Antonio R. Naranjo-El Debate
  • No se pierdan el programa preparado para la nueva democracia sanchista

Ya hay reacción de Pedro Sánchez a la falta de Presupuestos, el desfile judicial y penitenciario de los suyos, la ausencia de una mayoría parlamentaria, la cadena de estrepitosas derrotas electorales, el desplome económico y la y la incapacidad de gobernar, salvo para atender los chantajes de sus aliados: grabará un vídeo en Tik Tok, participará en una cumbre sobre biodiversidad en Mozambique y se irá con Begoña a las jornadas de exaltación del cocido maragato en Castrillo de Polvazares, donde además podrá montar en bicicleta en tan bellos parajes.

Si además le da tiempo, ordenará a Bolaños una reforma judicial para crear la figura de Juez Único y Supremo y designar para el cargo a Baltasar Garzón; fusilará metafóricamente o no con balas de fogueo o no a Bieito Rubido, Esteban Urreiztieta, Eduardo Inda y servidor para acabar de una vez con la máquina del fango; cerrará Atresmedia, Mediaset y Telemadrid para conventirlas en canales de TVE dirigidas por grandes profesionales como Ruiz, Cintora e Intxaurrondo e impondrá una vanguardista novedad electoral para convertir los sondeos del CIS en resultados definitivos, sin necesidad de que nadie pierda el tiempo en acudir a las urnas.

Además aceptará su nombramiento como cónsul de China en Europa, liberará una decena de etarras coincidiendo con el aniversario del primer asesinato de ETA; explicará personalmente a una señora de 91 años por qué es positivo que ella duerma bajo un puente para atender a su okupa vulnerable, rodará con Eduardo Casanova un documental autobiográfico con el nombre «Yo y otros héroes contemporáneos»; designará a Begoña reina en sustitución de Leonor y a David Sánchez director de la nueva Filarmónica de Rabat; confiscará en directo las dos viviendas de una familia votante de VOX y los ahorros de tres que apoyan a Ayuso y, si el tiempo acompaña, azotará en un especial de «Malas lenguas» al juez Marchena, a Carlos Herrera y a Emiliano García Page, con latigazos inclusivos a cargo de Pedro Almodóvar, el primer estibador transgénero de Olot y un latin king regularizado con cien antecedentes policiales que saldará con este servicio comunitario su deuda social.

No se descarta tampoco que Sánchez acepte un baño de masas con el pueblo, con un perímetro de seguridad similar a la superficie de Wisconsin y permita el contacto físico con ejemplares ciudadanos que hagan peinetas mirando a Israel, consideren a Otegi un hombre de paz, acepten la existencia de mujeres con pene y lesbianas y estén dispuestos a afiliarse a la Internacional Ultraderechista o a incautarse de productos comercializados por el fascista Roig de la satánica marca blanca de Mercadona.

La nueva democracia sanchista culminará con la incorporación a la Real Academia de la Lengua de María Jesús Montero, la inclusión en el diccionario de términos como «fundraising» y «crowfunding» y la inauguración de un busto gigante de Largo Caballero en el Valle de los Caídos, en compañía con un grupo de militantes del PSOE afectados por gordofobia.

Que nadie se queje. El Estado de Derecho ha desaparecido, pero los días de gloria acaban de comenzar.