- Hay una cosa en la que los precios de Francia son imbatibles por ser mucho más baratos que los de España: la electricidad. Y ¿por qué ese contraste si todo es mucho más caro aquí? Bien sencillo: por las centrales nucleares
El gobierno escogió el BOE del 14 de agosto, víspera del gran éxodo de la Asunción de la Virgen María, para publicar la prórroga de vida de la central nuclear de Almaraz que debía empezar a apagarse el próximo año. Como suele ocurrir con este gobierno cada vez que perpetra una picia, primero lo niega y después va corrigiendo lo que hizo mal. ¿No negaron taxativamente que la energía nuclear no tuviera nada que ver con el apagón del 28 de abril de 2025? Aquellos experimentos que hacían prescindiendo del flujo nuclear llevaron a donde todos sabemos. Y parece que por fin se han enterado ellos.
Paso mi última semana de vacaciones en Francia. En Biarritz. Venimos aquí porque mi mujer tiene una casa y siempre pasamos parte del verano en este lugar. Y yo le oigo a mi mujer pasarse la vida quejándose de casi todo lo francés. El agua es más cara, los impuestos municipales son superiores a los de España, la compra es mucho más costosa, es imposible conseguir un fontanero, un electricista o un carpintero… Y aunque mi mujer no se queje de ello, yo digo desde hace años que la cocina de esta parte de Francia no tiene un buen restaurante. Cuando quieres darte una alegría gastronómica tienes que cruzar la frontera e irte a Guipúzcoa o más allá.
Pero sí hay una cosa en la que los precios de Francia son imbatibles por ser mucho más baratos que los de España: la electricidad. Y ¿por qué ese contraste si todo es mucho más caro aquí? Bien sencillo: por las centrales nucleares. En España tenemos cinco centrales nucleares en funcionamiento, con siete reactores operativos. Almaraz, la central de Cáceres, a la que le acaban de conceder la prórroga, tiene dos reactores; Ascó, en Tarragona también tiene dos. Cofrentes en Valencia, Trillo en Guadalajara y Vandellós II en Tarragona tienen un rector cada una. Estas centrales nucleares producen el 20 por ciento de la energía eléctrica que se consume en España. No es un porcentaje exacto porque varía en función de las necesidades del consumo.
En cambio, Francia tiene 18 centrales nucleares en funcionamiento, que albergan un total de 58 reactores nucleares operativos incluyendo el reactor de Flamanville 3 que comenzó a entrar en operación comercial en 2025. Es decir, Francia obtiene aproximadamente dos tercios de su electricidad de la energía nuclear, aunque la proporción varía de año en año por las mismas razones que en España varía la cifra del 20 por ciento antes mencionada.
La izquierda occidental se fue quedando sin discurso a lo largo de las décadas de 1980 y 1990. Y abrazaron un falso ecologismo que se hizo famoso con una pegatina de un sol sonriente con el lema «Nucleares, no». Hoy hasta las instituciones europeas sostienen que la energía nuclear es la más verde de todas cuantas tenemos. Ahora es «Nucleares, sí». Cómo será que la vicepresidente primera de la Comisión Europea para la Transición Limpia, Justa y Competitiva (aunque no lo digan, se refieren a la transición energética) pasó de ser un adalid del fin de la energía nuclear durante los más de seis años que fue ministro para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico de España a sentarse en un colegio de comisarios que sostiene que esa energía es la más ecológica. Y ni se inmuta, oiga. Está visto que a algunos la mentira los lleva muy lejos. Aunque, al final, se caen del guindo y tienen que dar su brazo a torcer. Amén