Iñaki Ezkerra-El Correo

  • Está por descubrir el potencial de un presidente del CIS que nos brinda la única encuesta que da la victoria al PSOE

Los momentos de descomposición y declive de un largo mandato político salpicado por los casos de corrupción; esas largas fases en las que un partido en el poder experimenta una vertiginosa cuesta abajo adobada de escándalos, detenciones, imputaciones y declaraciones pomposas suelen ofrecer un lado colorista y admitamos que entretenido gracias a la galería de personajes atrabiliarios, esperpénticos, rocambolescos y cutres que empieza a saltar a los telediarios. Es algo infalible. Toda esa peculiar y siniestrilla fauna de delincuentes que hasta entonces había vivido y actuado alegre e impunemente entre los bastidores de la organización, sobreprotegida por las cúpulas y amamantada por el aparato, comienza a salir a la hiriente luz del día como una brigada de vampiros que se vieran de pronto obligados abandonar sus confortables sepulcros. Ayer fueron los Juan Guerra, los Vera, los Roldán. Luego vinieron los Bárcenas, los Correa y El Bigotes. Hoy son los Koldo, las Leire o Gertrudis, la fiel secretaria de Zapatero, que solo accedió a abrir la caja fuerte de las joyas cuando los agentes de la UDEF ya se disponían a reventarla por el método más expeditivo y drástico. Si no fuera por el divertido colorismo de toda esa peña; si no fuera por este circo diario, el proceso que vivimos de lenta descomposición y de ceremonial desguace del sanchismo sería realmente duro e insufrible.

Pero en esa Corte de los Milagros, en esa Santa Compaña de almas en pena, en esa galería de los horrores, hay un personaje de lo más potente en el que no han reparado lo suficiente los medios de comunicación y que no brilla como debiera en las pasarelas del pintoresco presente. Hablo de José Félix Tezanos Tortajada, el presidente de ese CIS que se ha distinguido estos días por brindarnos la única encuesta que da la victoria al PSOE en unas hipotéticas elecciones generales. Mientras todos los sondeos de intención de voto le dan a ese partido una caída histórica, el CIS del tenaz Tezanos no parece dispuesto a rendirse y ejerce desde esa institución pública que es su chiringuito, y que maneja como si fuera el yate de su padre, una resistencia numantina situando al partido de Sánchez once puntos por encima del PP.

La tenacidad de Tezanos es un acto de fe heroico que no debe pasar desapercibido en esta época en la que tanto hemos valorado el testimonio del pueblo español ante la visita papal. Si aquí alguien sabe lo que es creer de verdad, es ese señor de ochenta años que no está por la labor de jubilarse y al que se le ve cada vez más consumidillo en las fotos en las que comparece con sus voluntariosas cuentitas y su matraca inquebrantable. Yo creo que está por descubrir el potencial de este hombre al que pagamos todos para que nos mienta.