Agustín Valladolid-Vozpópuli
- En 1998, con solo 35 años, Viktor Orbán se convirtió en primer ministro de Hungría
En 1998, con solo 35 años, Viktor Orbán se convirtió en primer ministro de Hungría. No le duró mucho el encargo. En las siguientes elecciones, 2002, el Partido Socialista Húngaro, hoy casi desaparecido, le mandó a la oposición. Cuando en 2010 regresó al poder, Orbán traía la lección aprendida: esta vez no iba a ser tan fácil echarle.
En estos dieciséis años, Hungría ha visto cómo se aprobaban reformas legales para ampliar el control del Ejecutivo sobre jueces, fiscales y organismos reguladores; cómo se levantaba un entramado empresarial, vinculado al Gobierno, que se ha beneficiado de licitaciones en sectores estratégicos y ha tenido acceso preferente a los fondos europeos.