Ana Sánchez-ABC

  • La política exterior española cambió drásticamente a favor de regímenes con los que el expresidente socialista tenía intereses

¿Qué tienen en común Marruecos, China y Venezuela, además de ser dictaduras? El primer elemento es que José Luis Rodríguez Zapatero ha tenido contactos e intereses con los regímenes de estos tres países. El segundo, que Pedro Sánchez cambió la posición de España hacia ellos con total opacidad según iba intensificando sus lazos con el expresidente socialista.

No hubo explicaciones al Congreso ni a los ciudadanos y a día de hoy seguimos sin saber porqué nuestro país pasó de reconocer a Juan Guaidó como presidente de Venezuela a no felicitar a María Corina Machado por ganar el Nobel de la Paz. Entre medias, acogimos como refugiado político a Edmundo González después de que, según dijo el, el embajador español permitiera que Delcy y Jorge Rodríguez le coaccionaran dentro de la legación española en Venezuela.

Sánchez llegó a Moncloa en 2018, pero no viajó a China hasta marzo de 2023, año en el que su relación con Zapatero se había intensificado tanto que el expresidente desembarcó en la campaña electoral del 23-J. Desde entonces, Sánchez viaja a China cada año y la política de no permitir que Huawei se adjudique contratos públicos con acceso a redes mutó hasta aceptar al gigante chino en adjudicaciones sensibles. De nuevo, sin explicaciones.

Pero el más sensible e imposible de entender de los tres grandes giros estratégicos de Pedro Sánchez en política exterior es el del Sahara Occidental. El presidente nunca explicó la causa pero lo que sí sabemos hoy es que entre las facturas que Zapatero remitió a Análisis Relevante entre 2020 y 2025, hay viajes a Marruecos para la «captación de clientes» y la «obtención de información». Lo publicó ‘El Mundo’ la semana pasada, recogiendo que, en esos viajes, «estableció relaciones de interés».

El expresidente del Gobierno no es ningún desconocido en Rabat. Lleva años defendiendo las tesis del círculo del Rey Mohamed VI e incluso ha prologado un libro que defiende la ocupación del Sahara Occidental por parte de Marruecos. Diversas instituciones marroquíes le han invitado a dar conferencias sobre la relación con España y varias ciudades le han agasajado en fiestas y actos locales.

No sabemos aún si las conexiones entre Zapatero y nuestro vecino africano aparecerán en la investigación sobre las ramificaciones internacionales de la trama que rodea a Análisis Relevante. Pero lo que sí sabemos es que la política exterior de Sánchez cambió drásticamente a favor de regímenes con los que el expresidente socialista tenía intereses que hoy ya están documentados. ¿Por qué decidió Sánchez respaldar el plan de Mohamed VI de anexionarse la antigua provincia española? ¿Es Zapatero quien ha estado dictando la agenda internacional de España? Estas son dos preguntas que el jefe del Gobierno debería contestar con urgencia.