sánchez delegó la réplica a Alberto Núñez Feijóo en su fallida sesión de investidura. Y es el que no tiene responsabilidad alguna, ni aunque se le maten 45 personas en un accidente de tren.

Por todo ello es especialmente relevante que haya decidido citar una cuenta ideológicamente marginal de X que proclama «República ya!!!». En su huida hacia atrás, no hacia adelante, buscan ahora la confrontación explícita con la Corona. Haría bien Tezanos en contarles la verdad del sentimiento popular ante el Rey y ante Sánchez. Igual se asustan. Y valientes no son.